Siempre me he preguntado como una persona tan hermosa, puede tener algo tan oscuro en su corazón.
Hola soy _______ Claire. Estoy en la secundaria, básicamente soy la nerd, la ignorada por el resto. Me gusta un chico, el se llama Christopher Velez, v...
-¿Que tal todo?...-pregunto la señora Yenny con una taza en sus manos.
-Si..-susurré- irá.. -fingí una sonrisa.
-Enserio agradezco esto..-poso su mano en mi hombro- tal vez digas que esto es estúpido, pero algo en mi, me dice que a donde ira el no sera seguro..
-No se preocupe, así son las mamas, y no se equivocan -Sonreí.
Escuche la puerta de la habitación de Christopher abrirse. Cargaba su patineta en los brazos, usaba su cabello hacia un lado, una camiseta blanca que resaltaba su pecho robusto y unos jeans negros con unos rotos por los bolsillos.
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Bajo las escaleras y se aproximó a la puerta sin despedirse de su madre.
-Emmm hasta luego señora..-me despedí.
-Hasta luego chicos, que les valla bien..-dio una sonrisa.
Le seguí el paso a Christopher quien se había montado a su patineta.
-Y..que esperas.. Calienta..-indica que se suba a la patineta.
-Oh...si claro -susurré para actuar a los dos segundos.
Con miedo me subí, todo iba bien hasta que me tropiezo con una roca y hace que cayera al suelo.
-Auch...-dije ya en el suelo.
Me levante rápido y seguí, Christopher creo que no me vio ya que iba unos metros mas adelante que yo.
-Hoy no tenias planes con tu noviesito a caso..-pregunta retóricamente.
-No, el se fue a una cita médica con su madre..-respondí.
-Ahh... -susurró.- ¿porqué me buscaste? -me miró.
-Emm porque, quiero pasar un rato contigo..-tartamudee nerviosa.
-Ni tu te lo crees -rió.
En unos minutos más estuvimos en una pista con grandes rampas, al parecer estaba sola, genial, así no me verían caerme.
-Y...¿que sabes hacer? -preguntó desafiante.
-Pues..
Sentí mi pie mal colocado y a punto de caerme, Christopher me sostiene de la cintura, pegandome contra su cuerpo.
-gra..gracias -me separé rápido de él.
-Dejame enseñarte como de hace..-me empujó levemente y salto a la rampa, sus movimientos enserio eran geniales.
Daba saltos impresionantes, era un maestro de esto.
-Tu turno cerdita..-susurro cansado.
Suspire y me aproxime a la rampa con miedo, los recuerdos se esparcían en mi mente.
-Tu puedes...-habló Christopher detrás mío.
Su "tu puedes" se apoderó de mí, haciendo que mi cuerpo tome una adrenalina y se impulse, yo tampoco me quedaba atrás en hacer saltos impresionantes.
De vez en cuando observaba a Christopher mirarme con asombro discreto.
En el tercer salto, el se une, y así comienza la competencia.
La tarde pasaba mientras Christopher y yo nos enseñabamos trucos y técnicas. Pasar un tiempo sin que el me moleste o me esté golpeando, fue en sí, relajante, conocer ese verdadero Christopher, me volvió a hacer creer que él aun tiene un lado tierno por dentro.
-¿Quieres ir por un helado?...-suspira cansado.
Asentí y nos dirigimos a una heladería cercana, yo pedí de chocolate y el igual.
-Así que, ¿pagaras? -dice mirándome serio.
-claro...-saqué el billete de mi madre.
-Deja de ser tan inocente cerdita, yo pagaré guarda ese dinero para que te compres algo, yo que se, ropa, tu gusto me deprime..-giró los ojos.
Sonreí astuta.
-¿Piensas que tienes mejores gustos que yo? -reté.- ¿entonces porque pediste lo mismo? -alce una ceja- te hago acuerdo que yo primero pedí de chocolate y tu dijiste "lo mismo que ella"
-Va..vamos, eso es absurdo..-se puso nervioso. Tomo un poco de su helado y embarró mi nariz.
Me quede sorprendida y también le embarré el rostro.
-eso no se vale..-rió devolviendo.
Jugamos unos minutos hasta que se me fue la mano y embarre su camisa.
-Esto no se queda así -ríe, se acerca a mi, pero tan cerca y me lame el rostro.
-¡Que asqueroso! -reí quitando su saliva de no cara con una servilleta.
-Mejor vámonos cerda..-ríe pagando la cuenta.
Nos retiramos del lugar, en la ida, conversábamos de porqué las galletas tienen agujeros, no había otro tema mas interesante, yo daba sugerencias distintas a las de él, incluso unas absurdas con las que nos reíamos.
-oh mira a tu amado..-señala a Joel parado en la puerta de mi casa.- Hola Joel -grita Christopher llamando su atención.
-callate..-susurré.
-Hola Joel....-lo salude con un beso en la mejilla el cual el no respondió.
-A donde fueron...-dijo en voz baja.
-A ningún lugar en especial Joelin, tu novia me invitó a pasar la tarde, si que lo haces bien eh cerdita...-respondió Christopher para luego cruzar la calle y entrar a su casa.
-Joel.. Yo...-agache mi cabeza.
-No tienes nada que explicar ______, me voy..-dijo para subirse a su auto.
-Espera..-lo tome del brazo.
Acerqué su rostro al punto de que nuestros labios chocaran. Mis manos bajaron a su espalda, nuestras lenguas jugaban, nuestra respiración era entre cortada, sus labios encajaban con los míos. Una extraña mirada hizo que me detuviese.