Capítulo 2

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Mi nombre es "Lalisa Manoban", aunque todos mis amigos me dicen "Lisa", mi madre murió cuando yo tenía 9 años, mi padre se volvió un alcohólico y drogadicto después de perder a mi madre, y yo me volví un desastre después de perder a los dos.

Para mí cumpleaños número 10 a nadie le importaba y nadie se preocupaba por mí.

Deje de ir a la escuela y empecé a estar en las calles.

Y fue ahí dónde encontre una familia.

Y dónde aprendí muchas cosas de la vida.

Justo ahí, en las calles de mi ciudad.

Empecé pidiendo limosna pero no siempre conseguía dinero y casi siempre me metía en problemas por pedir limosna, una vez casi termino en un orfanato por que pensaron que no tenía familia.

Después de ese problema decidí que empezaría a robar ya que era ágil para escabullirme y tenía agilidad en las manos, o eso siempre decía mamá.

Me acercaba a las personas y sacaba sus billeteras o tomaba algunas de sus pertenencias valiosas.

Las personas nunca notaban cuando les tomaba sus pertenencias.

Pero por desgracia una vez me cacharon.

-Flashback-

Era un señor, alto, delgado, cabello negro largo, barba y bigote, también negros, parecía un Jesús Japonés, también parecía un tipo normal, un tipo cualquiera, traía una pulsera y un lindo reloj, ambos color dorado.

Le saque la cartera y cuando estaba apunto de sacarle el reloj el se dio cuenta...

-¿Qué crees que estás haciendo niña?'- dijo mientras tomaba mi muñeca muy fuerte.-

Como dije antes, usualmente las personas nunca se daban cuenta, todas van tan distraídas que no se dan cuenta de su alrededor, por desgracia él si se dio cuenta.

-Yo...eh...nada...pensé que eras mi papá...- dije con mi voz entre cortada, mientras intentaba safarme de su agarre.-

-¿Te crees muy lista?' ¿Acaso no sabes quién soy?'- me miraba fijamente sin soltar mi muñeca.-

-Eres... Eres... Eres un señor que me perdonará y me dejara ir, por qué sólo soy una niña de 10 años y medio. - dije algo relajada y le sonreí, ya sin intentar nada.

El río levemente.- Bien jugado pequeña, pero no. - dijo serio de nuevo.- Soy alguien muy importante y muy malo y créeme que no te dejare ir tan fácil. - me miraba fijamente.-

-Rayos. - dije entre dientes.-

Por desgracia no era lo que parecía, no era un tipo cualquiera y ni mucho menos un Jesús Japonés, era un mafioso, pero no de película, si no de la vida real, muy extraño en apariencia para mi gusto.

-Lo siento señor, en serio yo no quería robarle a usted. - dije seria mientras le regresaba la cartera e intentaba soltarme de su agarre.

-Bueno al menos aceptas lo que hiciste, eso me agrada, ¿sabes?' me recuerdas a mi, cuando era pequeño, era como tú, flacucho, ágil, reconocía mis malos actos, pedía perdón cuando sabía que era necesario, era muy seguro de mi mismo y no tenía miedo. Acaso tú... ¿Acaso tú tienes miedo ahora mismo?'- estaba serio y con su mirada fija en mis ojos.-

-No señor, no tengo miedo, he estado en situaciones peores. - también estaba seria y no quite la mirada de sus ojos color chocolate.-

El río fuertemente.- Vaya pequeña, si que estas loca. - dijo entre risas.

-No señor, no estoy loca, sólo que ya no me da miedo nada, perdí todo lo que yo quería y he aprendido que la vida es cruel, y no es color de rosas, que la vida te decepciona, que las personas te traicionan, que la vida te puede quitar todo y dejarte sin nada, que si no sigues adelante, sólo te ahogas en un mar de personas, que si no eres fuerte pierdes, y que si tienes miedo sólo te quedas estancado. - sabía que mis ojos estaban cristalizados.

-Vaya pequeña, estoy impresionado, te propongo un trato. - sonrió a medias.-

-Lo escucho.- dije seria.

-Te suelto y me acompañas a comer un helado ¿Que dices?' no te haré daño lo juro, necesito a personas así conmigo.- dijo serio y muy seguro.-

-Bien, acepto. - el soltó mi muñeca. -

Fuimos a una heladería, al llegar ahí compro dos helado uno para el y uno para mí, después nos sentamos en una mesa.

-¿Y bien niña cual es tu nombre y cuál es tu historia?'- dijo serio.

-Me llamo "Lalisa Manoban" pero puede decirme "Lisa" ¿Y cuál es su nombre de usted?'- dije mientras lamía mi helado.

-Soy el Señor Steve, Steve Aoki, y puedes decirme Señor Aoki. - sonrió levemente.-

-Fin del Flashback-

Hablamos por un largo rato, el me contó de su vida y yo le conté de la mía.

Ambas vidas eran un desastre, pero él era feliz, aparte de ser mafioso, tenía un restaurante de comida japonesa así que me ofreció trabajar ahí.

Bueno, más bien me ofreció hacer pequeños trabajos, tanto en el restaurante como en su negocio real, yo acepte, con tal de que tuviera dinero para comer todo estaba bien.












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19/07/2020

Bad Things. - Jenlisa Donde viven las historias. Descúbrelo ahora