8° CAPÍTULO

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Seiya al ver la insistencia de Serena, suspiro agotadamente y miro a la Serena. Luego de unos segundos, movió la cabeza en señal de negativa, y se dispuso a prender el fuego para quemar la fotografía, ante vista y paciencia de él y de Serena.

-- ¡Bien, muy bien hecho Seiya!, Ahora anda ve al baño, .... ¡Y sácala de tu vida para siempre!, ¡Vamos Seiya!, .... ¡Tú puedes! _ Muy animada y contenta le sugería a Seiya lo que tenía que hacer.

Seiya que la observaba muy sorprendido por sus gestos y la manera de insistir, acepto la recomendación ya que podía ver que ella verdaderamente la quera ayudar, y quería que él se librara de ese gran peso.

Así que a vista y paciencia de Serena, Seiya camino hasta los servicios higiénicos, observo la fotografía por una última vez, la inclino un poco para que el fuego lo consuma mucho más rápido, y así admirando la fotografía en llamas que había en su mano, camino hasta quedar al frente del retrete, suspiro muy cansadamente y soltó la fotografía en el inodoro, una vez que estaba en el agua, Seiya bajo la manija del agua y este no solo se llevó por las tuberías la fotografía quemada de Lita, sino también la depresión de Seiya.

Cuando salió del baño para encontrarse nuevamente con Serena, Seiya sintió que se había quitado un gran peso de encima y sobretodo que esa chiquillada, lo había ayudado más de lo que él había pensado, e inconscientemente se le dibujo una sonrisa en sus labios.

Serena que estaba sentada en la cama, esperaba muy ansiosa y sobretodo muy emocionada el regreso de Seiya, y ver si le había dado buenos resultados el consejo que le dio. Al verlo salir, vio que Seiya se había recostado en la pared frente a ella, con los brazos cruzados a la altura de su pecho, con su rostro totalmente relajado y su mirada a la nada, Seiya se paró ahí.

-- ¡De verdad, que hacer eso fue! _ Seiya no podía creer lo que penaba y sobretodo lo que había sentido.

-- ¿Te sientes mejor Seiya? _ En tono ansioso le pregunto.

-- ¿Sabes que Serena?, .... Haciendo esa tontería, esa chiquillada, .... ¡Me siento bien!, ¡Me sentí bien sabes!, .... ¡La verdad es que me siento algo mejor, de verdad!, .... ¡Tenías razón Serena!, .... ¡Aunque me cueste aceptarlo, tenías razón! _ Y señalándola, señalándose el mismo y señalar el baño, Seiya le explico a Serena como se sentía.

Serena pudo observar que lo que Seiya le decía era verdad, ya que noto que su rostro no estaba tan tensionado como antes, ni tampoco se veía esa falta de luz en sus ojos.

-- ¡Vez, Seiya!, Y te digo algo más _ Chascando los dedos para después señalarlo, Serena se puso de pie y se dirigió hacia Seiya.

El al ver que se acercaba, avanzo tres pasos y coloco sus brazos alrededor de su cintura, mientras que en su rostro seguía esa sonrisa de hace unos instantes.

-- ¡No tienes tan mal aspecto!, Eres guapo, muy guapo Seiya, .... Parece que también eres rico, .... Encontraras a muchas chicas mejores que ella, que sea tal Lita; .... Ella simplemente no es nada a comparación tuya, y lo que vales _ Y hablándole muy cerca de él, Serena lo hacía haciendo sus infantables gestos dramáticos del rostro y manos.

Seiya al escucharla hablar, simplemente bajo la cabeza, guardo sus manos en sus bolsillos, movía la cabeza afirmativamente y sonreía por lo cómico que le parecía esa situación.

-- Gracias Serena, Eso es muy dulce _ De manera tranquila, Seiya le respondió a Serena; para luego dirigirse hacia la cama.

-- ¡Te lo digo yo!, ¿No soy una chica acaso, Seiya?, .... ¡Cualquier chica estaría loca por ti!, ¡Eres de esa clase de chicos Seiya, por las que todas se mueren! _ Y haciendo sus señas, señalándose primero ella, luego a una imaginaria multitud y después terminar en él, Serena se posiciono delante de Seiya a poca distancia de él.

VOLVIENDO A CASAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora