Capítulo 6 "Perfección"

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Una muy dulce voz se escucha y me niego a abrir los ojos.

Romain....

Romain....

¡Romain despierta!

Reacciono cuando siento una sacudida en mi hombro, y en cuanto abro mis ojos la luz del sol colándose fuertemente por la ventana me obliga a cerrarlos nuevamente.

- ¡Romain, tus padres nos van a matar! - reconozco la voz de Zita y mientras mis ojos se adaptan a la luz, lo primero que miro es una pared con posters de mujeres, de esos que salen en revistas no aptas para niños... verga, yo no tengo eso en mi cuarto si mamá me viera me cuelga.

-Romain, ¡tus padres nos van a matar! - Zita se pone frente a mi sentada en una orilla de la cama, noto que sus hombros están desnudos y que se tapa el pecho y el resto de su cuerpo con una sábana color blanca que contrasta con su piel blanca. Mis ojos viajan por la sabana que va desde su pecho hasta el suelo -Mírame a los ojos Romain...- es en ese momento en el que me doy cuenta que está sonrojada, y también que estoy sin camisa y sin... ¡Por el papa Francisco!

-Zita, ¿Qué pasó anoche? -indago mientras busco por la cama mi ropa, pero ¿Qué? ¿Está en el suelo? ... en cuanto me siento sobre mi trasero, me da un fuerte mareo y dolor de cabeza que me obliga a cerrar los ojos con fuerza.

-Romain.... ¿Estás bien? - Siento las manos de Zita ahuecarse en mis mejillas- Ohhhhh, Te dio resaca.

-Zita, ¿Me pasas mi camisa? - En cuanto sus manos dejan mis mejillas siento el frio volver a ellas, el contacto de su piel calentando la mía... ¿Cómo se puede sentir tan... familiar?

-Romain... Romain... ¿Estás bien? ¿Romain? ¡Romain!

-Zita, Vámonos antes que mi papá me mate...-Me pongo mi camisa y me levanto de la cama- ¡Romain! ¡Tapate, eso!

Es en ese momento cuando me percató de que estoy desnudo de las caderas para abajo, y de cómo una sonrojada Zita mira hacia otro lado, me pongo mi bóxer lo más rápido posible al igual que mi pantalón. Y vuelvo a caer de espaldas sobre la cama tapando con mi ante brazo mis ojos... me siento como una nueva especie de zomviro si lo sé, esta expresión pero así lo siento

La cabeza me da vueltas y siento un poco de nauseas, Zita me da la espalda mientras se viste y me doy cuenta que es perfecta, nunca habría imaginado que su cabello sobre su espalda desnuda fuera una combinación tan difícil de expresar, me doy cuenta de varias cosas, que no quiero que el tiempo avance, muy en el fondo sé que lo que sea que haya pasado no volverá a pasar, siendo alguien con pocas oportunidades con chicas tan guapas y bien esculpidas, porque es de aceptar que Zita tiene un cuerpo casi perfecto.

Un chasquido de dedos me vuelve a la realidad,

-Romain Reacciona, ¿En qué piensas tanto? ¡Vámonos!

- ¡Espera mi Billetera!

Encuentro mi billetera, las llaves del auto y ella encuentra mi teléfono celular, yo encuentro su lápiz labial bajo la cama y me doy cuenta que ahí mismo esta su bolso, el bolso por que cual no se apresuraba cuando la pase a traer, me doy cuenta que dentro de él hay unas pastillas, no es un bote comercial ya que no trae etiqueta,

¿Zita padece de algo?, ¿Por qué no me lo había dicho?

Si preguntar absolutamente nada las tomo y pongo dentro del frasco apresuradamente como si hubiera cometido un crimen, la sorpresa del día se manifiesta con un condón en el bote de basura de la habitación la cual asumo que es de Xue. Para mi sorpresa el condón no se ve como tal, está roto...

¡Romain! ¿Estas Bien?

Siento como cada poro de mi piel se hace presente y se me eriza la piel. El mareo es aún más fuerte, pero es obvio que no puedo hacerlo notar, ¿Zita ya se habrá dado cuenta?

Sin mediar palabra tomo las cosas y abrimos la puerta, para mi sorpresa hay gente tirada en el suelo, hay quienes aún desnudos roncan y hablan dormidos Zita se ríe y me dice que tuvimos suerte de no dormir en el suelo y reconozco a mucha gente, frente a mi pasa una chica desnuda que me imagino que no sabe en qué país está, ya que ríe y carga en sus manos un par de zapatos, nada más, se mete a la cocina donde se ve que hay gente con música ligera aun bailando y bebiendo, es sorprendente ver como entre ellos mismos se ponen licor en el cereal lo cual me da de referencia que están en otro mundo y la fiesta sigue aun de madrugada.

Previo a salir de la casa entre floreros rotos y papel higiénico, vómito y licor en el suelo veo por la ventana que Leah se sube a un auto negro, con ese mismo vestido rojo que por supuesto que asumo que es ella, dos autos más se unen como escoltas de Leah y se retiran del lugar, Xue se toma el cabello mientras se marcha y patea unas flores que sobreviven en el jardín, para nuestra sorpresa al llegar al auto no enciende, y Zita me dice que estuvieron jugando con el anoche, imagino a mi padre diciéndome de todo al llegar a casa y Zita al igual que yo siente que la cabeza le explota así que las únicas palabras que decimos son "Vayamos por un café" ya que la incomodidad de amanecer desnudos sin recordar que fue lo que paso nos hace guardar silencio.

El auto arranca al fin y Xue se acerca a nosotros, como siempre sus insultos para saludarme me dejan mucho que desear.

¡Hey Pito chico! ¿A dónde crees que vas?

Carcajea y prosigue - ¡Esto fue una locura, te luciste Rey!

-Romain eres mi héroe, ¡baja del auto!

Un momento tenso en el aire me hace sentir la piel de nuevo chinita y un presentimiento me hace voltear a ver a Zita, me hace una mirada de preocupación, pero no sé a qué se debe.

-Antes de que muera déjame decirte que te aprecio ¡jajaja! Estoy Frito, Suerte Romain

No estoy entendiendo absolutamente nada, bajo del auto y me abraza.

Los autos que acaban de salir tras Leah regresan apresuradamente, mientras Xue me abraza, el cuerpo se me paraliza y seis hombres fuertemente armados bajan de los vehículos, Zita Grita y Xue se carcajea...

¡Romain sube!

Pretérito (+18)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora