Abriendo los párpados de poco a poco, Hoseok estaba despertando. No recordaba nada, solo el que aquel alfa le había lanzado el balón y ya. Moviéndose un poco en la camilla, nota que está en una habitación blanca, por lo que cree que es la enfermería.
Su pregunta es ¿cómo llego hasta acá? Escucha voces, una masculina y otra femenina, no se les entendía bien porque la grave suena desesperada y hablaba rápido. Pero llegó el mismo olor a mango de antes, mezclado con miedo.
—¿Segura que va a despertar? ¿Y si lo maté? Oh Dios, es mi omega. ¡Acabo de matar a mi predestinado! —Hoseok se posicionó bien en la camilla para poder ver la escena de un alfa con cara de preocupación y una beta con cara neutra. —Joven Kim, el ya despertará, solo fue el susto. Tranquilicese por favor.
Ahora Hoseok entendía por que estaban aquí, y no le alegraba la idea. Estaba perdiendo tiempo y quería buscar a Namjoon para que le ayudase en álgebra.
Enojado, se levanta y va hacia donde ese tal Kim para echarle toda la culpa, aunque no la tenga toda ya que quien va mal en esa materia es él y no el alfa.
—Tu maldito alf- —no se dio cuenta en que momento fue que unos brazos envolvieron todo su cuerpo pero si el que se sintiera cómodo en ellos. Mueve su cabeza en busca del cuello del alfa para así encontrar el olor que le gustaba. Se permitió acariciar esa zona con su nariz, dejándose llevar. Unas grandes manos empiezan acariciar su cintura y cabello, le agradaba esto.
—Me asusté mucho cuando te vi caer, lo lamento. No supe medir mi fuerza y te lancé el balón. Perdoname ¿sí? —alejandose un poco y levantando la cabeza encuentra la cara del alfa a centímetros de la suya, por una extraña razón no le incómoda y tampoco se aleja. Asiente a lo dicho y vuelve a su posición antigua, embriagándose más del dulce aroma.
Un beso en su frente lo hace despertar de ese sueño y alejarse del pelinegro, este sin entender igual le muestra una sonrisa, la cual no es respondida y la quita. Hoseok un poco confundido sale de la habitación dejándolo solo. Ya que la beta se había ido cuando el había despertado.
Caminando por los pasillos escucha unos pasos más fuertes, pensaba que la universidad ya no estaba habitada, por lo que vio en la hora, ya estaban por ser las seis de la noche. Asustado, empieza a correr hacia el campo principal para recoger sus cosas e irse a casa.
—¡Niño espera!
Ignorando el llamado, arregla su bolso y se dirige a casa. ¿Estaba huyendo de ese alfa? Hoseok nunca se ponía de esa forma frente a nadie, tampoco se ponía nervioso. Tal vez necesita descansar un poco más e ignorar lo sucedido. También tenía que llamar a Namjoon para avisarle si podría ayudarle en su materia súper divertida -sarcásticamente-.
Dos cuadras antes de llegar a su departamento saca su celular para llamar a Namjoom, ya que tal vez esté ocupado con una omega por ahí. A los cuatro tonos él contesta.
—Hola more, ¿éstas ocupado? —Hoseok recibe como respuesta un suspiro y decide colgar. Es muy traumante llamar a Joonie antes de enviarle un mensaje.
Agotado, descansa un poco quedando a una cuadra antes de su departamento. Debatiendo si pedir ayuda Jungkook o Yoongi escucha unos pasos, y el leve olor a su fruta preferida. Pensando en que proviene del mini supermercado que está frente a el vuelve a caminar hacia su hogar.
Sacó las llaves para abrir la puerta pero al dar un paso suelta un grito. Aunque su brazo fue jalado sutilmente el miedo lo invade, más el aroma que se intensificó un poco. Girándose, encara al proveniente de este.
—Mierda, llamaré a la policía. ¡Me estas acosando! —le dice Hoseok a Taehyung soltándose de su agarre. Él moreno le da una cara nerviosa que dan ganas de reírse de el pero no es momento. "Se serio, no es el momento" se dijo así mismo.
—No quise asustarte, lo siento de nuevo! ¿Y dónde quedó el respeto? Soy mayor que tú, pequeña cereza. —sonríe burlon el mayor. Parándose estrecho, Hoseok nota que ese alfa gana con la diferencia de estatura, y tamaño. Su rostro de cerca es hermoso, nunca lo había notado, solo su cuerpo y el aroma que lo identifica. Hoseok sabe que cualquiera en su lugar mostraría sumisión delante de éste, pero el no es cualquiera.
Rueda los ojos y se apoya en el marco de la puerta, Taehyung le muestra una sonrisa peculiar, nunca había visto una sonrisa cuadrada. Creé que solo al mayor le quedaría bien eso. —Disculpas aceptadas, puede retirarse hyung. —el pelirrojo se despide y entra a su departamento cerrando la puerta detrás de él. No le importa si hace frío allá afuera, por nada del mundo dejaría entrar a un desconocido, menos un alfa. Aunque su aroma sea delicioso no tiene ventajas sobre el.
Mientras tanto, Taehyung gira y se dirige a su coche que dejó cuadras atrás para así el omega no sospeche nada. Él jamás se rendirá, seguirá hasta saber todo sobre ese pequeño y lo hará suyo.
Kim nunca pensó en conquistar alguien que no sea por deseo, el niñato tiene un precioso cuerpo pero algo le atrae más que eso. Espera averiguarlo más adelante, y también que ese omega ponga de su parte. "Es un niño gruñón" dice en voz alta al subirse al coche.
—Jhanosky
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Dulce aroma; vhope
Fiksi PenggemarTaehyung está desinteresado en cualquier tipo de deporte, nunca le han llamado la atención. ¿Qué pasa cuando un dulce aroma lo atrae y lo dirige hacia el equipo de voleibol? Donde un omega pelirrojo muestra su destreza en el juego. La forma en la cu...
