Amor Eterno

209 12 8
                                        

Capitulo 10

Interrumpo algo?- pregunto Alexis con voz seca

No, es sólo que...nada. Le conteste.

Alexis se enojó lo pude ver en sus ojos. No había pasado nada. El me dijo que fuera a su oficina para arreglar unos asuntos así que fuimos. Al llegar Alexis me reclamó.

Te dejo un momento sola y ya te querías tirar al primero que se te presentara? Me cuestiono gritando.

Primero que todo tu a mi no me hablas de esa manera. Y segundo quien te crees que eres? Yo no tengo que darte explicaciones a ti. Le dije yo molesta.

Decidí salir de allí pues sabía que esa discusión no iba a llegar a nada además no me gustó en la manera en que me hablo. Con qué derecho? Yo no soy nada de el además me faltó al respeto. Al rato pasé por su oficina y estaba en unas llamadas telefónicas, el me vio y me hizo señas de que entrara.

Que quieres? Le pregunte.

Estas enojada? Me pregunto seriamente.

Yo no le conteste sólo lo miraba. Tras que me faltó al respeto me pregunta si estoy enojada.

Te quiero ofrecer una disculpa por lo sucedido está tarde. Me dijo.

Yo lo miré tratando de no decir nada pero era inevitable no poder aceptar sus disculpas.

Y me puedes decir como de que estaban hablado? Me pregunto Alexis.

No sabía que decirle pues sabía que el tema era bastante delicado. Ósea como le iba a decir que Lisardo me había contado sobre su enfermedad y su pasado. Sólo le dije que me estaba dando la bienvenida.

La bienvenida? Que manera la de el para darte una bienvenida. Dijo en un tono molesto.

Y tu que? Porque dices eso?- le pregunte.

El rápido me cambió el tema y me pregunto que le parecía hasta ahora el trabajo. Yo le conteste que todo iba bien excepto que una de las secretarías le había hablado de mala manera. El me cometo que esa secretaria fue su esposa por cuatro años. Yo me sorprendí pero entendí el porque me había hablado de aquella manera. Luego de platicar un rato me dirigí a mi escritorio. Mire mi celular y tenía ocho mensajes y cuatro llamadas de Juan.

Maldita sea! Me dije a mi misma.

Que quería ahora este desgraciado? En los mensajes me preguntaba que donde estaba y porque no había ido al trabajo. Había olvidado renunciar. Me decidí de ir al bar para informarle a Juan que ya no trabajaría más allí. Fui a donde Alexis para decirle que iba a ir allá.

Tu no vas a ir a ningún lado. Me dijo con voz firme y molesto.

Amor EternoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora