Mi madrina accedió y Jessica me dio una sonrisa triste, podía notar el temor en sus ojos, pero necesita saber que había ocurrido la noche en que, desconsolada, irrumpió en mi casa diciendo que abusaron violentamente de su cuerpo.
Nos disponíamos a subir las escaleras rumbo a mi habitación, pero Jess habló:
-me gustaría hablar contigo en la casa del árbol- dijo- me siento más segura allá
-está bien, vamos allá; pero antes- dije señalando la nevera- llevemos dos vasos con agua.
Hicimos esfuerzos infinitos para conseguir que yo pudiera subir a la casa del árbol, qué no siendo muy alta, se sentía interminable debido a mi condición, pero al final, lo conseguimos. Nos sentamos en los cojines que estaban en el suelo, yo recosté mi espalda contra las tablas de madera que formaban la pared, y montaba mi pierna enyesada sobre uno de los suaves y cómodos cojines, Jessi imitó mi acción y quedamos cara a cara:
-antes de comenzar a hablar, quisiera saber si ¿estás lista para confiar en mí y relatarme lo que sucedió aquella noche?- inquirí
-no estoy lista- afirmó ella- pero me he preparado para este momento... ¿sabes?- hizo una pausa- todos los días me atormenta su recuerdo Sam, y no fue fácil para mí verlo de nuevo; porque el destruyó mi vida, me robó una parte importante de mi cuerpo- me dolía escucharla, me dolía verla así, pero no la detuve, porque esta es la primera vez que Jessi y yo hablamos sobre lo que ocurrió aquella noche- recuerdo que caminaba hacia su casa, usaba mi vestido blanco y mis sandalias negras, toqué el timbre y él abrió la puerta- hizo una pausa, coloqué mi mano sobre su espalda y continuó hablando- el ambiente en su casa no me gustaba para nada ¿sabes?, pero me convencí a mí misma de que la iluminación roja y la música melancólica eran parte de la romántica invitación. comenzamos a charlar en el sofá rojo que estaba en su habitación, pero de un momento a otro me sentí mareada, y mi cuerpo se puso rígido, no podía moverme, pero estaba consciente- me di cuenta que comenzaba a temblar, pero, aun así, no le pedí que se callara, sabía que ella necesitaba soltarlo y entender que ahora yo podía ayudarla a llevar su pasado sobre sus hombros- fue cuando me di cuenta que él estaba sobre mí, rasgó mi vestido y comenzó a violarme- comenzó a entrar en pánico
-mírame Jessi- dije, pero ella tenía sus ojos muy apretados, así que tomé su mano y la apreté- Jessie, estoy aquí, y el no volverá a tocarte ni un solo cabello- abrió sus ojos lentamente y vi en su miraba una llamada de auxilio- estás a salvo
-Sammi, ¡el abusó de mí!- lloraba, gritaba, podía observar su dolor y la impotencia me llenaba pues no sabía qué hacer, pero aun así, ella siguió hablando- el abusó sexualmente de mí y por eso no es fácil tener a un hombre cerca- hizo una pausa mientras secaba la cascada de las lágrimas que se escurría por sus mejillas- al día siguiente desperté en mi casa, e incluso quise creer que había sido un desafortunado sueño, pero el dolor en mi pelvis confirmó mis sospechas. Aquella noche fui violada, caí en las manos de un degenerado que, solo quería mi virginidad; ese animal desgarró sin compasión mi cuerpo y mi alma, mi piel quedó marcada por su violencia, mi corazón e ilusiones quedaron destruidos en mil pedazos... pero esas sensaciones no se quedaron conmigo solo esa mañana en mi habitación, aún me acompañan como si fuesen mí sombra- sorbió el vaso con agua, respiró profundamente y se dispuso a proseguir- en la primera semana me sentía confundida, y me encerré dentro de mí misma. El grado de ansiedad que corría por mis venas y la confusión de lo sucedido era infinita, porque a pesar de haber entendido lo que me ocurrió, yo aún me sentía consternada, y cada vez que cerraba los ojos- más lagrimas caían de sus mejillas, pero esta vez eran de odio- ¡cada vez que cerraba los malditos ojos veía su cara!, cada noche que intentaba dormir, oía sus asquerosos gemidos y sus desagradables palabras en mí oído como si se estuviera repitiendo de nuevo; esa extraña y horrible sensación de repudio contra mi cuerpo no se desvanecía. Llegué a perder el apetito, así como las ganas de ver los rayos del sol nuevamente. Mi madre no entendía lo que me sucedía- dijo sollozando- ella no sabía por qué su hija de escasos 17 se comportaba de una manera tan extraña- hizo una pausa, bebió otra vez del vaso con agua y siguió- ni siquiera permitía que ella me tocara- alzó su mirada hasta conectar con mis ojos y dijo- no sabes lo difícil que fue para mí decirle a ella toda la verdad...
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Encontrando Tu Recuerdo
FantasyDos chicos que no sabrán que están enamorados hasta que logren revivir sus mas oscuras pesadillas, cuyas sus familias están conectadas por un oscuro pasado. deberán enfrentarse a demonios que los persiguen a través del tiempo y tomar decisiones que...
