Mi semana había pasado relativamente normal, y tuve la fortuna de que Vadhir estuviera conmigo en casi todas las clases a excepción de "Nutrición y alimentos" y "Diseño de producto y servicio" pero todo el día la pasaba con él, y de hecho el martes hasta lo que restó de la semana me había llevado a casa.
Aileen estaba encantaba con Vadhir, decía que era perfecto que estuviera estudiando lo que yo y que además fuera mexicano pero yo no podía olvidarme de Aaron.Las horas en el instituto pasaron ligero pero en casa todo era más pesado, casi la mitad de la tarde me la vivía hablando por teléfono con Aaron, y sino encerrada en mi cuarto.
La ley del hielo que le había prometido a mi padre la estaba cumpliendo con mucho éxito, para su molestia.
Mantener una relación a distancia estaba siendo más difícil de lo que pensé, a veces Aaron salía con sus amigos a fiestas y dejaba de contestarme por días enteros, pero espero que eso no afecte más de lo que ya está afectando, lo amo y estoy dispuesta a seguir con esto.
Además Ethanie, mi mejor amiga, ha estado al pendiente de él y si se le ocurre hacerme alguna tontería, yo lo sabré.
Ya era viernes, y había acabado las tres primeras horas, lo que significaba que solo restaba una más y era libre.
Cerré mi casillero con suavidad y recargué mis libros sobre mi antebrazo, caminando con objetivo hacia la cafetería donde se supone que nos veríamos Vadhir y yo para la clase de "Enologias y bebidas II".Caminé con serenidad y crucé la puerta de entrada hacia la gran cafetería. En toda la semana no había entrado y al parecer fue un error.
Era un gran monstruo gigante, todo el alumnado estaba sentado allí y para mi sorpresa, Vadhir estaba sentado con un grupo que parecía el "de los populares" pero en realidad, no le tomé mucha importancia.
Todas las mesas están a reventar, algunos jugueteado con la comida, otros leyendo y algunos sobre las mesas sentados.
Relamí mis labios y tomé la fuerza suficiente para poder acércame, ya que en la mesa donde estaba era donde más había gente.
Mis pasos eran precisos y duros, pero sentía que me derretía con gelatina por dentro.
En su mesa había tres chicas, una pelirroja bastante alta y con atributos muy marcados, otra rubia que meneaba su cabello de un lado a otro mientras platicaba con un chico y otra castaña muy blanca y delgada, quien platicaba con una sonrisa en el rostro con Vadhir y parecía la líder del grupo.
Una pequeña y ligera ola de celos recorrió mi cuerpo, pero al mismo tiempo tuve que recordarme que tengo novio y Vadhir es solo un amigo.
Suspiré cerrando los ojos y me acerqué a su mesa.
¿Y ahora cómo capto su atención?
Parecía absorto en aquella chica, su mirada permanecía clavada en ella y no se le despegaba por ni un instante.
Me paré al frente de su mesa, llamando la atención de todos los chicos que se encontraban allí, incluyendo igual la de la pelirroja y la rubia.-Vadhir...- carraspeé.
No me escuchó, pero ya toda la atención era mía y eso hacía que me pusiera más y más incomoda.
-Vadhir...- dije en un tono un poco más fuerte.
Tampoco me escuchó.
-Vadhir- levanté la voz, lo que provocó que ambos chicos voltearan.
La chica castaña era muy bonita y por un instante llegué a sentirme intimidada, tenía grandes y bien delineadas cejas negras, carnosos labios rosas y piel blanca que marcaba sus profundos ojos negros.
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Mesa para dos
Teen FictionNuevo país. Nuevas reglas. Una perfecta combinación entre la comida y el amor. ¿Creías que las relaciones a distancia funcionan? Yo también.