-No puede tener 13, es decir, míralo es demasiado alto para tener 13- dijo Elizabeth.
Luego de verificar unas 10 veces que esa era su edad, le conté a Eli y al igual que yo no podía creerlo.
Ahora estábamos en receso, sentadas en un banco viendo a Mario que se hallaba al frente de nosotras rodeado de un montón de chicas que aparentaban tener la misma edad que yo a las que les lanzaba sonrisas mientras hablaban.
<<Para ser un chico de 13 años va muy rápido>> pensé.
-Lo sé- le respondí- ¿crees que no le he visto?
Luego de quejarme con ella todo el receso lo mucho que la vida me odia regresamos al salón sentandonos en el mismo lugar.Y justo cuando iba a quejarme de nuevo, Mario entró junto con su séquito de seguidoras las cuales iban suspirando atrás de él. Zorras.
-Lo ves, no puede tener 13, mira como esas chicas lo persiguen- habló Elizabeth
-Tal vez no saben su edad- dije mientras me encogía de hombros- o a lo mejor no les importa ser unas "roba cunas'' y estar con él.
Una hora más tarde me encontraba caminando junto con Elizabeth hasta llegar a nuestros carros pues ya habían terminado las clases. Sin haber despegado mi mirada de Mario en toda la hora, vi como este caminaba muy adelante de nosotras aun con su grupo de zorras atrás de él.
-Tengo mucho sueño, lo primero que haga cuando llegue a mi casa será dormir- bostezó Elizabeth.
-Definitivamente yo igual- hablé sin dejar de mirarlo.
-Pareces obsesionada con él, se va a dar cuenta de que lo estas mirando Lissette- rió
La fulminé con la mirada, ya sé que parezco una acosadora pero me era imposible no mirarlo, no encuentras chicos así todos los días por lo que estoy en mi derecho de obsesionarme con él.
- No te hagas que a ti también te gusta- le respondí sacándole la lengua. Muy maduro de mi parte, lo sé.
- Tú lo dijiste me gusta, no me obsesiona.
Sacandole la lengua otra vez, me despedí de ella y busqué el auto de papá, y mientras lo hacia Mario se ubicó en mi campo de visión por segunda ocasión, no es mi culpa de que siempre lo este mirando, él es el que se pone en la dirección en la que miro. Al igual que yo Mario caminaba en dirección al auto de sus padres el cual era de marca Chevrolet, no se mucho de carros por lo que no pude distinguir que clase de auto era. Cuando se subió y desapareció de mi vista hice lo mismo y me subí al mío.
-Hola Lissy ¿cómo te fue?- preguntó papa apenas me senté.
-Bien- respondí, tenía demasiado sueño como para entablar una conversación larga.
-¿Hiciste nuevos amigos?- suspiré, ¿por qué los padres nunca entienden cuando uno no quiere hablar?
-No papá sabes que no soy muy sociable.
Me recosté en el asiento y me coloqué mis auriculares como señal de que ya no hablaría mas, cerré mis ojos y esperé hasta que llegáramos a casa para poder tomar una siesta.
Han pasado ya 2 horas desde que vi aquella hoja y yo aún no puedo creer que Mario tenga 13. Ahora puedo confirmar la teoría de que mi futuro es ser monja, mi suerte es tan grande que siempre que me gusta un chico o es famoso o nunca miraría en mi dirección. Y ahora tengo que agregar que son menores a mi. Si, definitivamente estoy bañada en suerte. Aún así soy una persona súper tímida por lo que nunca podría acercarme a hablarle ni aunque fuera mayor que yo.
Así que por el bien de mi mente tengo que olvidarme de él como lo he hecho con todos los demás.
ESTÁS LEYENDO
Entre nosotros
Romance¿Porque siempre el hombre tiene que ser mayor en una relación? ¿Porque es raro que la mujer lo sea? Yo no quise esto, jamas lo pedí. Esta esa frase que dice "el amor lo encuentras cuando menos lo imaginas" o esa otra "nadie decide de quien enamorars...
