Se suponía que era una despedida que solo duraria 3 meses, no toda una vida.
Lee Taemin había perdido mucho en estos seis años pero nada pudo llenar el vacio que dejó el perder al amor de su vida en aquel trágico accidente.
Choi Minho no sabía qui...
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Ciudad de Seul, 19 de abril del dos mil doce
Aun dentro la comodidad de su cama, Taemin pudo escuchar los fuertes truenos que resonaban en el exterior. El dia estaba lluvioso, quiza sabia como se sentia por dentro y por eso las nubes decidieron llorar su perdida junto a el, pensó.
Abrió los ojos sabiendo que era inevitable esperar mas tiempo, a penas y había podido dormir un par de horas la noche anterior. Había regresado muy tarde de la casa de Minseok y cuando llego a la suya, tuvo que tomar una pastilla que lo ayudara a callar sus pensamientos si quiera por un par de horas.
Se paro de la cama sintiéndose sumamente pesado, sin importar que ese no fuera el caso porque tal y como le había dicho el medico de confianza de su familia, había perdido mucho peso en pocos días. Camino hacia el baño respirando hondo para darse un poco de valentía, lo cual necesitaría para atravesar todo lo agendado para esta tarde.
Taemin suspiro mientras acomodaba su traje negro -el cual solía ser usado solo para conciertos- y miraba su reflejo en el espejo. El traje que antes había mostrado su cuidada figura, ahora le quedaba holgado de todas partes. No había nada que pudiera hacer que las oscuras bolsas bajo sus ojos bajaran su hinchazón; sus mejillas estaban hundidas y el color de su piel nunca había estado mas cetrino.
Lo que mas le asusto fue notar como la luz de sus ojos se había apagado completamente, allá donde había habido vitalidad ganada por el amor, no estaba mas y ahora solo había una profunda oscuridad.
Su corazón estaba muerto.
Cerro los ojos con fuerzas cuando las lagrimas se acumularon en sus ojos una vez mas, sus ojos le ardían y ya casi eran imperceptibles en la distancia de lo rojos y pequeños que estos estaban; el llorar por días sin para hacia eso a un hombre, pensó amargamente.
Había pasado poco mas de una semana desde el accidente aéreo, once días y 9 horas para ser exactos, en el que iba abordo tanto su prometido como los padres de este.
Las noticias eran actualizada cada diez minutos prácticamente los primeros dos días, la policía de la zona había cubierto el perímetro del siniestro. Revisaban el lugar por sobrevivientes y fueron incluso llamados a ayudar rescatistas de todas partes del mundo quienes fueron llegando en el transcurso de las horas.
Taemin recordaba todo como si lo estuviera viviendo de nuevo, su madre había llegado desesperada a casa y lo había encontrado tiritando en los brazos de su hermano quien trataba sin resultado de tranquilizarlo. Estaba tan sumido en su miedo que le tomo casi una hora recordar que el no era el único que estaba viviendo todo este dolor, Minseok estaba solo en su casa.
Se levanto de un tirón, mareándose en el proceso y corrió hacia su auto. Su padre había bajado del suyo en ese momento viéndose agitado también, al ver que su hijo quería conducir se negó y lo obligo a meterse a su automóvil asegurándose que el lo llevaría a la casa de Minho.