10 am
Tú puedes hacerlo, no te asustes. Hoy será un gran día.
3 pm
¿Recuerdan el programa especial de BTS que iba a haber para que la gente los conociera antes de su presentación en nuestro programa? Pues sería hoy, solo que sería en el segundo bloque. En este programa especial tenías la oportunidad de poder ganar entradas al concierto. La publicidad y el misterio, había sido un éxito para este programa. Y eso nos emocionaba.
- ¡Muy buenas tardes a todos nuestros Damages! Yo soy Hannah y hoy estamos acompañados por Camila, así que bienvenidos a este nuevo segmento.
- ¡Buenas tardes amigos, yo soy Camila!, hoy como dijo Hannah estrenamos nuevo segmento en este canal, si quieres hablar o quieres saber de qué se tratará sigue sintonizándonos. También puedes comunicarte con nosotros vía telefónica o en nuestras redes sociales.
Como era de esperarse las llamadas y mensajes empezaron a llegar de manera rápida y masiva, todo parecía irreal. La publicidad y misterio que se hizo había sido un éxito absoluto. Por un momento pude olvidarme de todo y sentirme feliz de nuevo. El programa y las dinámicas que se estaban haciendo provocaron varias reacciones entre los televidentes más cuando los demás conductores empezaron a aparecer. Todo iba bien hasta que esa canción sonó, todo se vino abajo.
-Los dejamos con esta gran canción de Calvin Harris - Summer y regresamos para seguir con mucha más diversión –dijo Gabo
El sonido de los carros y como aceleraban me hicieron recordar el accidente, sentí miedo, de nuevo, y no sabía por qué. Todo se estaba empezando a nublar. Todavía estábamos al aire, grité. Vi como todos me vieron y el vídeo se apodero de la pantalla. Empecé a correr, sentía miedo a morir no quería que me pasara nada, mi corazón se aceleraba cada vez más, el set no era tan grande pero la puerta estaba cerrada, todos venían corriendo tras de mi pero no quería parar tenía que salir de ahí. Logré abrir y corrí más y más rápido, mi vista se empezó a nublar más y no pude más me tiré a un rincón, empecé a llorar, pero tapaba mi boca, no quería que me encontrarán porque ni siquiera yo sabía que tenía. Podía escuchar una voz en mi cabeza diciéndome que iba a morir. Sentía que iba a morir, estaba en aquel rincón tapando mi boca con mis manos mientras mi cara tocaba mis rodillas. Escuché una voz, una voz que sabía que no me haría daño, una voz que conocía y amaba.
-Camila, enana ¿dónde estás?, por favor sal. No me hagas esto. – No quería levantar la vista, aunque sabía que era Sebastián, de un momento a otro sentí como alguien caminaba hacia aquel rincón que estaba tapado por botes, quizás mis sollozos lo llevaron hasta ahí. – mi Mila, soy yo, mírame por favor. – dijo con una voz suave y tierna
-Se-bas... - levanté la mirada y estaba de cuclillas frente a mí, me levanté y me aferré a él, no quería soltarlo. Estábamos de rodillas abrazados mientras yo lloraba, su mirada se miraba triste sabía que no estaba bien.
-Llora, yo estoy aquí nada te pasara.
-Vámonos de aquí por favor, llévame a tu casa, no quiero ir a la mía y darle explicaciones a mamá. – podía escuchar y sentir como algunas lágrimas caían de aquellos ojos verdes
-Vamos enana - dijo nada más, tal vez porque no quería que me diera cuenta que lloraba.
Sentí como me cargo y rodeo sus fuertes brazos en mí, no dejó que nadie me viera. Cuando le preguntaban si me encontraba bien respondía que sí, solo dijo que hoy nos ausentaríamos al ensayo pero que mañana todo estaría bien. Y que por favor cuidaran el carro de mi hermano. Le dieron mis cosas y me cargó hasta el estacionamiento. Me sentía como una niña pequeña que sus papás cargan y consuelan, abrió la puerta me bajó y yo me senté, se agachó limpió mis lágrimas con cuidado, depositó un beso en mi frente y abrochó mi cinturón. El camino a su casa fue silencioso sin música ni nada, solo nuestras respiraciones y uno que otro suspiro.
