Capítulo 10

59.6K 3.3K 384
                                        


Narra Kayden. 

Todo ocurrió muy rápido, la acción se escapó de mis manos. Ella sólo se levantó y salió corriendo, al percatarme de el auto que venía, salgo a toda prisa del restaurante con la intención de detenerla. Maldición.


- ¡Lía! - Grito, en un intento desesperado de que se de cuenta. 

Al parecer se percató y entró en razón, muy tarde, joder, salgo corriendo a agarrarla, el auto la mandó lejos, aún cuando frenó un poco, no sirvió mucho, veo como da unas cuantas vueltas en el aire, y voy tras ella. Al caer, el mayor golpe se lo llevó su cabeza, llego hacia ella, y la cargo, la desesperación y los nervios se hacen presentes en mi organismo, rápidamente llega una ambulancia, agradezco a una de las señoras que estaba presente por su ayuda. 

La sube a la camilla y yo me siento a un lado, tomo mi cabello y lo halo, ¿Por qué ésta mierda le tenía que pasar a ella?  ¿Por qué a mí? Cuando por fin acepta ir a una "cita", no estoy muy seguro de que significaba ésta salida, en realidad, quería aclarar, explicarle las cosas, decirle toda la verdad y que comenzáramos de nuevo, por lo visto la vida me odia. 

No me doy cuenta cuando llegamos y Lía es bajada con rapidez, pero mi corazón se paraliza cuando veo que está botando sangre de la cabeza, y nariz, pero eso no era todo, ese líquido rojo, salía aún más de sus oídos. 

Lágrimas de terror se han salido de mis ojos, por Dios, no me había puesto a pensar, ¿Qué haría yo sin ella? Si cuando me dejó, y pasé cinco años sin verla y sin saber nada de ella, los otros dos años supe que trabajaba para mi padre, y la mantenía vigilada mientras no estaba aquí, no saben lo difícil que es ver que la persona que tú amas, de la cual te enamoraste, se aleja de ti, sin siquiera dejarte explicarle un poco, lo que pasó, no saben lo horrible que se siente saber que aunque tú no quisieras, la lastimaste, a esa persona que estuvo ahí para ti, así fueras un loco, maniático y celópata, es lo peor, y sigo diciendo, que es el peor dolor que se puede sentir, saber y dañarte la mente pensado en que esa persona piensa pura mierda de ti, no se podría comparar con nada. Amo a Lía, la amo y estoy malditamente enamorado de ella, desde mucho antes de que llegara al colegio, yo ya la había visto, parecía un loco acosador, pero cuando me enteré de que estudiaría en mi instituto, me volví loco, no quería que nadie más descubriera su belleza, así que la reclamé, y tuve suerte de que fuera tímida, no me puso casi quejas, pero aún así, la amo con todo mi ser, es la mujer más hermosa que he conocido, tanto por dentro como por fuera, hay algo en ella que atrae con sólo mirarla, simplemente es perfecta. 

Y moriría si se me fuera.


- Debe quedarse en la sala de espera, Señor... -  Empieza a decir el doctor. 


- Wood - Respondo apresurado. - Y no, yo tengo derecho de ver a mi novia - Maldigo. 


No creo que a ella le moleste que diga que soy el novio, creo.


- Señor, tiene que entender que no puede entrar aún, los doctores la están revisand...- No lo dejo terminar, ¿Quién se cree?


- Y una mierda, ¿o me deja verla o tumbo la puerta? - Propongo ya alterado. El doctor me mira ya cabreado. 

- Mejor hacemos así, ¿se queda callado y me escucha, o hago que los guardias lo echen? - Dice lento y pausado - Le recomiendo la primera opción si de verdad quiere verla y saber como está - Cínico, sino fuera el doctor y no tuviera la verdad, no dudaría en golpearlo.


- Ajá, lo escucho - Dejo que prosiga. 


- La señorita, ¿Lía, no? - Asiento - Está en un estado crítico, cuando el auto la atropelló, todo el impacto recayó en su cabeza al caer, lo cual ha hecho difícil la situación, en estos momentos, no reacciona... - Siguió hablando, pero dejé de prestarle atención, mis manos han empezado a temblar.


Salgo corriendo hacia la sala donde se encuentra y le están dando reanimación, en ese preciso momento mi mundo se cae a mis pies, me dejo caer recostándome de la pared, las lágrimas caen y caen.   

No sé puede ir, no la puedo perder, no otra vez, no cuando ya empezaba a recuperarla. 


Narra Lía. 

No sé que está pasando, sólo escucho máquinas pitando y personas hablando y gritando. 

- ¡La estamos perdiendo!, hay que darle reanimación - Logro escuchar que dicen. 

¿Qué está pasando? ¿A quién están perdiendo?

Poco a poco me va faltando el aire, ¿Por qué pasa esto?

- Rápido, rápido - Vuelven a gritar.

Solo escucho gritos, más no puedo abrir mis ojos, intento hacerlo, pero no es posible, es como si mis párpados se hubieran pegados. Ya dejo de luchar mejor, esta oscuridad me está gustando, es más tranquila y se siente una paz inmensa. Así que dejo de intentar y me quedo quieta

- Ha dejado de respirar. 

------------------------------------------------------

No escucho nada, solo ha oscuridad, todo esta tranquilo.

De repente, se aclara todo, la luz no me deja ver bien, cierro los ojos y vuelvo a abrirlos, estrujándolos un poco para que se acoplen a la claridad.

- ¿Mamá? - Juro por lo que más quieran que mi madre está mirándome fijamente con una sonrisa, me abraza.

Lágrimas corren por mis mejillas. 

- Mami, te extrañé - Lloro en su hombro - Ella me separa de manera lenta.

- Mi niña hermosa, y yo a ti  Limpia mis lágrimas - Pero aún no es momento de que estemos juntas, todavía te toca vivir mucho más.

- ¿De qué hablas? - MI ceño se arruga ligeramente. 

- De que tienes que luchar. - Sonríe, su silueta va desapareciendo.

- ¡No! - Grito - No comprendo. 

- Lucha, cariño - Toma mi mano - Te amo. 

- Te amo, mami. 

Cierro mis ojos y me dejo llevar. 

------------------------------------------------------

- ¡Ha abierto los ojos! -

Uy si gritan, me aturden. 

------------------------------------------------------

Narra Kayden. 

- Señor, ha abierto los ojos - Abro los míos de golpe, sí, joder sí.

- ¿Puedo verla? - Pregunto rápido, mientras me levanto de un salto. 

- Me temo que aún no, ahorita le están haciendo un chequeo, para revisar que tiene. - Suspiro - Espere unos momentos. 

Se da la vuelta, y se va, caminando por un pasillo hasta la sala de emergencia. 

Espero segundos, minutos y horas y nada que salen a decirme que mierda le pasa. 

Fui a buscar café para que me quite un poco el dolor de cabeza y me comí unos panes que venden aquí mismo, Megan estuvo aquí, con el pelirrojo, se fueron luego de tres horas porque los llamaron gracias a que creo que su auto fue abollado, no sé, no entendí bien, igual dijo que vendrían luego. Me dio las gracias por haberme quedado aquí con ella. 

Debo tener unas grandes ojeras, me siento cansado, tanto físico como patológicamente. 

 - Familiares de la señorita Lía Wesley - Me levanto dela incómoda silla metálica. 

- Aquí - Digo, el doctor me mira raro - Soy el novio. 

Asiente. 

- Bien - Se aclara la garganta - El golpe que la chica se dio en la cabeza al caer, afectando así varios lugares del cerebro, le explico, nuestra memoria está en varias partes de nuestro cerebro, lo que quiere decir que cuando hay o recibe esta cualquier golpe puede dañarla, en este caso, en los exámenes que se le hicieron, hay daño en sus lóbulos frontales, parentales y temporales. ¿Qué quiere decir eso? Que Lía, tiene amnesia. - Abro la boca en busca de decir algo, pero me hace señas de que no ha terminado - En cuanto a la amnesia, no es una enfermedad. Es un trastorno de la memoria que suele darse después de un trauma psicológico o por un golpe, pero que también podría suceder por enfermedades o consumo de algunas drogas, incluso de manera espontánea. Puede durar desde un par de horas hasta un par de meses. - Dejo de escuchar. 

Esto no puede estar pasando. 



Sigues siendo míaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora