Tal como es de esperarse, el estacionamiento del edificio donde vivimos se ve infestado por la prensa a modo que atacaron a mamá, Irene y Amber con millones de preguntas y fotografías en el momento en que pusieron un pie fuera de casa. Ahora, no es posible salir de ella sin que los medios se den cuenta.
—Llamaré al restaurant —dice Amber buscando el número del negocio, en su celular—. Seguro que mamá puede conseguir algo de comida.
—Si es posible, que sea pronto —se queja Irene.
Yo me encuentro sentada sobre el sofá comiendo un paquete de galletas oreos, mis nervios se niegan a abandonarme y mi ansiedad crece con cada minuto que pasa, no tengo ni idea de cómo reaccionar ante la situación, algunos reporteros se han empeñado en subir hasta nuestro piso y tocar la puerta de nuestro departamento en busca de una entrevista, pero por suerte, el dueño del edificio se encargó de conseguir más guardias de seguridad que se han encargado de prohibirles el paso a todo aquel que es de la prensa o se ve sospechoso, pues algunos ya se han intentado colar dentro fingiendo ser residentes.
—Seguro que le será imposible subir —hablo por primera vez, Amber me da una mirada seria.
—No seas negativa —se queja—. Gabo dice que nos ayudará con las personas de haya afuera.
Dice refiriéndose al dueño del edificio, la mayoría de los que viven aquí, ya se han enterado de la noticia, pero ningún vecino ha tenido el valor de preguntar algo al respecto, lo cual agradezco.
—Dios, ¿Qué vamos a hacer? —dice Irene con la cabeza hacia el techo —no podemos salir del edificio para nada, ni siquiera puedo asomarme por la ventana por que salen disparados los flashes.
—Lo siento —murmuro, todo esto es gracias a mí.
—No es tu culpa cariño —dice encogiendo los hombros—. Me alegra que hayas encontrado a un chico, pero ¿exactamente tenía que ser un príncipe?
—Lo siento, no pude conocer a Henry Cavill antes —bromeo.
—Y es muy mayor para ti —me acusa Amber antes de reír.
—Pero no para mí, ese hombre es guapísimo —agrega Irene—. Quiero que se case conmigo.
Mamá logra entrar a nuestro edificio dos horas más tarde, con un par de bolsas de comida en mano.
—Es un caos haya abajo —se queja mientras coloca las bolsas sobre la mesa.
—Seguro que lo es —dice mi hermana—. Con cada segundo qué pasa, parece como si más personas llegaran.
Mamá ha reaccionado de una manera tranquila a como esperaba, no ha hecho ningún drama, a pesar de que continúa igual de sorprendida que Irene y Amber.
—¡Lo siento, pero ya no puedo más! —suelta después de un tiempo—. ¿Cómo es eso de que sales con un príncipe?
Siento la necesidad de mentir y decir que Jaxon y yo no estamos saliendo realmente, pero a estas alturas, nadie se tragaría esa historia, en su lugar, pienso muy bien mis palabras, las cuales he estado practicando en mi cabeza por un largo rato.
—Jaxon y yo nos conocimos hace poco, yo no sabía que era el príncipe, al menos no la primera vez en que lo vi —digo—. Me tomo un tiempo reconocerlo.
Esto último es cierto, yo no había reconocido a Jaxon inmediatamente, me había tomado un par de segundos hacerlo.
Mamá no dice nada, ni me cuestiona, en su lugar se queda callada, aceptando mi corta versión de la historia.
Al parecer los paparazis no tienen intención alguna de desalojar el edificio y entre más pasan las horas, más ansiosa me siento, es como si estuviera encerrada en una torre y no pudiera salir de ella nunca, ni siquiera puedo asomarme a la ventana. No sé cómo es la situación de Jaxon, pero he visto un reportaje en la televisión donde algunos paparazis se encontraban fuera del palacio esperando a que el príncipe saliera, no tengo ninguna llamada de su parte y realmente espero a que no esté en problemas a causa de nuestra salida.
ESTÁS LEYENDO
Una noche royal
Teen FictionAnnelise tenía una vida normal, todo cambia cuando despierta en una habitación de hotel junto a un chico desconocido. Pero ese chico no es cualquier persona, ¡es el príncipe de Inglaterra! *** Cuando Annelise despertó en una habitación de hotel junt...
Wattpad Original
Esta es la última parte de forma gratuita
