Es una sensación divina. Es el típico cliché muy de telenovela.
Pero no le diría cliché si no fuera lo que realmente pasa.
Lo pienso y mis pulmones no pueden aguantar tantas sensaciones a la vez en mi vientre.
Mi cabeza deja de conectarse con mi cuerpo.
Mis manos tiemblan.
Me da un pico de adrenalina que deriva en euforia.
Es tan bueno ese momento donde te sientes dueño del mundo por estar tan enamorado de alguien que probablemente quiera sentirlo una y otra, y otra vez.
Pero quiero conservarlo por siempre. Y por más que me falte el aire tantas veces, aún la idea de tenerlo conmigo, nunca se va a ir.
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El chico que vio el cometa.
PoetryDicen que ha habido un niño el cual vio un cometa hace ocho meses. Su vida se convirtió en una fuente de energía, sentido, tranquilidad, religión. Siempre vuelve hacia él. Es especial aquel astro. Él va a esperar una vida si fuera, para que ese come...
