[KAROL]
Estacionamos justo en la entrada de las oficinas de gobierno, Gina y yo nos miramos y dimos un enorme suspiro.
- ¿Lista? - le pregunté.
- ¡Listísima! - me contestó muy efusiva – Hagamos esto rápido para que llegues a esa cita.
- Eso espero amiga, eso espero.
- Bueno pues, ¡vamos!
- ¡Vamos!
Ambas bajamos del auto y comenzamos a caminar hacia la puerta de entrada de aquel palacio municipal.
- ¡Buenos días! - le dijimos en coro al guardia de seguridad.
- Buenos días señoritas, ya las esperan.
- Muchas gracias señor.
Tomamos rápidamente el ascensor y al cerrar las puertas sólo se podían escuchar nuestras respiraciones agitadas.
Gina se giró y con una voz de alarma dijo:
- ¡Karol, tu nariz, de nuevo sangra!
- ¿Qué? ¡¡No, no, no!!
Busqué rápidamente un pañuelo en mi bolso y al bajar la mirada me di cuenta de que a mi blusa le había caído una gota de sangre.
- ¡No puede ser! ¿Justamente hoy me tiene que pasar esto? Tiene que ser una broma, ¡una maldita broma! - dije con una respiración muy agitada, me faltaba un poco el aire, y como pude le pregunté - ¿Y ahora que hago Gina?
- ¡Primero que nada te calmas Karol! Necesito que respires y te tranquilices, ¿ok?
Asentí y en eso el timbre del ascensor indicó que habíamos llegado a nuestro destino.
- ¡Venga! Vamos, todo va salir bien, ¡ya lo verás! - y me guiño el ojo.
Sonreí aún con el pañuelo en mi nariz, esta vez la sangre tardo más en ceder y detenerse, estoy preocupándome... Pero no es momento.. Ahora debemos concentrarnos en el trabajo.
Llegamos a la oficina de la Lic. Míriam y su secretaria nos indicó que podíamos pasar.
Tocamos a la puerta...
- ¡Adelante!
- Buenos días Licenciada – dijimos.
Y al entrar nos pudimos dar cuenta que ella no estaba sola...
- ¿David? - dijo Gina con un tono incrédulo.
Gina volteo a verme y en voz baja me dijo:
- No sé porque no me sorprende que este imbécil esté aquí.
- ¡Sshhh!, cállate que te va a escuchar.
- No sabíamos que ibas a venir David - le dije para calmar las cosas.
Dejó la taza de cerámica blanca en la pequeña mesa de centro y se levantó del sillón de piel en el que estaba tranquilamente sentado...
- Claro que no sabían, lo decidí a última hora.
Comenzó a caminar lentamente hacia nosotras.
- Después de nuestra charla de ayer Karol, consideré prudente venir con ustedes y asegurarme de que todo quede perfecto. Así que cancelé todas mis citas y aquí estoy.. Fue una gran idea, ¿no crees Karol?
Gina no pudo evitar moverse un poco hacia mí, lo que hizo que David retrocediera
- ¿Porque no mejor nos dejamos de "grandes ideas" y comenzamos con lo importante, ¿qué opina Licenciada? - gritó Gina dirigiéndose hacia la Lic. Miriam.
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"Un café para dos"
Romance"Cuando dos miradas se encuentran, no son necesarias las palabras". ¿Existe realmente la perfecta historia de amor? ¿Pueden dos personas estar destinadas a encontrarse en el momento preciso? ¿Se puede vivir esa historia de amor por siempre? Puede s...
