Capítulo treinta y dos.

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032: ¿Dónde está mi hijo? , ¿Dónde está Jael?



Narra Elena.



Desperté con el pitido de la típica máquina que hay en todos los hospitales, los recuerdos vinieron a mi mente y me desesperé, justo iba entrando una enfermera, veía mover su boca pero no escuchaba lo que decía, ¿Dónde está mi hijo?, ¿Dónde está Jael?



─Si no te calmas tendré que inyectarte Elena, respira. ─Dijo el doctor que entró hace unos segundos.



Los recuerdos de cuando estaba raptada me empezaron a invadir y mi corazón comenzó a latir más rápido, sin embargo hice lo que me decía el doctor. Respiré calmadamente, tenía que saber dónde estaba mi hijo y Jael.
El doctor empezó a checarme, un dolor se instaló en mi abdomen y llevé mi mano hasta el.



─Calma, esa herida está bien. ─Ya podía escuchar al doctor con más claridad. ─¿Cómo te sientes?



─¿Dónde está mi hijo?, ¿Dónde está Jael? ─Rompí el silencio.



─Primero tendrá que calmarse.



─¡No puede pedirme que me calme cuando no sé dónde está mi hijo! ─Grité.



El doctor le hizo señas a la enfermera, cuando le vi la inyección en sus manos traté de huir de ahí, me sentía de nuevo en aquella prisión, sentía que volvía a estar allí dentro. Sentí la aguja enterrarse en mi brazo, poco a poco me debilité y mis ojos se cerraron nuevamente.



***



Mis ojos se abrieron nuevamente encontrándose esta vez con mamá y Cass con mi hijo entre sus brazos. Lágrimas descendieron por mis mejillas, me alegraba tanto que Aiden se encontrara bien, pero...



─¿Dónde está Jael?



─Él se encuentra bien Lena. ─Habló mamá. ─Está con el comisario Smith.



Llevé mis manos a la cabeza y miré a Cassidy:
─¿Cómo está mi hijo?



─Está perfecto hermana, todo está bien.



Ver a la Russa allí nuevamente despertó ese miedo en mí, no quiero volver a pasar por lo mismo o por algo peor, y lo que menos deseo es que mi familia ─incluso Jael, porque ya lo considero así. ─ vaya a salir lastimada.



─¿Qué fue lo que pasó allí?



─La Russa había escapado. ─Continuó hablando mi hermana.─Fabiola la ayudó a entrar en casa, todo quedó grabado en las cámaras de seguridad, ambas fueron llevadas a una cárcel de máxima seguridad.



No lo puedo creer, ¿Fabiola?, nunca me imaginé que ella sería capaz de vil cosa. Sé que no le caía del todo bien, pero Dios, ¿Ayudar a esa mujer a entrar a mi casa para qué? ¿Para matar a mi hijo?



─Querían matar a Aiden... ─Susurro.



─Pero él se encuentra bien hija. ─Toma mi mano y la acaricia. ─Ya todo está bien.



Y no era cierto; nada estaba bien. Hasta que Alan Blacke no esté tras las rejas nada estará bien, ¿Cómo una persona puede ser tan cruel en la vida?
Cass se acercó y me entregó a mi bebé. Debo confesar que lo quiero muchísimo, desde el momento que nació olvidé por completo los hechos anteriores, además, con Jael a mi lado todo ha sido más fácil, me apoyó desde el primer momento, al igual que mi hermana. Todos, mamá, Tara, Travis, todos han hecho esto más fácil.



─¿Podría hablar contigo? ─Preguntó Travis colocando mis cosas en mi cama.



─Claro, dime. ─Acosté a Aiden en la cuna y me senté en la cama junto a Travis.



─En realidad quería proponerte algo.



─Soy toda oídos. ─Sonrió.



─Deberías empezar a considerar irte del país por un tiempo, no lo sé, creo que es buena opción. Aiden merece vivir tranquilo, está tan pequeño y corre tanto peligro.



─No quiero huir, no cuando sé que mi familia está metida en todo esto también Travis, entiendo tu punto de vista la verdad, pero estoy segura de que Alan irá a buscarnos hasta a la China. No se quedará con los brazos cruzados, menos aún sabiendo que su hijo está con nosotros y fue quien lo entregó.



─Tú te metiste en la boca del lobo, Elena.



Frunzo el ceño:
─¿De qué hablas?



─¿Cómo se te ocurre aceptar cuando Jael ofreció su apellido para tu hijo? Ay por Dios, Elena, ahora tu pequeño corre más peligro.



─¿Y qué opción tenía? ─Me levanté de la cama y crucé los brazos. ─Él me ayudó Travis, él me ayudó a empezar a tomarle cariño a ese bebé que desde un principio no quería tener. ─Señalé la cuna.



─Yo era una opción. ─Se levanta también.



─Todo esto se trata de ti, ¿no?, siempre se ha tratado de ti.



─No, te equivocas. Se trata de ti.



─¿De mí? ─Me señalo y sonrío. ─A ver, ¿Por qué de mí?



─¡Porque me gustas! ─Exclama frustrado. ─Desde el primer momento que quise que te quedaras, desde que desee ayudarte.



─No Travis, yo no puedo gustarte. Ni a ti, ni a nadie más.



─Solo a él, ¿cierto?



─Ya para por favor, no quiero seguir hablando de esto, quiero descansar.



Me echa un vistazo y se va.



***



Narra Jael.



Al ver a Jessica ─la Russa. ─ tan cerca de Aiden sentí miedo debo admitir, desde que tengo memoria esa chica está enamorada de mí, pero nunca le correspondí, jamás llegué a sentir algo más fuerte que una amistad. Sabía que al enterarse de que me haría cargo del bebé de Elena tomaría una actitud muy parecida a la que tomó, pero me tranquilizaba que estuviera tras las rejas. Aún no se sabe cómo pudo escapar, pero lo que sí sabemos es que entró a la casa con ayuda de Fabiola, gracias a Dios atraparon a ambas y ahora están encerradas.
Cassidy al principio quedó en un completo trance, jamás se imaginó que su mejor amiga sería capaz de algo similar, suponemos que el amor la cegó. Sé muy bien que todo esto ha sido plan de mi papá, hoy intenté comunicarme con él pero lo más seguro es que haya cambiado el número o esté fuera del país, no lo sé.




─¿Duele? ─Le pregunto a Elena al terminar de ayudarla a acostarse en su cama.



Jessica había logrado herirla en el abdomen, fueron ocho puntos, pero gracias a Dios no corrió peligro y todo está bien, sólo tiene que guardar reposo.




─No, tranquilo, todo está en orden.




Me acerqué a ella sin poder evitarlo y posé mis labios sobre los de ella. Cada día se vuelven más incontrolables las ganas locas que me entran de besarla cuando la tengo cerca, en un principio podía controlar mis sentimientos y cada uno de mis impulsos, pero ya es casi imposible, de hecho, la he descrito a ella como mi prototipo de chica, espero realmente que haya captado la indirecta. Elena Collins me gusta muchísimo, pero me da miedo hacer formal todo esto, no sé si ella desee lo mismo que yo o simplemente está conmigo porque me ofrecí en hacerme cargo de Aiden. Desde que conocí a esa chica mi vida empezó a tener el sentido que perdió desde la muerte de mi madre, aún necesitaba respuestas sobre ese asunto, esas respuestas que mi padre se negó a darme toda la vida, pero tengo muy presente quien va a decirme toda la verdad: la Russa.


^^

N/A: Cha cha chaaamxd. Nuevo capítulo chiqui babys

Los invito a pasarse por mi nueva novela: Un Infierno Llamado Venus

Raptada | LIBRO 1 |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora