¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
kim jisoo
Hemos llegado a la escuela, puedo escuchar hasta a las paredes decir que JiWoo se había mudado sola a Seul, es por eso que decidí alejarme de ti, escabullirme entre las personas para que así tu no pudieras hablarme, también decidí no mirarte ni hablarte en horas de clases. Patético, espere toda una vida que me confesaras que gustas de mí, pero no puedo seguir con la mentira.
Pero no olvidemos algo, Jiwoo se mudó, a lo que equivalía a estar de nuevos juntos, a verlos tomados de la mano y siendo tan cursis uno a los otros. No era como esa típica historia donde me sentía menos, pero me sentía menos.
—¿Quieres quedarte en mi casa? —más con confusión, preguntó Lisa. Asentí y pude ver ese brillo tan peculiar en sus ojos color verdes echando a miel —¡Me encantaría! No sabes cuán feliz estará mamá de tenerte.
Habían sido tan amables que múltiples veces me propusieron vivir con ellas, habíamos dejado la condición de limpiar y lavar su ropa donde aceptaron con gusto, no podía pedir mas, no quería seguir viviendo en una cabaña donde mis únicos acompañantes eran las arañas y cucarachas.
El timbre sonó avisandonos que vendrían las horas de arte, me apresuré para llegar pues, era una clase que amaba y gustaba de practicar. Con una sonrisa y con el cabello en una coleta me adentre en el salón, viendo únicamente a Taehyung.
Me morí Revivi Y volví a morir.
Su cabello ya no era rojo, ahora era negra, pero eso no era lo mas atractivo si no, la manera en que le caía en su rostro ocultando gran parte de este, luciendo tan lindo y sensual. Tuve ganas de abrazarlo.
Quise dar media vuelta al verlo tan concentrado pintando algo, pero me detuve, tomando cada parte de mi corazón y caminando hacia el estante donde se posicionaban el marco. Nuevamente, intente ser fuerte cuando tus ojos mieles se encontraban sobre mí, tan penetrantes que me obligaron a mirar hacia otra parte, no obstante, sin mostrar lo nerviosa que me encontraba.
—Jisoo, al fin te veo...—me hablaste, tan ronco y...enojado. No conteste. —Si tienes muchas ganas de golpearme, hazlo, o si quieres llorar también. Pero no te quedes callada.
—Taehyung, al fin te veo...—le copié, acomodando mi cuadro y centrándome en él, haciendo como si fuese mucho mas importante. —No tengo ganas de eso, no entiendo por...
—¿Me has estado evitando? —tu pregunta me hizo detener mi tarea. Al momento de contestarte, tu cuerpo ya estaba a lado del mio, obligandome a verte. Jesús. —No sé si esto tiene que ver con nosotros, pero si es así dejame decirte que esto hace que mis sentimientos por ti sean mas fuertes...
—¿Tan fuertes como para tomar la mano de JiWoo? ¿Decirle en susurros cuánto la amas, y en mis malditas narices? ¡vamos! No soy una maldita basura, así que vengo a recordarte que soy una mujer que quiere respeto y no que la traten como se les dé la puta maldita gana... —habia agregado dos insultos, sí.
Tu rostro de inmediato, se endureció, mostrándose aun mas molesto. —¿Cuándo he tomado su mano? ¿cuándo le he dicho que la amo delante de ti? Diablos, hace una semana que le comenté sobre nosotros, ella y yo terminamos.
Dime que escuche mal... JiWoo sabia de nosotros. Ella lo sabia.
diablos, no, no, y no. ¡No podía sentirse tan bien escuchar eso!
n/a
es tan egoísta nuestra protagonista, pero lo lamento, siempre he sido así y quiero creer que la mayoría también lo hemos hecho con la persona que nos roba el aliento.