¿Cuántas veces alguien te miró a los ojos y te dijiste a ti misma, que no importase qué sucediese, no volverías a pestañear? Pero tus ojos se cierran una vez más, y él hace largo rato dejó de mirar.
Entonces vuelven llorando a casa esperando a que el corazón alguien te lo pueda enmendar.
Y no hay nadie, ni siquiera una misma está en casa. Acostada, tapada en finas lágrimas, te prometes que vas a caminar con los ojos cerrados, sin importar cuánto va a costar. Que no importa chocar, porque nunca duele tanto como amar.
Creces en tus zapatos, y la pérdida se vuelve tan real que comienza a cubrir los espacios de los cuales la gente se olvidó llenar. Y es que solamente vos sos capaz de hacerlo.Solamente vos vas a saber hacerte reír cuando paraste de llorar y mirarte al espejo para decirte que te ves hermosa, porque si lo hace alguien más, no va a importar. Y un día salís de casa, con la bufanda colgando y té caliente aún en los labios, para verte con él. Con el amigo que se sabe todas tus manías pero hoy él tiene algo diferente.
Lleva los mismos lentes e incluso el mismo abrigo que ayer, pero... Capaz sos vos la que se olvidó de algo. Mirás en tus bolsillos pero no falta nada, es como si de pronto faltase él. Y querés hablarle pero él ya lo sabe todo de vos, ya no podes impresionar a alguien que te ama como sos.
Y no necesitás nada porque te convertiste en todo lo que amás. Lo lindo es que él siempre estuvo contigo en el proceso, haciendo el mismo trayecto, y te das cuenta de que serían un buen complemento.
Te promete ser amigos por siempre y no hace falta que te lo diga porque eso ya sabías, y estás feliz de tenerlo. Prontamente, él se empieza a dar cuenta de que te ponés nerviosa a su lado y te sonrojas con constancia. Sin poder detenerlo, a él le gusta estar contigo también.
Fue lindo cuando comenzó a anotar en una agenda gastada los planes que tenían, y se empezaron a cumplir. Tomaron decisiones juntos así como se tomaron de las manos, y un día, sentados en casa de tus padres, te preguntó en qué tipo de casa te gustaría vivir.
Una casa con jardín y una cocina grande, con varias sillas y quizás un perro. Y no querés abrir los ojos porque en tus sueños te ves con él; cuando estás obligada a despertar lo encontrás a tu lado y hace rato que él te comenzó a mirar.
Volvés a casa con una gran sonrisa con el corazón saltando en tu pecho, casi rompiéndolo. Y estás vos, de nuevo, tapada, vestida en besos, sabes que vas a caminar de su mano. Que él va a cuidar tu camino tanto como vos el suyo.
Tus zapatos son chicos de nuevo y es que creciste desde aquella niña frágil, llenase todo el vacío hace un largo tiempo.
Te enamorase de vos misma, así como él se enamoró de vos. Sabes que si no es él, sos vos. Y siempre fuiste vos, hasta él lo notó. Te mira fijo, sin cambiar la mirada, y sabe que te convertiste en una parte fundamental de él. No le decís, pero sin él, también te cambiaría el panorama.
Le encontraste, en el camino el cual te encontraste a vos. Y él se encontró, buscándote.
Casáte conmigo, te dice con los ojos, pero hace rato sabés que desde el momento en que decidiste amarte, le dijiste que sí.
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El Amor En Todas Tus Formas
Short StorySomos mejores amigos, ¿no es así? Recopilación de versos, historias cortas y textos poéticos sobre vos, en todas tus formas.