-Ven, entremos. - dijo mientras abría la puerta y me daba la mano
- ¿No hay nadie verdad?, no están los carros
-Hoy Santi tiene partido de fútbol - dijo mientas abría la puerta de la casa
- ¿Desde cuándo tu casa es crema? -dije mirando todas las paredes
-Desde hace un mes, ¿No quieres comer algo?
- ¿Tienes galletas?
-Creo que sí, ¿chispas de chocolate y leche?
-Sí, como cuando éramos niños
-Sube al cuarto, ahorita subo todo
-Está bien. - dije asintiendo
Empecé a subir las gradas y llegué a aquel cuarto que desde que recuerdo tenía una placa que decía ¡DANGER!, abrí la puerta y me dirigí a su baño a lavarme las manos, aquel baño con aquellas cortinas de baño de pescaditos que tanto amaba ver, no pude evitar soltar una carcajada mientras observaba eso y secaba mis manos. Salí del baño y me senté en su cama esperando a que llegara. Momentos después llegó.
-Aquí están -dijo abriendo la puerta con su pie mientras sostenía una bandeja con dos vasos de leche caliente y varias galletas
Platicábamos mientras las galletas y la leche se acababan, todo era mejor estando con él, me daba demasiada seguridad. Toda la comida se acabó y sus papás aún no llegaban y todavía faltaban unas horas para llegar a casa.
- ¿No quieres hacer algo o no quieres nada más?
-Sí, quiero algo -dije sonrojada
- ¿Qué quieres? - preguntó dudoso
-Sebas, quiero dormir contigo, abrázame - dije muy sonrojada mientras él me miraba algo atónito
-Ven aquí enana - dijo pícaro mientras me tiraba a la cama riendo
Sebastián estaba encima mío haciéndome cosquillas mientras yo intentaba zafarme mientras carcajadas se escuchaban por todo el cuarto, cuando sentí que ya no pude más él me soltó y se acostó a la par mía. Y así fue cómo surgió esa pregunta.
-Camila ¿qué pasó hoy? Solo llegué te vi correr y todos salieron tras de ti. Me preocupas.
-Es solo qué... - un nudo se formaba en su garganta - Los sonidos de los carros me hicieron recordar aquel mo-men-to -dijo mientras lágrimas recorrían sus mejillas
-Camila, perdona... -intentó decir mientras fue interrumpido
-Es asqueroso sabes, cerrar los ojos y tener miedo, no sé porque estoy así -dijo con mirada perdida mientras las lágrimas seguían corriendo.
- Lo entiendo, pero necesitas ayuda -dijo mientras empuñaba sus manos y lágrimas que amenazaban con salir
-Tengo miedo. - dijo volviendo a llorar
-Te juro que no volverás a sentir miedo.
No mientras estuviera con él, también si no estuviera a su lado. Lo cierto es que él daría su vida por ella.
-Solo abrázame Sebastián -dijo tirándose a sus brazos mientras sus lágrimas empapaban el hombro de Sebastián.
-Tranquila, yo estoy aquí.
Sebastián se imaginaba la escena y no podía evitar sentir rabia y cólera al saber que alguien podía ser tan irresponsable, mientras más lo imaginaba más la aferraba a su cuerpo y el abrazo se hacía más fuerte. Camila no aguantó más y se durmió, él sabía que ella ya estaba dormida, y fue ahí cuando olió su pelo y rompió en llanto. No aguanto más. Cuando sentía que sus ojos no podían más la acomodó en su cama la abrazó y él también se durmió. Pero con ella a su lado todo era mejor.
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¡Park Jimin! ¿Qué Has Hecho?
FanfictionLa alarma no había sonado y mi mamá parecía no estar en casa, esa fue la razón por lo cual no me levantó. Vi mi reloj y faltaba una hora para el programa por lo cual me metí a bañar y me vestí, jamás había estado lista tan rápido. Salí corriendo de...