CHLOE
- Por favor papá, no quiero ser secretaría en la oficina... No, me da igual que vaya a tener un sueldo decente.
- Así terminas de pagar tus clases de la academia. Venga pequeña, sólo será durante estos meses de verano. Si después no te gusta tienes todo el derecho de irte. - Contesta el señor Beale al otro lado de la señal telefónica.
Chloe puede imaginar los ojos de cachorrito que pone su padre y los cuales ha heredado.
- De verdad, no entiendo porqué el señor Frederick quiere que sea yo quien trabaje para él. - Responde la pelirroja.
- Chloe, el señor Frederick está viejo y necesita a gente de confianza, a ti te conoce desde que eras sólo una niña de 6 años, sabe perfectamente que amas todo lo que está relacionado con la música y el arte en general. Nadie mejor que tú para ese puesto. - Insiste su padre.
- Pf, está bien. Pero sólo serán estos meses. Y si no me gusta desde un principio me voy. Si lo hago es por ti y porque no quiero depender siempre de vosotros.
- Lo sé pequeña. Verás que incluso te va a gustar. Hablamos mañana, cuídate - Finaliza el señor Beale.
- Igualmente Papá. Oh, ¡Y saluda a mamá de mi parte cuando llegue a casa! - Corta la llamada cuando ha oído el asentimiento de su padre acompañado de una risita.
'Y ahora qué' piensa la pelirroja.
Ojos azul cielo recorren la habitación del estudio en el que vive. Está fomado por un salón donde tiene la cama, armario y escritorio, un pequeño cuarto de baño y la mini cocina donde apenas cabe una persona.
El único hueco que tiene libre está al lado de la única ventana que hay y en donde tiene un caballete.
La pelirroja salta de la cama al escritorio y abre su Mac. Fondo de pantalla de sus Bellas encima del escenario cuando ganaron la competición internacional a capela - juraría que las sombras que se ven en una esquina y casi detrás de las cortinas son unos decepcionados Das Sound Machine-. Desde el inicio de la pantalla desliza con el ratón la flecha hacia la aplicación Skype, donde pulsa el contacto de "Aubrey Posen" rogando para que descuelgue la videollamada.
Tras tres intentos su amiga contesta a la llamada. La pantalla al principio está completamente negra pero poco a poco ve como va entrando la imagen hasta enfocar a la rubia. Lo más probable es que lo que obstaculizaba la cámara fuese una pegatina que su mejor amiga había puesto para prevenir, ya que nunca se sabe quién te puede estar espiando.
- ¡Hola Bree!- Saluda Chloe entusiasmada, aunque poco a poco ese entusiasmo decae cuando recuerda el motivo por el que había llamado.
- ¿Qué sucede? - Pregunta la rubia al notar el bruto cambio de estado de su mejor amiga.
- Mi padre, quiere que vaya a trabajar a la oficina de su vecino Frederick. Yo apenas conozco a ese hombre, su hijo siempre me decía que estaba fuera de casa por trabajo.
- Pero... ¿has aceptado? - Pregunta Aubrey, curiosa.
- Todavía no, pero probablemente acepte. Sólo me queda contactar con él. Ya se lo he dicho a mi padre. Así podré pagarme la academia de artes y solo serán tres meses. - Explica Chloe rápidamente como si así le quitara peso al asunto.
- ¿Y dónde se supone que tienes que ir? - Sigue preguntando cada vez más seria.
- A Nueva York, Bree. - La pelirroja espera la tristeza reflejada en su mejor amiga, pero por el contrario, ésta salta de su asiento feliz.
- ¡Chloe! ¡Eso es genial! -Dice básicamente gritando.
- Emm... ¿Bree? ¿Te pasa algo? ¿Dónde está lo genial en eso? - Pregunta confusa la pelirroja.
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Don't leave me again - Bechloe.
FanficHan pasado 547 días, lo que viene siendo año y medio desde que las Bellas de Barden terminaron la universidad. Están en ciudades diferentes, a cientos y miles de kilómetros de distancia. Cada una sigue su camino. Beca vuelve a ser la chica fría que...
