Solo faltaban dos meses para conocer a mi hija. No podíamos estar más emociondos, y cuando digo podíamos me refiero a todos, Daniela y familia, Derick, Diego,Steven,Eric y yo. Eric y Steven son una pareja sólida, por fin superó al infame de Jesus, y aunque el bastardo ha tratado de ponerse en contacto con Eric, este se niega.
Todos me tratan como una muñeca que está a punto de quebrarse y aunque eso me hace sentir querida, también me molesta un poco, Jesus, estoy embarazada por el amor de Dios, no muriendome, bien puedo coger las cosas por mi misma, pero ni Eric, ni Derick lo permiten si pueden evitarlo. Al principio me reia por su sobre protección, pero últimamente me estaba cabreando, entiendo que solo quieren hacerme la vida más fácil, pero no lo están consiguiendo.
Para colmo Diego ha empezado a aparecer por aquí más seguido, cosa que pone de mal humor a Derick y muchas veces solo se va y no lo veo hasta el otro día, sin una llamada, ni un texto. Me aterra que un día decida que es mucho para él y decida terminar conmigo.
No voy a mentir, me gusta un poco que Derick se ponga celoso de Diego, pero jamás voy a volver con el padre de mi hija. Entre él y yo nunca volverá a pasar nada. Mi corazón le pertenecía completamente a Derick, así se lo hice saber en varias ocasiones que Diego venía.
Me encontraba sentada en el sofá de la sala pensando en todo esto cuando Eric se dejó caer a mi lado.
—¿Estás bien?
—Sí, estaba pensando en...cosas.
—Uhmm, cosas—murmuró—cosas algo serias,a juzgar por tu cara. ¿Quieres hablar?
Por supuesto que sí. Hablar con Eric siempre ayudaba.
—Diego se molesta porque cada vez que viene Derick está aquí. Derick se molesta porque Diego viene cada vez más seguido.
—Uhmm—fue lo único que dijo. En esta ocasión no me estaba ayudando, necesitaba que me dijera algo.
—¿Eso es todo? Me estoy volviendo algo loca aquí y lo único que me dices es "uhmm" —resoplé.
—Vamos a ver. ¿A cual de los dos quieres a tu alrededor.?
—Derick—respondí sin pensarlo.
—Diego es el padre de tu hija, pero no tu pareja, él tiene su casa, que se quede allá, Personita aún no ha nacido, no puede verla, no tiene porque estar a tu alrededor todo el tiempo. Ahora estás con Derick, él puede revolotear a tu alrededor tanto como quiera.
—Obvio, pero no sé como decirle a Diego que pare de venir.
—Pues fácil, amiga mia. Te sientas con él y le dices : Diego, no quiero que vengas tan seguido porque Mi pareja te va a patear el culo como sigas haciéndolo—Yo me reí—Ya es serio, tienes que hablar con Diego y decirle que se guarde sus visitas para cuando Tiana esté aquí. De lo contrario, vas a perder a Derick.
Yo gemí y me tapé la cara con ambas manos. En el momento que iba a responderle, tocaron la puerta
—Yo abro—¿Ven? Ni siquiera podia hacer lago tan simple.
Diego entró, seguido de un Eric con muy mala cara.
—Yo los dejo solos—Eric me miró y luego se fue a asu cuarto
Era el quinto día que Diego venía y en dos ocasiones ha tratado de hablar de Derick y sus visitas.
—Necesito hablar contigo, respecto a tu noviecito.
Y aquí vamos una vez más. Me acomodé en el sofá. Él se sentó frente a mí en un butacón.
—Habla.
—Realmente quiero saber porque es que él pasa más tiempo contigo.
—¿Porque es mi novio?
—Sí, pero no es el padre de Rachel—siempre que hablabamos de mi hija, él la llamaba por el nombre que él había escogido, comencé a frustrarme y me obligué a mantener la calma.—No lo quiero tan cerca de ella una vez que nazca.
—Diego, Derick es mi novio, tenemos planes de pasar mucho tiempo juntos y en eso ni tú, ni nadie puede opinar. Tú no vienes a mi casa y me dices lo que puedo o no hacer, tú eres el papá de Tiana, no mi marido.
—Creo que es justo que te diga que no quiero que mi hija, pase más tiempo con Derick que conmigo. Soy el padre, maldita sea.
—¿Qué también vas a prohibir que nos casemos?
El rostro de Diego palideció.
—¿Vas a casarte con é?
—Bueno, no por ahora, pero en algún momento lo haremos y tú no puedes decir ni sí, ni no. No es tu maldito asunto—A este punto ya estaba gritando. Eric salió del cuarto fulminando a Diego con la mirada.
—Es mejor que no la hagas enojar, porque te juro que voy a patear tu trasero y voy a prohibir tu entrada a mi casa.
—Esto es una conversación entre Jany y yo, no te metas—le respondió Diego, dando un paso adelante.
Eric también dio uno y quedaron muy pegados.
—No me importa si es privada o no. Jany es mi amiga y si veo que otra vez la estas molestando, te voy a golpear, y muy gay y todo, te va a doler, te lo aseguro.—se giró para verme a los ojos—nena, si este tipo te insulta o lo que sea, llámame y lo saco a patadas.
Asentí y lo besé. Amaba a este chico por quererme y protegerme. Me devolvió el beso, pero cuando iba de camino a su cuarto volvieron a tocar la puerta. Suspirando fue a abrir.
—Julieta, tu Romeo está aquí
Justo lo que faltaba, no me mal interpreten, adoraba las visitas de Derick, pero no quería que se enojara por que Diego estaba quí. En cuanto vió a Diego parado frente a mí, su sonrisa murió y en su cara se dibujó el enojo. Genial, simplemente genial.
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Nunca es tarde...
RomanceSer madre siempre es difícil pero ser madre soltera lo es más todavia.Cuando Jany se enteró que estaba embarazada decidió criarlo ella sola,pero por cosas del destino,el padre de su bebé,Diego se enteró ¿Reanudará su relación con él o se dará una o...
