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Capítulo V

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Mientras escribía este capítulo escuchaba la canción que tienen en multimedia, en lo personal la melodía y la letra son geniales. Si gustan pueden escucharla.

Ahora si comencemos...

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Recuerdos.

Cuando más estables pensamos que podemos estar, es cuando la mente humana se revela, es traicionera en algunos casos, lastimera, y nos juega malas pasadas haciéndonos oscuro nuestro presente.

Esto ocurre con el pequeño Takanori, se preguntarán, ¿Por qué desconfía de todos?, Lo se, no todos merecen el mismo trato, algunos son más buenos que otros y viceversa, pero que ocurre cuando el mundo actua en tu contra.

Retomemos el tiempo en el que Taka tenía 15 años, cuando su verdadera personalidad era revelada, incluso para el mismo, aquello aclaraba muchas dudas respecto a su actitud, inclusive para el era extraño, sólo se dejó llevar por lo que sentía.

Su primera pareja, fue una chica de su salón de clases, para el, Luci, la chica, lo era todo, era la primera chica en la que de verdad se fijaba, la amaba demasiado, ustedes dirán ¿Que tanto puede amar un chico de tan sólo 15 años?, Déjame decirte que lo suficiente, como para ahí mismo conocer la decepción.

Para finales del año, se entero que todo era una apuesta, ella nunca se interesó en Takanori.

Su primer corazón roto, más no la última vez.

Conoció a un chico por medio de mensajes, había robado su atención desde la primera charla, se habían conocido por medio del blog del rubio, desde entonces mantenían una amistad, de la que poco a poco surgió algo mas, que a pesar de no tenerlo en persona, ya apreciaba mucho, pero cierto tiempo dejo de hablarle, extrañaba los mensajes en su teléfono por parte de aquel chico, "estará ocupado" pensó, hasta ver que en realidad de un momento a otro se había olvidado de el.

No daré más ejemplos de la vida de este chico, creo que ya he dicho demasiados, suficientes como para las autolesiones.

De vez en cuando el rompía su piel con cualquier filo, dejando el hilo carmesí correr a travez de la herida, decantándose en un pañuelo, dándose cuenta que dolía menos que lo que sentía en su pecho, de esa manera reemplazo su dolor.

~•~

-necesito ir a hacer un trabajo- se excuso ante su madre.

-deja que te lleve- pero de inmediato el se negó.

-no, ya voy algo tarde, bye, llegó en unas horas- sin esperar respuesta de la mayor salió de su casa, era la única manera de estar solo por un rato.

En cierto modo no mentía, esa misma tarde de sábado tenía que ir a la casa de Reita a repasar apuntes que el más alto apenas lograba comprender, pero la reunión era en dos horas más, tan sólo necesita espacio.

Caminaba por las calles con su distintivo cubrebocas negro en su rostro, no podía salí sin el, de otra manera sólo agacharia la mirada, sólo de esta manera si algo se presentaba podía hablar, sin que aquel desconocido mirara su rostro.

Saco el teléfono de su bolsillo al ver que un mensaje de Akira había llegado.

"¿Donde te veo para ir a mi casa?"

Es cierto era un detalle que habían pasado por alto los dos al momento de acordar la quedada.

"En el parque, frente al hotel star"

Perfect {Reituki}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora