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El viaje hasta el bosque fue silencioso y se había sentido más largo de lo que realmente había sido. El dragón de escamas doradas descendió en una zona donde no había tantos arboles y así los tres magos bajaron de su espalda antes de que volviera a su forma humanoide. Ninguno sabía que decir o que pensar. Galia los había traicionado, su reino estaba en peligro y lo único que pudieron hacer fue escapar antes de quedar atrapados por esos grandes muros de hielo que rodearon la capital por completo.

—Debimos buscar al tío Ford, él habría sabido que hacer —se lamentó Dipper mientras miraba a su alrededor. Había árboles y arbustos, pero ni rastros de personas o alguna criatura mágica.

—No teníamos tiempo, todo ocurrió muy rápido —contestó Wirt, quien también miraba a su alrededor como si buscara un camino o un indicio de algo.

—¿Por qué nos trajiste tan adentro del bosque? —Protestó Peridot—¿Cómo se supone que volvamos ahora?

—Yo solo los traje hasta donde me pareció seguro, por nada —gruñó Bill como respuesta.

—No es momento para discutir —cortó el elfo—. Gracias por sacarnos de allí Bill, fue lo mejor. Aquí podremos pensar con calma que vamos a hacer, necesitamos ayuda o un plan.

—¿Un plan para qué? No estamos hablando de un ejercicio de clases, Galia ha tomado la capital del reino y si se habían preparado para esto, significa que tienen una gran ventaja sobre nosotros, de seguro ya tomaron el castillo —la hibrida no dejaba de pensar en todas las posibilidades de lo que podía estar pasando—¿A dónde se supone que iremos ahora?

El silencio volvió a reinar así como durante todo su viaje sobre el dragón. En realidad. ninguno tenía idea de lo que debían hacer en esos momentos. Tampoco sabían que estaba pasando la capital o el palacio, todo era muy confuso, ellos solo eran tres aprendices de magia, ni siquiera podían considerarse verdaderos magos aun a pesar de sus destrezas.

—Yo creo que debemos volver —habló Dipper con firmeza, ganándose una mirada de sorpresa por parte de sus acompañantes—, necesitamos saber que está sucediendo...

—Eso no es muy complicado, tonto —gruñó Peridot cruzándose de brazos—¡Nos invadieron! Galia tomara nuestro reino...

—No si no lo permitimos, estoy seguro que todos deben estar luchando por salvar nuestro reino, nosotros debemos hacer lo mismo —insistió Pines mirando a sus amigos y familiar—. Mi tío está ahí, él no permitirá que los de Galia se salgan con la suya, él es muy poderoso...

—Tienen un dragón que aisló la capital —intervino Wirt con seriedad—¿Qué piensas que podemos hacer nosotros? Si grandes magos como el señor Pines o el profesor McGucket no los detienen, nosotros no tenemos oportunidad...

—Bill, ¿sabías algo sobre ese dragón? —Preguntó y los tres magos y la gema se fijaron en el rubio de inmediato.

—No, no tengo idea de quién es o que quiere, pero estoy seguro de que fue quien me empujó por el portal de invocación en el bosque —respondió en un quedo gruñido, ya no era algo que le molestase tanto, pero aun era una cuestión de orgullo y tenía que saldar cuentas con aquel dragón—. Nunca había visto un dragón de hielo, esos cobardes helados no salen de las montañas nevadas nunca...

—Al parecer alguien de Galia logró invocar uno como familiar —Peridot meditó unos momentos antes de decir algo mas—. No podemos solo regresar y hacernos los héroes, necesitamos pensar bien lo que haremos.

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⏰ Última actualización: May 28, 2018 ⏰

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