Capítulo Veintiséis

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Desperté gracias a que los rayos del sol me pegaban directo en los ojos, me levanté y cerré la cortina. Ya un poco más despierta me di cuenta de que estaba desnuda, me asuste por un momento hasta que cogí la camisa de Shawn la cual apenas me cubría así que rebusque en un cajón algunas bragas que ponerme, encontré unas con unos labios rojos de estampado

-Buenos días- Dice Shawn sonriendo, estaba ya en la cama entre sus brazos

-Feliz cumpleaños- Me siento a horcajadas en su abdomen sonriendo, por fin abre los ojos y se da cuenta que llevaba su camisa

-No puedes andar así todo el día? Dios, que bien te ves- Acaricia mis muslos haciendo que ría

-Lamento informarte que no Shawn, debemos de dar una figura autoritaria y de respeto- No puedo ni continuar porque la risa me invade. En eso tocan la puerta y me levanto enseguida, abro y asomo solo la cabeza

-Princesa, disculpe. El rey pide la presencia del príncipe Shawn- Me avisa un guardia

-Si, claro. Yo le aviso- Sonreí y cerré la puerta. Lo miré exigente

-Ya oí, ya oí- Se levanta y coge sus boxers para cubrirse. Me deja a la vista su lindo trasero blanco

-Lindo trasero cariño- Le digo con una sonrisa desvergonzada

-No sea pervertida señorita, estoy comprometido con una bellísima princesa- Dice haciéndose el indignado.

Se llegaron las tres de la tarde, desde la mañana no he visto a Shawn mas que corriendo por los pasillos acompañado con guardias, se me hizo extraño que aún en su cumpleaños estuviera trabajando. Estaba pensando en que le podría dar de regalo para su cumpleaños, pero yo no tengo ninguna reliquia familiar que darle, mis papás no me dejaron nada más que esa cadenita de mi madre y claro, una nación completa
No lo conozco para nada y no sabia que poder comprarle así que acudí a Aaliyah, quien más me diría que darle si no es su hermana

-Que sucede?- Me dice Aaliyah una vez que me abre la puerta de su alcoba

-Necesito saber que regalarle a Shawn- Digo desesperada

-No te ha hablado de su relación con la música? Aunque no lo culpo, a ninguna novia le ha hablado de su pasión. Podrías regalarle alguna guitarra, tiene una gran colección- Me explica

-Oh cielos, es bueno saberlo-

-Quieres que te lleve a su cuarto?- Me dice

-No, para nada. Siento que es algo que el debería decirme por su cuenta- Le agradezco y me voy. Di un largo suspiro y me dirigí a la salida del palacio para ir al pueblo en busca de un lindo detalle que pueda darle

-Princesa, hola- Antes de entrar al coche que me esperaba me tope con el conde Thomas. No podía verlo a la cara sin escuchar a mi amiga gritar su nombre

-Conde Thomas, si me permite, tengo cosas que hacer- Trate de pasar por su lado pero me lo impedio

-Como se la pasó anoche? Le dieron algún otro regalo? Tal vez uno físico?- No aguante el coraje y le solté una bofetada, los papeles de estaban invirtiendo; el conde Thomas se está comportando mas petulante y grosero que jamás lo fue mientras que Shawn me demuestra día a día su lado romántico

-Que rayos le hace pensar que puede hablarme de esa forma? -me acerque mas a el amenazante- No te atrevas a decirme que es prudente y que no en cuestión de romanticismo. Tuviste el descaro de tener relaciones con Farah anoche, mi noche- Dije algo enojada

-Como sabes que tuve relaciones con Farah?-

-Por dios, todo el palacio se enteró- Paso a su lado y me subo al coche por fin

-A donde la llevo princesa?- Me pregunta el chofer

-Al pueblo por favor, una tienda de música-

Ya por el pueblo, mi mirada se posó en una tienda pequeña donde arreglaban guitarras, había una acústica pintada en el letrero y eso me dio una idea de un regalo que podría hacerle a Shawn. Le pedí al chofer que de detuviera justo a tiempo y me bajé a la tienda

