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Capítulo IV

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-hola Akira- Takanori había encontrado al chico de la venda en uno de los pasillos de la escuela, seguro de si mismo se posó a su lado, pero este lo miró con indiferencia.

-ah ¿Hola?- saludo, tan sólo por cortesía.

-¿Que tal tu mañana?- había mantenido aquella sonrisa desde que lo vio, pero en un momento desapareció, una chica se había acercado a Akira y este la tomaba por la cintura.

-Akira~- dijo en cierto tono juguetón pero al notar a Takanori la chica lo miró con asco.- agh, ¿Te juntas con este?- se dirigió al más alto.

-tsk, claro que no, no hablo con perdedores- y ambos comenzaron a reírse hasta soltar en carcajadas que otros alumnos que ahí se encontraban imitaron, Taka sólo atinó a correr hasta llegar a los baños y tirarse en el suelo de un cubículo...

Se sentó rápidamente en la cama, su de frente estaba sudada, y su respiración era muy irregular, demasiado rápida, Takanori tomó su teléfono que se encontraba a un lado, mientras la pantalla se iluminaba sus ojos se entrecerraron por impulso, eran las 2:47 de la mañana, todo había sido una pesadilla.

Pero no importó, todo se sentía tan real que siento que algún día de estos lo mismo pudiera ocurrir en su realidad, tenía miedo de ser rechazado como otras veces, Akira, quien lo iba a pensar ese chico llegó a su vida hace apenas unas horas, y tenía miedo.

Se volvió a recostar hasta que sintió sus lágrimas caer, de una en una iban saliendo, empapando así sus mejillas.

Takanori.

Ya basta Taka, te vez tan ridículo llorando por una tontería, pero tiene nombre, miedo.

Y de repente los recuerdos vienen a mi, cuando ya había pasado por esto antes.

~•~

Hace años, antes de ingresar a secundaria, era la burla de mis "amigos" si, los llamaba mis amigos, aquellos que me trataban como un perro mensajero, a quien pedían las respuestas del examen y después ignoraban, pero aveces me ayudaban en algunas cosas, no los habandonaba, no quería quedarme solo, pero si eso significaba humillarme, creía poder soportarlo, hasta que me di cuenta que todo era un juego, sólo jugaban conmigo.

En secundaria igual era la burla, tenía distintos apodos debido a mi gusto por cierto tipo de música o por mi figura, era demasiado delgado.

Y mis padres, fue casi por esa misma época en la que me enteré de la amante de mi padre, pero no dije nada, sólo me mantuve callado, incluso ahora.

~•~

Martes por la mañana, el pequeño rubio se levantó y continuó con su rutina de aseo, escogió un conjunto para vestirse y después bajar a desayunar.

-hasta que despiertas- una voz femenina lo llamo desde la cocina.

-si, buenos días también madre-.

-dame tu teléfono- aquello lo tomó por sorpresa.

-¡¿Que!?, ¿De qué hablas?- "no, mi teléfono no" pensó.

-me llegó u reporte por parte de dirección, los maestros dicen que usas el teléfono demasiado tempo en clase, en vez de estar poniendo atención- dijo la mujer con cierto enfado en su voz.

-no, bueno si..- "carajo" -te juro que ya lo dejaré, sólo lo utilizaré en los descansos- la madre solo suspiro para seguir preparando el desayuno, en el caso de Taka el suspiro de alivio.

A pesar de ser solo un aparato, era mucho para el, ahí guardaba su musica, fotos y mantenía contacto con su amigo Kai cuendo no podía usar el ordenador.

Perfect {Reituki}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora