Te quiero

109 5 3
                                    

Al día siguiente del gran banquete

Narra Pablo

-¡Vaya que Francisco a dado una gran pelea está noche!- pienso en voz alta mientras atravieso la puerta principal de la casa

He dejado aparcada la motocicleta en cualquier lugar del jardín y ahora lo único que quiero es quitarme está ropa que está empapada de sangre; justo antes de llegar a la habitación me doy cuenta de que la puerta está abierta y unas voces salen de ella

-Tiene que reposar mucho, no hay fracturas pero si tiene que tomar desinflamatorios en gran cantidad, por ahora estará dormido unas cuatro horas ya que le he dado un sedante, estén muy al pendiente de él- es una voz muy grabé que antes nunca había escuchado

-Gracias por haber venido doctor, estaremos cuidándolo mucho- reconozco la voz de Andrés

-Acompañeme por aqui- escucho a uno de los mucamos dirijirse al doctor y veo las sombras acercándose para salir de la puerta

Doy un gran salto y me escondo en la habitación de al lado, entre las sombras veo como el doctor y el empleado salen de alli, bajan las escaleras y se dirigen hasta la salida

Acto seguido me dirijo a la habitación y encuentro a Williams en la cama, parece estar inconsciente, Andrés acomoda unas sábanas y se da cuenta de que yo entre pero no quiere mirarme, su cara no tiene expresiones en este momento y se dispone a salir de la habitación

-Estare muy, realmente muy cerca así que ni se te ocurra tocarle un solo cabello- dice antes de abrir la puerta completamente y salir, dejándola así

Mi tiro arrodillado al lado de la cama, apollando mi cabeza en su abdomen y he comenzado a llorar como un niño pequeño, sé que le he hecho mucho daño pero no ha sido mi culpa, el me provoco, acepto que se me pasó la mano

-Perdoname, perdóname por favor- digo con la voz entre cortada y sujeto su mano -Por favor ponte bien, por favor perdoname- mis palabras son caso gemidos y comienzo a llenar de besos sus hermosas manos

Luego de unos minutos me lavanto del suelo y me siento junto a él en la cama, pasó mi mano por su rostro, tiene un ojo muy morado y en su frente se marca una herida, su labio está partido e igual morado, en su cabeza tiene una venda

No me alcanzara la vida para pedirte perdón, ni mucho menos para que me perdones

Me levanto de un solo golpe al ver lo que causado con mis manos en su hermoso rostro, soy de lo peor, comienzo a tirar todo en la habitación y a acabar con todo a mi pasó, siento mucha impotencia

Y me dirijo a darme un baño, a vestirme y a salir

-Andres quiero que estés pendiente de Williams no lo dejes no un segundo solo, dale sus medicinas y si necesitas algo por favor llámame- le digo al amo de llaves a través de la ventanilla del auto en el que voy a salir

-Señor y a dónde va- responde con enojo

-No lo sé, solo no quiero estar en el momento que el despierte, el se asustaría y se sentiría mal- mis manos tiemblan por la preocupación

Hay un lugar en el que siempre me gusta estar para pensar, para reflexionar y es justo ahí a dónde le he dicho a Fausto que me traiga

Es un antiguo molino, que me recuerda mucho al de "Don Quijote de la mancha"; ya saben esos molinos de aspa, muy grandes que don quijote decía que eran mosntruos gigantes que venían a atacarlo

Llegamos a una gran pradera y me paró frente al molino

-Maravillosa vista señor- escucho en mi espalda

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Feb 02, 2019 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

EL MAL QUERERDonde viven las historias. Descúbrelo ahora