-Su majestad, a que se debe el honor?- Un señor de 50, 60 años hace una reverencia frente a mi, olía a madera pero parecía mas una zapatería. El hombre me recordó al viejo Gepetto

-Vengo a preguntar si podría hacerle un pequeño detalle a una guitarra- Sonreí alegre

-Que necesita?- Coge la guitarra que le extendí y me guía detrás de el a su clase de estudio

-Podría añadirle una frase al reverso de la guitarra? Para hoy?- Le pregunto

-Claro que puedo- Sonríe sentándose en un banco y dejando la guitarra en una mesa

-Podría poner "Hagamos de nuestro amor una canción"?-

-Muy romántico. Podría preguntar para quien es el detalle?- Dice empezando su trabajo

-Para el príncipe Shawn, hoy es su cumpleaños- Y ahí me quede hasta que Don Gepetto, el cual me dejó llamarlo de esa forma, terminó su trabajo. Tenía varios mensajes de Shawn preguntándome donde estaba, que ya estaba por empezar el festejo. Le pagué a don Gepetto y me fui, quedó increíblemente preciosa la guitarra, aun haberla comprado nueva, el señor le dio una pulida y le dio unas capas de brillo para que de viera reluciente.

Llegando al gran salón visualice a la princesa Camila dándole una gran caja a Shawn ambos sonriendo ampliamente

-Donde te metiste cariño?- Me dice Shawn abrazandome al verme entrar

-Feliz cumpleaños- Sacó la guitarra detrás de mi, sus ojos irradian felicidad y sorpresa

-Edith, cielos yo...- Sonríe con la boca entre abierta, le da la vuelta y lee silenciosamente la inscripción

-Lamentablemente yo no tengo ningún tesoro familiar con una bellísima historia que pasarte. Solo tengo un pequeño gesto que ofrecer después de, pues de tanto- Sonrió

-Ha-Hablaste con Aaliyah? Es la única persona que...- Me mira pero regresa sus ojos a la guitarra

-No sabía que regalarte así que si, acudí a ella espero que no te moleste-

-Lamento no haberte hablado de mi pasión por la música antes Edith, te has ganado mi confianza y creo que lo que menos que podría hacer es abrirme a ti- Me abraza

-No te sientas presionado Shawn, hablame de eso cuando sientas las ganas de hacerlo- Sonrió, le doy un pequeño beso y nos separamos pero solo para coger asiento y cenar
Los amigos de Shawn, todos, son mayor que el aunque sean un inolvidables
Cenamos, conversamos, reímos y contamos anécdotas personales inolvidables
Se dieron las 12 de la noche, la mayoría de la gente en el palacio ya estaba en sus alcobas, pero Shawn y yo dábamos un paseo por el jardín

-Tenía 6 años...- Empezó a hablar

-Que?- Lo miré confundida

-Mi abuelo me regaló un pequeño ukelele, un recuerdo de su viaje a Hawaii. Corría por todo el palacio tocándolo claramente mal, lo tomaba como un juego hasta que cumplí los 14 años, mi abuela me regaló mi primer guitarra acústica. Me encerraba en una habitación desocupada y tocaba y tocaba y tocaba hasta altas horas de la noche. Un día, mi padre, entró en una clase de depresión/crisis ya que la economía había caído, el matrimonio con mi madre igual había caído y amenazas de muerte que recibía constantemente; destruyó todo lo que tenía en el estudio, el ukelele y la guitarra principalmente- Dijo, le tomé la mano horrorizada

-Y después?-

-Me dijo que soy un príncipe, futuro rey y que no tengo tiempo para tonterías como esas. Una vez muerto pude extender mi colección de instrumentos musicales- Me mira, estábamos ya de regreso a su alcoba

-Lo lamento tanto Shawn, todo- Me paro en seco frente a el, acuno sus mejillas entre mis manos y lo beso. Interrumpo el beso solo para abrir la puerta de su alcoba, una vez ambos adentro lo retomamos por donde lo dejamos.

Kingdom Come {S.M}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora