Quiero encontrarlo, sin importar el tiempo que me lleve hacerlo pero incluso si lo llegara a encontrar tal vez no lo reconocería puesto que hace 5 años que no lo veo.
Sé que será difícil volverlo a ver, sobre todo porque es complicado buscar a alguien sin saber tan siquiera su nombre.
Aún así no me desanimo porque el me lo prometió. Me prometió que en 5 años nos reencontraríamos de nuevo.
Hace cinco años:
-¡Mamá déjame salir del Refugio Místico e ir al mundo de los humanos!
-Lo siento hija mía no puedes ir. -Me dijo mi madre tristemente ya que odia negarme algo.
-¡No lo entiendo, yo quiero ir!
-Begonia, mi dulce mariposa sabes que yo consiento que hagas cualquier cosa pero ir al mundo humano es algo que no te dejo hacer ya que si un humano te ve te matará y eso es algo que no dejaré que pase.
-Vale mamá. -Y dicho eso volé hasta mi habitación.
Sinceramente no tengo interés alguno en el mundo humano, solo quiero ir porque es la única cosa a la que se me niegan. Todo lo que quiero lo consigo pero no me dejan ir al dichoso mundo humano, por eso mismo quiero ir, para convertir ese "no" en un "sí."
Odio no poder hacer lo que me da la gana, al fin y al cabo soy una Swany un hada muy poderosa, sin embargo aún no puedo corromper a la gente para conseguir lo que quiero, supongo que es porque aún tengo 10 años. Cuando sea capaz de manipular las mentes de mis semejantes haré que mis padres me dejen salir de esta aldea, eso será como si nunca me hubieran negado nada y seguiré con mi récord de hacer todo lo que me apetezca.
Cuando me desperté me miré al espejo. Hoy había amanecido con unas pintas muy graciosas. Tenía el pelo realmente desorganizado y mi pijama me hacía ver realmente rara.
Entonces usé un hechizo de cambio.
Los hechizos de cambio son comunes a todos los tipos de hadas. Con ellos podemos cambiar nuestro aspecto físico es decir: nuestro cabello, nuestra ropa y nuestro bronceado.
Una vez realizado el hechizo mi pelo se llenó de tirabuzones preciosos que no me molestarían en la cara porque sobre mi cabeza apareció una adiadema plateada. Mi pijama se sustituyó por un vestido de tirantes azul celeste que llegaba hasta la rodilla. Finalmente en mis pies descalzos aparecieron unas sandalias plateadas a juego con la adiadema.
Ya estaba lista para ir al colegio.
Volé hasta la cocina donde mi madre hacía unos gofres con vainilla mientras que mi padre hacía zumo de cereza.
-Buenos días mi sol hermoso de la primavera. -Dijo mi padre con una sonrisa.
-Buenos días papá.
-¿Has descansado bien? -Preguntó con interés.
-Por supuesto. -Respondí yo con una sonrisa.
-Muy bien chicos aquí tenéis vuestro desayuno. -Dijo mi madre poniendo los gofres en la mesa.
-Gracias mamá - Le hablé con una linda sonrisa- Tienen una pinta deliciosa.
Después de desayunar fui al colegio donde como siempre fui la primera de la clase.
Cuando estaba volviendo a casa junto a Flower mi "mejor amiga" que solo se dedica a pedirme favores y a hacerse popular a consta mía ella dijo de repente:
-Begonia creo que deberías decirle a la profesora de literatura que una Fior como yo no tiene porqué aprender tonterías, si le dices eso seguro que entiende que no tiene sentido enseñar literatura a hadas que no sean Miluds o Swanys.
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Alada
RomanceBegonia no es como las demás... A sus 15 años es la hada más poderosa y respetada de su aldea. Pero ella no es lo que aparenta ser... Utiliza su belleza para que todos hagan lo que ella quiera. ¿Qué pasará cuando la loca hada quiera salir del refugi...