Se suponía que era una despedida que solo duraria 3 meses, no toda una vida.
Lee Taemin había perdido mucho en estos seis años pero nada pudo llenar el vacio que dejó el perder al amor de su vida en aquel trágico accidente.
Choi Minho no sabía qui...
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Ciudad de Seul, 17 de octubre del dos mil doce
Taemin sabia que este era el dia.
Hoy nacería su hijo.
El nacimiento de su pequeño debía darse en un tiempo mas, específicamente estaba programado para que le realizaran una cesárea en un mes pero al parecer su pequeño honguito quería maravillar al mundo con su existencia de una vez por todas.
Respiro profundo antes de abrir los ojos, ni siquiera había amanecido del todo, eran quizás las 4 de la mañana por la tenue luz de luna que se transparentaba por la ventana, pero sentía esos pequeños calambres que el medico le había advertido vendrían antes de darle la bienvenida a su pequeño hijo. Y también de los que tanto había leído en los últimos meses por Internet; el hecho de que tendría que criar a un bebe solo siempre estaba muy presente en su cabeza.
Recordó las palabras de su medico sobre que hacer cuando la fecha de nacimiento estuviera cerca; el doctor Kim JongDae le había advertido que tenia que guardar la compostura, debía dejar de ser tan hiperactivo también ya que si se apresuraba demasiado podía caerse y hacer mucho mas difícil el nacimiento de su bebe, pero tampoco pensaba quedarse a esperar a que su honguito saliera caminando por si mismo.
Suspiro mientras maniobraba su gran barriga de casi ocho meses y se sentaba a un lado de su cama. Un dolor punzante lo atravesó en la espalda, otro mas, habían pasado quince minutos desde el primero o quizás era solo su imaginación.
Pero no se quedaría en casa para averiguarlo, tenia que llegar al hospital.
--Minho tu hijo ya quiere venir al mundo- Taemin le susurro al cuadro decorado en donde su foto favorita de ambos estaba ahora acompañada de tres ultrasonidos de su pequeño bebe, se la llevaba con el a todas partes-- Deberías estar aquí para que pueda gritarte por todo lo que voy a sufrir hoy cariño - gruño poniéndose de pie.
En los últimos meses Taemin había empezado a adoptar muchas características de Minho.
Ya no era desordenado como antes, no quería que su hijo tuviera es clase de ejemplo; también se había vuelto mas precavido y considerado, dejando un poco de lado su lado egoísta e infantil. Minho siempre le había dicho que amaba todos sus estados de humor pero en estos momentos Taemin no creía que tuviera tiempo de ser infantil.
Tenia un hijo por nacer, el ya no era el bebe de nadie.
Tomo la pequeña maleta con las cosas del bebe que había traído a casa de sus padres, había venido de visita luego de que por fin decidiera irse a vivir solo, se calzo las pantuflas y salio de la habitación.
Otros en su lugar hubieran gritado por auxilio al estar atravesando los dolores del parto, pero Taemin no.
No podia, la vida le habia enseñado que no podia contar con nadie para siempre y el debia ser lo suficientemente fuerte para estar allí para su hijo hasta su ultimo aliento.