La señora Kim

268 34 67
                                        

⭕Min Yoongi⭕

Luego de ocultarnos un poco bajo el techo que cubría la salida de la ferretería, simplemente me comí a besos a mi tierno Mochi antes de que se marchara. Tan hambrientos fueron aquellos besos, que nuestros labios se tornaron rojizos e hinchados una vez que nos logramos separar.

No me culpen, tenía que aprovechar la ocasión, ya que debía soportar todo el día sin sus besos, sin sus abrazos y sus caricias. Podría jurar que aquello era lo que me daba la energía para poder vivir cada día... no era el alimento que ingería como decía la profesora de biología, era todo el amor que Jiminnie me brindaba lo que me mantenía con vida.

- Lo quiero mucho Hyung - susurra bajito, probablemente para evitar que si Tae estaba por ahí escuchara y lo empezara a molestar.

- Yo también te quiero mucho mi lindo Jiminnie - dejo un último y corto beso sobre sus abultados labios. Él todo sonrojado sale corriendo de una manera tan adorable, que me dejó con una sonrisa de idiota y soltando un gigantesco suspiro de enamorado.

Como ya tenía las pilas recargadas, tomé una honda respiración y aproveché de soltar los músculos de mi espalda y hombros. Era hora de comenzar un nuevo día laboral.

El señor Kim me había hecho la entrega de las llaves de la ferretería, un manojo tremendo de llaves de todos tamaños y colores. Allí se encontraban las cuatro llaves que abrían los cuatro candados que mantenían cerrada la cortina metálica para proteger la ferretería.

Debo admitir que me sorprendió un poco y me halagó la gran confianza que habían depositado en mí... yo perfectamente habría podido venir, abrir la tienda y llevarme todo lo de valor y venderlo en el mercado negro... habría sido rico... talvez no, pero como sea, otra persona malintencionada podría haber hecho mal uso de estas llaves.

Era algo tedioso tener que abrir los candados, pues había que buscar el número o la letra que tenía anotado el candado y hacerlo coincidir con el número o letra que tenía anotado cada llave. ¿Dónde estaba lo tedioso? pues que en ese llavero habían muchas otras llaves, unas abrían muebles con documentos importantes del negocio, otra era para la caja registradora en donde estaba el dinero recaudado, otras seis llaves que abrían unos aparadores de vidrio y así otras más que aún no sabía para que servían. En fin, yo sufría porque tenía que hacer el gran esfuerzo de agacharme, y cada vez que hacía esto, mis patitas de pollo me temblaban, por todo el tiempo que debía soportar hincado mientras insertaba la llave correcta en el candado correcto.

Pasando esa prueba de gran ejercicio físico para un flojo como yo, comenzaba a prender las luces, dejaba el cartelito que decía cerrado colgando en la puerta de vidrio que existía como entrada tras la cortina de metal.

Luego podría simplemente haber esperado la hora para dar vuelta el cartel y estar esperando que llegasen clientes. Pero la verdad es que estaba tan agradecido por el trabajo, que realmente me esforzaría por hacerlo de la mejor manera posible. Así que comenzaba a barrer, limpiar los aparadores y muebles, echaba un poco de desodorante ambiental para que los clientes estuvieran fascinados por el rico aroma, pues de por si al entrar a una ferretería todo huele a polvo, metales y pintura, lo cual no era muy agradable que digamos. Por otra parte, si había algún producto que ya estuviera escaseando, me dirigía a la parte trasera - en donde estaba la gran bodega - y de allí obtenía lo necesario para reponer las vitrinas y muebles.

Una vez que finalizaba todo ese ritual, aparecía mágicamente la señora Kim y me venía a dejar un rico café preparado por ella.

En estos pocos días desde que conocí a los Kim, había desarrollado una buena relación con ellos,  pero especialmente con la señora Kim, pues Taetae pasaba en la Universidad, el señor Kim trabajaba fuera y ella se quedaba haciendo los quehaceres de la casa... por eso cada vez que podía, venía a hacerme compañía, trayendo siempre consigo un café, una limonada, un platillo con galletas de mantequilla o una fruta. Eso a modo de pequeñas colaciones, porque a la hora de almuerzo, venía a buscarme para que cerrara el local y dirigirme al comedor de su casa, en donde me servía abundantes platos con exquisita comida.

"Estás muy flacucho Yoongi"

"Tan pálido que estás me da la impresión de que te vas a desmayar en cualquier momento, así que debo alimentarte bien hijo"

Siempre me repetía aquellas cosas cuando me daba algo para llenar el estómago.

- Buenos días señora Kim, ¿cómo amaneció? - digo haciendo una pequeña reverencia.

- Muy bien hijo, gracias por preguntar - en eso deposita en mis huesudas manos el café humeante que traía.

- Muchas gracias - antes de beber un sorbo, aprovecho de calentar mis manos con la superficie caliente de la taza de café.

- Esta mañana pareces estar especialmente de buen humor - me dice con una sonrisa ladeada - Pasaste buena noche con Mochi parece - y justo estaba tomando un sorbo de café. Por misericordia divina no escupí el caliente líquido, el cual podría haber generado alguna quemadura en ella o en mí. Me atoro un poco y trato de tragarlo rápido, para luego toser un poco.

La señora Kim se apretaba el estómago riéndose de mí - No digas nada, tu reacción me lo dijo todo - y me da unos golpecitos en la espalda para que dejara de toser.

Bueno no puedo negar que fue una buena noche con Jiminnie, pero ella claramente por su mente se imaginaba que él y yo... Tuvimos... Ya saben... Aish que vergüenza, si nuestra relación es lo más sana y tierna que hay. Pero ella de seguro ya me ve como todo un pervertido que corrompe al pobre Mochi. Y no tiene idea que él es el que me corrompe...

- No es lo que usted piensa - digo con voz suave tratando de defenderme, aún con la mejillas ardiendo.

- Tranquilo hijo, es tú vida, y puedes hacer lo que te venga en gana, yo no te juzgaré... Además, estoy muy feliz de que Jiminnie haya encontrado a alguien tan bueno como tú - me sonríe con mucha ternura, lo cual conmueve mi corazón - hacía años que no le veía una mirada tan llena de vida como la que solía tener cuando era un mocoso. Y eso es gracias a tí - toma un respiro y finaliza - así que lo que sea que estés haciendo con él - guiña un ojo - sigue haciéndolo porque lo haces muy feliz -  nuevamente casi muero atorado por el café - y lo más importante... porque tú también lo eres.

⭕⭕⭕

Sorpresa 😏🎉 doble actualización porque los quiero mucho 💕 Así que si no les llegó noti, revisen el cap anterior 😘

La señora Kim me representa en la vida jajajjaa xD

¿Que les pareció el capítulo? 😳

Cuídense mucho 💕

Con amor, la tía Lolo🍑

⭕⭕⭕

2/2

 The smile that changed everything [ YOONMIN ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora