El señor y la señora Potter siempre fueron como parte de la familia mamá siempre estaba en continuo contacto con ellos, con una gran relación que llegaba a ser muy íntima en mi opinión. A veces, cuando los Potter salían de viaje, mamá estaba constantemente vigilando su casa, como si alguien fuera en cualquier momento a robarles. Siempre estaban viajando y nos decían que iban en busca de medicamentos para Lily, ya que tenía una enfermedad muy extraña.
Desde que sucedió lo del asesinato del entrenador, los Potter estaban reaccionando de una manera peculiar. Ya no salían tanto de casa, se mantenían más herméticos y solo tenían contacto con mamá. Un día, acompañé a mamá a casa de los Potter. Estábamos tomando el té, con las persianas bajadas, sin apenas contacto con la luz natural. Nos contaron que habían tenido un bebé, al que le pusieron de nombre Harry cuando, de repente, la puerta se abrió por un golpe. James, gritó un nombre, supuse que debía ser el de la persona que entró. Mamá, rápidamente, me agarró de la mano y sin saber cómo, nos transportamos a la calle. Yo, muy confusa corrí hacia casa, cuando escuché al Sr. Potter decirle a Lily «¡Lily, toma a Harry y vete! ¡Es él! ¡Vete! ¡Corre! Yo lo detendré.» cuando ya estábamos en casa, mamá regresó a casa de los vecinos y los ayudó. Segundos más tarde, apareció mamá con Lily y su hijo, Harry. James no aparecía. Le pregunté a mamá por James y ella, con una mirada fría, con los ojos rojos y con lágrimas me miro y con una sola mirada sabía lo sucedido.
Mamá no lo dudó ni un segundo y preparó unas bolsas con comida, un poco de ropa y dinero y nos fuimos en coche lo más lejos que pudimos. Viajamos más de 2 días sin descanso alguno. Paramos a repostar gasolina y nos dimos un respiro ya que mamá tenía que descansar. Mientras mamá dormía un poco y Lily amamantaba a su bebé, yo fui a explorar el bosque que había a 20 metros. Me adentré en él, siguiendo el camino de tierra. Mientras avanzaba no se oía nada, ni pájaros cantar, ni ardillas trepar, ni jabalíes correr, ni el siempre viento corría por mi cara... nada. Hasta que, llegue a un lugar extraño, no había nada, solo una inmensa roca en la que se convertía en un gran muro, así que regrese con mamá y Lily. Más tarde, cuando estaba oscureciendo, mamá despertó, subimos al coche y en vez de seguir por la carretera mamá nos adentró en el bosque. Le advertí de que había una gran roca al final del camino pero no hizo caso. Cuando llegamos a la roca, mamá no pisó el freno, nos íbamos a estrellar contra la roca, así que cerré fuertemente los ojos y me agarré con todas mis fuerzas al asiento de delante. Segundos después estaba muy confundida. Llegamos a un lugar donde todo brillaba. Era como un paraíso, los árboles verdes y altos, flores de todos los colores imaginables, animales corriendo por praderas, libres, como si nada les fuera a ocurrir. Mientras me quedaba observando el grandioso paisaje, me di cuenta de que a mamá le había cambiado la expresión, ahora parecía relajada, como si estuviéramos a salvo de algo que no sabía ni lo que era. Llegamos a una pequeña casita, muy bien resguardada y limpia.
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El otro mundo
Diversos- Cada 100 años, nace una persona muy especial de corazon puro, la cual se dice que mantiene el equilibrio perfecto entre el bien y el mal, otorgando así a sus predecesores unos poderes especiales que solo se obtienen si el elegido lo desea. Al caer...