Razón#10: Tu manera tan peculiar de invitarme a una cita.
No podía controlarlo, no podía cerrar mi boca en los peores momentos y hacerla feliz, pero tampoco tenía los pantalones para alejarla de mí sin lastimarla. Estaba mal, estaba frustrado intentando controlar mis cambios de humor y un día, así como si nada, tuve la estúpida idea de que lo mejor era dejarla ir y que fuera ella la que me dejara.
Comencé a lastimarla, hice que se sintiera menos, que me odiara por todo y simplemente se fuera. Este fue el primer paso: demostrar desinteres, darle a entender que prefería las fiestas antes que un rato con ella, no comprar un ramo de flores y no invitarla a una cena elegante para dos en su restaurante favorito.
Era por su bien.
Atentamente, papá.
ESTÁS LEYENDO
Atentamente, papá
Short StoryHan pasado los años y tú jamás supiste un poco sobre mí. Sin embargo, te he buscado desde los primeros años y, ahora que te encontré, estoy dispuesto a aclarar todo. Atentamente, papá. Segunda parte de 25 putas razones por las que te dejé ir. Prohib...
