La alarma sonó como todos los días, pero Edd ya se encontraba despierto desde mucho antes.
Una lagrima caía por su mejilla...ya habían pasado 8 días desde que Kevin se había marchado.
No sabía nada sobre él. Por Nathan se había enterado que estaba viviendo temporalmente con él. Eso lo aliviaba, pero le habría gustado saber un poco más de su destinado. Entendía que el peliturquesa era un fiel amigo de Kevin, por lo que quería que esto se solucionara entre ellos. Aun así, le agradeció la pequeña ayuda con decirle que su alfa se encontraba bien viviendo con él.
Se preguntaba si a Kevin le dolía tanto como a él, y si es que era posible aguantar sin su presencia unos días más.
Tomó su celular y observó el último mensaje que había escrito el mismo día que se fue:
"Necesitamos un tiempo a solas. Por favor, sigue tomando tus pastillas, yo también lo haré desde ahora"
Por alguna razón, sentía que esas palabras estaban cubiertas de preocupación, por lo que eran su única motivación para continuar consumiendo las pastillas.
Debían de protegerse.
Pasara lo que pasara, nada podía cambiar el hecho de que eran destinados.
Luego de un lento vestir, dejo atrás su solitario y sucio departamento. Agradecía que Kevin le permitiera quedarse allí. Aun teniendo toda la razón del mundo como para estar molesto, él seguía preocupándose por él. No tenía a donde ir. Vivía muy lejos de Ed y Eddy como para pedirles ayuda, además, debía presentarse en el hospital a la hora acordada.
¿Y sus padres?...pues, no eran una opción. Nunca lo fueron.
¿Susan y Daniel?... Con la primera, no quería mas problemas con Kevin por el echo de ser alfa, aunque su razón principal era que ya no estaban hablando tanto como antes. La veía un tanto interesada en Daniel y constantemente hablaba mal de Nath, lo cual no le gustaba para nada. Mientras que Daniel, a pesar de ser una buena opción, creía que al final lo mejor era estar a solas.
El día en el hospital estuvo igual de lento que su vestir. Sus amigos ya no se molestaban en preguntar, Edd les había entregado ya toda la información, y no sabían muy bien como ayudarlo además de estar ahí para él. Intentaron distraerlo, invitándolo a comer y salir, pero claramente no tuvieron buenos resultados.
Estaba tan decaído, que ni si quiera podía prestar atención a las ofensas del Doctor Meyer.
Al llegar nuevamente al departamento, no tuvo ánimos para encender la luz. Prefería caminar a oscuras por el sucio y desordenado departamento. Siendo de pequeño un fanático de la limpieza, al crecer tuvo mayores dificultades por sus estudios, pero Kevin siempre estuvo allí para sostener su manía por la limpieza. Kevin siempre se hacía un tiempo para que cuando Edd llegase, estuviese todo en orden. Además, siempre preparaba las comidas. Siempre amó que su alfa tuviera el talento innato de la cocina, quizás lo heredó de su madre omega, quien tenía una receta única a disposición en todo momento.
Pero en estos días no ha sido así.
Edd no tiene tiempo como para ordenar ni preparase nada sofisticado. Ni siquiera le importa, está tan deprimido que lo único que hace es dirigirse a la cama, esperando que en algún momento Kevin le mandase un mensaje o llamase.
Él no debía ser quien lo hiciera. Tenía que esperar a que Kevin lo hiciese, cuando estuviera listo. Además, no creía ser capaz luego de todo lo que había hecho.
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Mi omega
FanfictionEdd es un omega el cual, como todos los omegas, sufre de discriminación y acoso por parte de los alfas. Pese a esto, no puede ir en contra de su naturaleza y sufre su primer celo ¿Que sucedería si cierto alfa de cabello naranja lo encuentra en pleno...
