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estando en el auto que maurice había recibido de las primeras pagas de su nuevo empleo merceline rompió aquel silencio.

-que ha sido eso?- dijo ella sin ver a maurice

-ya te dije... no me da buena pinta ese tipo-
-de que estas hablando maurice? entre el y yo....-

-el no es como nosotros merceline... el es una de esas personas vulgares, personas sin educación mira nada mas de donde viene-

-claro que no maurice el no es así-

-pareces muy interesada en el- dijo maurice algo tenso

-siento pena por el... no tiene a nadie aquí mas que yo-

-basta!- dijo maurice en un tono molesto- no quiero hablar mas del tema... y me molestare si sigues viéndole merceline...- hubo un silencio algo triste cuando el celular de maurice sonó

-diga?- respondió el orillándose para responder a la llamada mientras una inquietada merceline observaba

-si si entiendo, bueno... te veo aya- maurice colgó el teléfono

-era tu ayudante?- preguntó merceline cruzada de brazos

-si el necesita que vaya aya por algo de trabajo...-

-oh! no puedo creerlo de ti maurice para esto me has sacado solo para llevarme a casa?-

-lo lamento mercy te lo compensaré pronto ya veras..-

-eso espero de ti... nuevamente...- y así merceline volvió a casa peor que cuando se fue, últimamente algo en él había cambiado, desde que entro a trabajar a ese lugar.

mientras fausto dan y wallace both estaban en el despacho del teatro charlando en plena noche

-nos encontramos solos realmente señor wallace?- preguntó fausto dan alerta como si fuese algún criminal incognito

-si estoy seguro señor dan... el único aquí era ese chico clint, pero le di tiempo de marcharse por esta noche, el esta con la familia del joven que murió aquí, todo esta asegurado-
-si... ese jovencito que pasa tiempo con mi hija cierto?-

-ahhh habrá tiempo de eso después señor dan... por ahora están las cosas de este teatro, lo de la muerte de ese trabajador llamado matt-

-hice lo que le dije?- 

-así es... no importa que tanto lo niegue la gente de estos alrededores... a matt lo asesinó un ladrón, los policías no dirán una sola palabra que no sea esas-
-me parece excelente wallace... la sola idea de un fantasma en nuestro teatro... podría  causarnos problemas...- wallace ahora estaba algo incomodo

-señor dan... no me diga que usted cree en semejante idiotez...-
-no sea insensato wallace... por supuesto que no... no me refería a un ente paranormal, si no a algún loco disfrazado... nos acabaría- 

-tiene usted razon señor dan- wallace guardaba unos papeles en su escritorio mientras  fausto estaba por salir -bueno supongo que ese era mi inquietud... pero ahora que....- fausto

 estaba por salir pero la hoja de un cuchillo atravesó la puerta de madera del despacho casi tocando el entrecejo de fausto

-que demonios?... wallace creí que estábamos solos!!!- pasos se oyeron correr por el pasillo y fausto junto con wallace corrieron abriendo la puerta para ver quien era pero no vieron nada, sea quien sea se había ido, dejando una carta clavada en la puerta con un cuchillo, la letra era elegante, en una fuente cursiva, sin perder tiempo  los dos fueron a leer la carta a donde hubiese luz y fuera legible.

el fantasma de la opera de slink mason (recomendada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora