•Capítulo 9•

21.6K 1.7K 1.6K
                                        

Las clases por fin habian acabado y eso significaba que se podria ir de una vez a su hogar, pero todo se ponia en su contra cuando menos lo quería.

-ey bro ¿se puede? -entro un peli rojo a la enfermeria.

-¿¡qué mierdas quieres!? -dijo enfadado, por ciertos inconvenientes pasados.

-hace mucho que no te veia asi....bueno... -un poco asustado mantuvo sus manos a la defensiva. -¿que diablos estaba sucediendo hace rato?

-...

-¿de casualidad no eras tú el que me envio una invitación para tu boda? -estaba extrañado. -porque estas metiendo la pata hasta el fondo.

-mierda ¡lose! -estaba desesperado. -¡Deku me hace perder la cabeza!

-¿Deku?

-es el hijo de Inko. -dijo sin pensarlo, metiendo mas la pata.

-¡¿PERO QUE?! -su rostro mostraba lo sorpendido que estaba, pues su boca formaba una gran O. -Y pense que yo estaba loco pero mirandote a ti, yo soy un angelito.

-¡calla! -el adulto tomo su sien con pesadez.

-¿qué haras? -dijo ignorando la orden del rubio.

-terminar esta basura de una vez...

°°°

Caminaba junto al chico de agradable sonrisa. Hasta llegar a un parque donde los dos se dirigían a diferentes direcciones.

-¡hasta luego Midoriya! -se despidio el amable peli celeste.

-¡Adios Tomura-san! -con su mano animadamente dio terminado su agradable acompañamiento.

Llegar a la propiedad de los Bakugou que tambien era su casa, fue un gran respiro por su parte, puesto que quería dedicarse a dormir lo que quedaba del dia.

¿Y quien sabe? Podria pasar un rato con SU kacchan.

°°°

Al regresar a casa totalmente estresado, cansado por todo el sermón que le habia dado su mejor amigo, que aunque el sabia perfectamente que estaba cometiendo el peor error de su vida, seguia sin saber muy bien porque.

Dispuesto a ir a su cuarto a terminar de enviar unos papeles del servicio, subio las escaleras con pesadez, ya que de verdad le habian quedado claras las palabras del pelirojo, pero ¡demonios! El no tenia el derecho de decir algo asi, el tambien estaba de una forma similiar a el.

Al entrar a su cuarto y colocar su bata en el armario, pudo localizar a un chico peli verde, entrar a la habitacion y aferrarse al rubio en un fogoso abrazo.

-¡Kacchan! ¡te extrañe! -dijo el menor con alegria, en esta perspectiva se miraba adorable e infantil.

-Deku ¿podrias soltarme? -dijo seriamente. -necesitamos hablar.

-¡claro! ¡Yo podría hablar contigo toda mi vida! -dijo con emoción, haciendo que el mayor dudara de seguir con el plan.

-Esto es serio. -dijo todavia más serio de lo común, haciendo que el menor empezara a temer.

-¡no quiero! -trato de huir pero el mayor le detuvo con su brazo.

-No seas inmaduro, es importante. -dijo tomando sus brazos con algo de fuerza para que no escapara. -¿entendido?

Mi Padrastro. (Katsudeku)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora