Capítulo tres ✔

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003: ¿Dónde estoy?

Narra Elena.

Desperté con un leve dolor de cabeza y un espantoso olor penetró mis fosas nasales, mi cuerpo se sentía un poco cansado, froté mis ojos y me alarmé al notar que no estaba en mi casa. Empecé a recordar lo sucedido anoche, ¿me han secuestrado?
Observé el horrible lugar donde me encontraba, era un cuarto pequeño, las paredes eran de un color gris desteñido, había solo una pequeña ventana en lo más alto de la pared, no había ni una cama para dormir, tenía una puerta de hierro que solo contenía una cerradura de llave. Había una pequeña cámara de seguridad en el minúsculo cuarto.

Sentí la cerradura de la puerta y me recosté en la pared, mis nervios despertaron.

─Hasta que despiertas. ─Dijo una mujer de cabello rubio y largo. ─Ponte esto. ─Me tiró unos trapos. ─, rápido que no tengo todo el tiempo. ─Alzó la voz.

─¿Po...podrías dejarme a solas mientras me cambio? ─Pregunté con miedo.

Soltó una sonora carcajada:
─Deja las niñerias y cambiate que no tengo todo el tiempo.

─Por favor...─Insistí.

Se acercó a mi y sujetó mi cabello con fuerza:
─¿Es que eres sorda?, no tengo todo el día para ti mugrosa, agarra la estúpida ropa y vístete rápido. ─Me tiró contra el suelto y puse mis manos para no golpear mi rostro.

Ella no iba a salir, lo sabía... ¿quién más me estará observando por esa cámara?

Me levanté y saqué mi vestido con manos temblorosas, me puse la franelilla negra y un pantalón holgado beige junto a unos tenis blancos que me entregó.

─Dame eso. ─Me pidió el vestuario que tenía hace poco y se lo entregué.

─¿Por qué me hacen esto? ─Pregunté y una lágrima se escapó de mis ojos. ─Déjenme ir, por favor.

─No seas chillona. No te vamos a dejar ir.

─¿Es que van a pedir un rescate?

Pregunto y me mira divertida.

─Es mejor que te empieces a acostumbrar. ─Y se va.

¿Qué quiso decir con eso?, ¿no me van a dejar ir?, ¿para que me quieren?

Por Dios, mis padres deben estar desesperados, y Cass, Dios, Cass. Necesito salir de aquí, tengo miedo, temo por mi vida.

Nunca había visto el rostro de esa mujer en la vida, no entiendo por qué a mí, ¿qué hice yo para merecer esto?

Me tumbé en el suelo y empecé a llorar desesperadamente, el maquillaje que llevaba desde anoche debe estar hecho un desastre pero eso me importaba muy poco en estos momentos, lo único que quiero es salir de este asqueroso lugar.

Sentí que me removian bruscamente, luego un fuerte golpe en mis costillas

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Sentí que me removian bruscamente, luego un fuerte golpe en mis costillas.

─¡Levantante, mugrosa! ─Gritó la misma mujer que había entrado hace rato.

Me sujetó fuerte del brazo y me levantó.

─Me haces daño. ─Me quejé.

─Me importa una mierda. Ahora camina.

No tenía ni idea de a donde me llevaba.

─¿A dónde vamos?

─A prisión.

Un hombre muy parecido a ella, creo que son mellizos, me colocó una venda en mis ojos.

Supe que salimos de aquel lugar porque sentí la brisa azotar contra mi piel. Me subieron a un auto y arrancaron.

Dos horas después, según mis calculos, habíamos llegado.

Retiraron la venda de mis ojos, frente a mi había un pasillo con muchas puertas. Me obligaron a caminar por el y nos de tuvimos frente a la puerta número 21.

Bienvenida a tu nuevo hogar. ─Me empujaron hacia dentro. ─Nos vemos luego, mugrosa. ─Habló de nuevo la mujer y soltó una carcajada junto al chico que la acompañaba.

Mi garganta estaba reseca, me costaba tragar y me dolía demasiado, me sentía débil, no había comido nada desde la noche anterior

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Mi garganta estaba reseca, me costaba tragar y me dolía demasiado, me sentía débil, no había comido nada desde la noche anterior.
Me acerqué a la puerta y empecé a golpearla.

─¿Hay alguien allí? ─Grité. ─ Necesito agua, por favor, tengo sed.

Seguí golpeando pero nadie respondía. Me recosté en la pared, abracé mis piernas, metí mi cabeza entre ellas y empecé a sollozar. Quiero salir de aquí, quiero ver a mis padres y a mi hermana, ¿Ellos estarán bien?, espero que no les haya pasado nada, estoy preocupada.

─Me dijeron que andas de gritona. ─Dijo la mujer abriendo la puerta.

La miré:
─Necesito tomar agua, por favor, solo un poco. ─Supliqué.

─Uno, no te voy a dar agua. Dos, o cierras esa boquita sucia y dejas los gritos o me veré obligada a darte tu merecido.

La miré y lloré. Ella solo me miró con gracia.

─Necesito salir, ¿Dónde están mis padres?, no les hagan daño por favor. ─Sollocé.

─Tus padres están bien ─Dijo y me tranquilice un poco. ─, ellos estarán bien siempre y cuando pongas de tu parte. Ahora, espero no volver a escuchar tu fastidiosa voz.

Y nuevamente se fue, dejándome sola en ese hueco. A diferencia del otro este contenía una pequeña cama, un lava manos y un váter.

Abrí el grifo y gracias a Dios que salía agua, no sé por qué no lo intenté antes, lavé mi cara y me deshice del maquillaje que tenía corrido en mi rostro. Me ardían los ojos, pero era de tanto llorar, estoy segura de que los debo tener hinchados. Aproveché y tomé un poco de agua de allí, me dolía al tragar, pero tenía sed.

Los minutos pasaban y mi cabeza ya dolía de tanto pensar, ¿Cuánto tiempo estaría aquí?, y lo que más rondaba en mi cabeza, ¿Qué harían conmigo?

Me levanté del suelo y me acosté en la pequeña cama, al menos era cómoda.

Empecé a contar a ver si así el tiempo pasaba rápido. Iba por mil y todo parecía estar igual. Ni siquiera sé dónde me encuentro, ¿Me habrán sacado de la ciudad?, por Dios. Anoche cuando todo sucedió quedé inconciente y cuando me trasladaron a este lugar taparon mis ojos.

¿Dónde estoy?, esa es la pregunta del millón.

^^

Hola, Hola, me gustaría que dejaran un comentario diciendo qué les parece la historia.

No olviden votar, xoxo.

~º~º~º~

Estoy corrigiendo esto y aaaa, me gozo al leer cada línea, besitos, bai

Raptada | LIBRO 1 |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora