—Hija... sos una bruja —dijo, con la cabeza baja.
Al escuchar eso, me largué a reír. No podía creer lo que estaba diciendo.
Cuando logré calmarme, hablé:
—Ma, dale... podés decirme qué pasa. Sabés que podés confiar en mí —dije, esta vez más seria.
—Hija, esa es la verdad. Sos maga. Esas plumas que estaban en el jardín... son parte de ese mundo. Yo solo quería protegerte —dijo, volviendo a llorar—. Y esos papeles que recogí... son cartas.
—¿Cartas? —pregunté, confundida.
—Sí. Cartas de ingreso a una escuela de magia.
—No puedo creerlo... —murmuré, en shock—. ¿Hace cuánto me ocultás esto?
—Empezaste a hacer magia cerca de los tres años. Por eso te di ese collar... controla tus poderes.
—¿Vos sos maga?
Mi mamá se quedó en silencio unos segundos.
—No... lo sos por parte de tu padre —respondió, bajando la mirada.
—No entiendo nada... estoy muy confundida.
—Tomá, esto es tuyo —dijo, entregándome una carta.
El sobre era blanco, con un sello rojo. Temblando, lo abrí.
Carta
Señorita ___:
Usted está invitada a asistir al Hogwarts, Colegio de Magia y Hechicería.
El día ___ a las ___ partirá el tren desde el andén 9¾.
Debido a su edad, cursará tercer año.
A continuación encontrará la lista de materiales necesarios, los cuales deberá adquirir en el Callejón Diagon.
Esperamos conocerla pronto.
Atentamente,
Albus Dumbledore
Me quedé completamente en shock. No podía procesar nada de lo que estaba pasando.
—Mamá... —susurré—. Decime que esto no es verdad. Que es una broma.
—No, hija... perdón por ocultártelo tanto tiempo.
—Te entiendo —respondí, todavía aturdida—. ¿Y ahora?
—Ahora vamos a ir al Callejón a comprarte los materiales —dijo, levantándose del sofá.
—¿Podés ir sola? No sé si estoy preparada para esto...
Se acercó, me abrazó y me habló suavemente:
—Hija, sos perfecta. Tenés un potencial increíble. Es hora de que descubras quién sos realmente.
—¿Y Nahuel? No puede quedarse solo...
—Está en la casa de un amigo. No te preocupes.
—Bueno... entonces vamos —dije, tomando aire.
No podía creerlo.
Hace una hora estaba en el colegio cumpliendo un castigo... y ahora descubría que era maga.
Magia. Hechizos. Pociones.
Era demasiado para procesar.
—Hija —dijo mi mamá, tocando mi hombro.
—¿Qué pasa?
—Andá a cambiarte así nos vamos.
—Claro, ya vuelvo.
Subí a mi cuarto, me cambié y, después de ducharme, me puse un jean y una remera. Me planché el cabello y bajé.
—Mamá, estoy lista —grité.
Apareció vestida diferente, con una cartera.
—Vamos —dijo, tomándome de la mano.
Nos metimos en la chimenea.
—Tomá —me dio un polvo grisáceo.
—¿Qué es esto?
—Se llaman polvos Flu.
La miré como si estuviera loca.
—¿Qué cosa?
—Sirven para transportarnos —explicó—. Decís el lugar al que vas y los tirás al suelo.
—¿Y vos?
—Voy detrás de vos. Esperame ahí, no te muevas sola.
—Bueno...
Hice lo que me dijo y, en un instante, aparecí en el Callejón.
Segundos después, mi mamá llegó con una lista en la mano. Me tomó de la mano y empezamos a comprar.
En la tienda
Mi mamá me pidió que la esperara mientras compraba los libros.
Estaba sentada cuando alguien me habló:
—Hola.
—Hola... ¿te conozco? —pregunté, insegura.
—Soy George Weasley, ¿y vos?
—Me llamo ___ —respondí, dándole la mano.
—Mucho gusto.
—El gusto es mío.
En ese momento apareció un chico idéntico a él.
—George, nos llama mamá.
—Ya voy. Bueno, los presento: él es Fred Weasley, mi hermano gemelo.
—Hola, mucho gusto —dijo.
—El gusto es mío —respondí.
—Nos tenemos que ir —dijo George—. Che, ___, ¿entrás a Hogwarts este año?
—Sí, a tercer año.
—¡Nosotros también! —dijeron los dos al mismo tiempo.
—Entonces nos vemos ahí.
—Claro que sí. Adiós.
—Adiós.
Cuando se fueron, me volví a sentar.
Me parecieron súper simpáticos. Tal vez podamos ser amigos.
Y hablando de amigos...
no tengo idea de cómo les voy a contar esto a los chicos
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La hechizera de hogwarts (Cedric diggory y Tu ) -EDITANDO-
RomantikaBueno esta es mi nueva nove y espero que les gustee
