Capítulo 4

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Hana pasó los siguientes días deseando y a la vez temiendo que Shoto Todoroki volviese a la tienda. Tal y como había supuesto, el joven héroe no se acordaba de ella, y aunque eso la ofendía ligeramente (ya que ella sí de acordaba perfectamente de él) también la tranquilizaba. Nadie le recordaría su pasado, y tal vez incluso podrían llegar a conocerse y a ser amigos...

¿Amiga de él? Cada vez que lo pensaba, su corazón latía más rápido, ¿Es que acaso sus viejos sentimientos estaban comenzando a surgir de nuevo?

Fuera su deseo o no, lo cierto es que Shoto volvió a la floristería de Hana, y no sólo una vez. Compraba pequeños ramos y adornos florales frecuentemente, y llego a convertirse en uno de los clientes más habituales.

Gracias a todas las compras, los jóvenes pronto pasaron de no mirarse a la cara a mantener pequeñas conversaciones agradables. Hana siempre preguntaba si a un héroe tan famoso le gustaba aquel pueblecillo, y Todoroki siempre procuraba responder de forma Cortés, aunque con las palabras justas. Seguía escogiendo siempre ramos blancos, aunque en algunas ocasiones le pedía consejo a la muchacha sobre cómo añadir algún toque de color al conjunto. Hana lo ayudaba encantada, y se esmeraba en hacer ramos preciosos y muy bien decorados aunque fuesen pequeños. Se sentía satisfecha por poder hablar con él en aquellos momentos, ya que nunca se encontraba con Shoto por las calles del pueblo, ni tampoco en las tiendas o en la cafetería.

Sin embargo, su inocente relación con el héroe no iba a ser sencilla, y los obstáculos y contratiempos comenzaron a llegar pronto.

Todo comenzó con la llegada de la primavera. La cafetería de la familia de Rika y Mei estaba a punto de lanzar una colección de dulces florales, una edición especial y muy exclusiva. Ya que Rika y Hana eran muy amigas, ésta convenció a sus padres para contar con ella en el proyecto. Querían encargar algunas flores, como sakura, rosas o flores de taro, hechas con tratamientos especiales para que fuesen comestibles y así poder añadirlas a los dulces.

-¡Me encanta la idea!- Hana aplaudió desde detrás del mostrador, donde Rika y Mei le enseñaban una libreta llena de sus ideas para pasteles y demás postres- Contactaré con todas la empresas de flores con las que trabajo, aunque este sea sólo un pequeño negocio local espero que puedan conseguirme vuestras flores.

-Necesitaremos bastantes kilos, así que pagaremos bien- Rika se mordió el labio algo nerviosa y agitó su melena negra y larga- En realidad todo esto es una inversión, así que espero que obtengamos bastantes beneficios... ¿Nos dejarás guardar las flores en tu almacén?

-¡Pues claro! Aquí estarán a buen recaudo, encenderé el aire frío a la máxima potencia y se quedarán congeladas todo el tiempo que lo necesitéis.

-¡Genial! ¿Qué más podríamos encargar? ¿Tú crees que se nos olvida algo, Mei-chan?

-¡Deja ya de preocuparte, hermana! Nos convertiremos en la cafetería más famosa de todo el pueblo, ¡Todos los miembros de mi club están deseando probar los nuevos dulces! Gracias a Hana tendremos los dulces más exclusivos y geniales.

-No es para tanto- Hana rió, y en ese momento la puerta de la tienda se abrió, dando paso a un nuevo cliente.

-Buenas tardes... ¡Ah! Todoroki-san- Hana hizo una leve inclinación de cabeza, saludándolo amablemente. Al muchacho no le dio tiempo a responder, porque en ese momento Mei los asustó a todos con un gran grito.

-¡¡¡T...TODOROKI-KUN!!! ¿HA VENIDO A COMPRAR FLORES?

Automáticamente, Rika le dio un buen pellizco a su hermana, que soltó un agudo "Ay".

-¿¡CÓMO SE TE OCURRE TRATAR CON ESA CONFIANZA A UNA PERSONA QUE NO CONOCES!? - Miró muy apurada al héroe y se inclinó varias veces en señal de disculpa- Disculpe a mi hermanita, por favor. Ha sido realmente maleducada...

-No pasa nada- Shoto hizo un pequeño gesto con la mano, indicando que todo estaba bien. Se acercó entonces al mostrador y se dirigió a Hana.

-Quería preguntarle...

-Claro, dígame- Hana sonrió, como siempre que le veía.

-Es sobre el horario de la tienda. Ahora que llega la primavera me preguntaba si tal vez no le sería un poco difícil seguir haciendo los ramos semanales, ya que imagino que tendrá muchos encargos y...

-Oh, no debe preocuparse. Sí que tendré más encargos de lo normal en estos próximos meses, pero como ya sabe el pueblo es pequeño, así que no será una cantidad de trabajo tan grande como para tener que descuidar a un cliente habitual.

-¡P-PERO... TODOROKI-KUN! ¿ES QUE ACASO HA VENIDO MÁS DE UNA VEZ A COMPRAR AQUÍ?

-¡MEI, BASTA YA!- Si se podía morir de vergüenza, Rika sentía que estaba a punto de hacerlo. Hana también se sentía tensa y con ganas de reñir a la adolescente, pero no podía con Shoto allí delante.

-¡No es malo preguntarle por su vida en el pueblo, Rika! ¡Además ahora vive aquí!

-Creo recordar, señorita- La expresión del héroe se volvió seria y fría- Que ya me propuso usted hacerme una entrevista cuando llegué al pueblo, y también creo recordar que la rechacé.

-¿QUE HICISTE QUÉ?- Rika miró a su hermana como si pudiese matarla allí mismo.

-¡No solo fui yo, fuimos todos los del club!- Miró a Todoroki con ojos de súplica- Tiene que entenderlo... ¡Usted es tan importante para nosotros! Si nos concediera una entrevista para el periódico del instituto, sería un sueño hecho realidad...

-Pero ya se lo dije, señorita. No concedo entrevistas sobre mi vida privada. Ni sobre ningún otro tema, en realidad- Se giró a Hana e hizo una inclinación educada- Disculpe, volveré en otro momento.

-Por supuesto, vuelva siempre que lo desee...-Murmuró la rubia, pero él ya se había marchado. Hana estampó la palma de su mano contra su frente y soltó un gruñido.

-¡Por Dios, Mei-chan! ¿Es que te has vuelto loca?

-ME HE PUESTO NERVIOSA, ¿VALE?- La muchachita la señaló con un dedo acusador- Además, ¿Qué clase de amiga eres? ¿¡Cómo se te ocurre no contarme que Shoto Todoroki es uno de tus clientes habituales?

-¿En qué podría cambiar tu vida que Shoto Todoroki compre flores una vez a la semana?

-¿UNA... UNA VEZ A LA SEMANA?- Mei parecía atónita- ¿Para qué demonios iba a comprar alguien tantas flores?

-¿Qué quieres que te diga, Mei? No le he preguntado.

-¿Cómo no vas a preguntarle a un cliente para qué quiere tantas flores?

-¡Pues no lo he hecho! habría sido una maleducada... Yo sólo las vendo ¡Lo que haga con ellas no debe interesarme!

-Además, ¿Por qué te parece tan sospechoso?- Añadió Rika- A lo mejor su afición es plantar flores y cuidarlas. Quizá le gusta tener su casa adornada de flores. Ahora que lo pienso, eso sería muy tierno...

-Sea cual sea el motivo, lo averigüaré. ¡Este puede ser un asunto interesantísimo para el club de héroes del instituto!

-Tú no estás bien de la cabeza, niña- Rika agarró del brazo a su hermana y se encaminó hacia la salida- Ya volveré yo sola, Hana. Y en cuanto a ti, vamos a hablar con mamá y papá acerca de ese club tuyo.

-¿De qué hablas? ¡Ni se te ocurra intentar nada contra mí o contra mis amigos del club!

Y así, discutiendo, se marcharon de la tienda. Hana se quedó allí, sola, confusa, y echando de menos sus conversaciones agradables con Shoto. Sólo esperaba que Mei no volviese a intentar acosar al muchacho que tanto le gustaba.

El lenguaje de las flores [TodorokiXLectora]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora