Continuaron besándose, Renato estaba abierto de piernas, encima de Gabriel, mientras éste lo sostenía de la cintura, de vez en cuando sus manos se desviaban al culo de éste, haciendo que se le escapen uno que otro gemido. Tato tenía las manos enredadas en los rizos de su compañero, hizo su cabeza hacia atrás, dando paso a la boca del mayor a su cuello, sintió como lo mordia despacio, sabiendo que en unas horas dejaría marcas, pero ahora eso no lo interesaba. Gallicchio metió la manos por debajo de la remera del pequeño, haciéndola volar a vaya uno saber a que parte del micro. Lo tocaba con desesperación, como si fuera a irse y estuviera aprovechando el último momento. — Gabi... — dijo el menor, el aludido lo miró, esperando que hable — Me gustas — continuó el pequeño, el otro sonrió — Vos también me gustas Tato, y mucho — respondió, recibiendo la boca del menor como respuesta. Continuaron besándose, pero ésta vez Gabriel quedó encima del Renato, ya sin remera, mientras éste le resguñaba la espalda, gracias al placer que estaba sientiendo. Cuando el mayor sintió la mano de su amante, meterse por debajo de sus pantalones, habló — No, Tato acá no. — el más chico lo miraba, tenía las pupilas dilatas, y la piel marcada debido a sus besos — ¿Por qué no? — preguntó con impaciencia — Porque quiero que sea especial, porque Te quiero — contestó, y Renato moría de ternura, nunca nadie se había preocupado por él a la hora de tener sexo, aunque esto parecía ser más que esto, esto se parecía a hacer el amor — Yo también te quiero, y te juro que me haces sentir especial, siempre — dijo, volviendolo a besar. — ¿Realmente queres esto? — interrogó el mayor, mirándolo a los ojos. — Gabriel, es lo que más quiero desde que te conocí — contestó. En cuestión se minutos estaban sacando. mejor dicho, arrancando la ropa mutuamente, ya no podían contener las ganas de amarse y hacerse bien.
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Encontrándonos || Quallicchio
RomanceSi bien los dos sentían cosas uno por el otro, ninguno se animaba a dar el primer paso, pero las cosas en la gira de Simona en vivo cambiarían, para siempre.
