Capítulo III: La técnica secreta de los Kamiruzu

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Al día siguiente, Kurotsuchi entra en la habitación del maestro Onoki para avisarle de que lo estoy esperando en la puerta principal:

- Abuelo! Al fin ha llegado, sera mejor que empecéis ya con el entrenamiento. - dice.

- Ah sí... - Onoki se había quedado dormido en la mesa de su escritorio. - Ay mi espalda... - se levanta de la silla.

- Está bien? - pregunta Kurotsuchi.

- Sí... - camina hacia la puerta dolorido. - Kuro, ve y dile a Deidara qué me espere en el cañón de entrenamiento número tres. - dice Onoki.

- De acuerdo, maestro. - Kurotsuchi baja las escaleras de la torre rápidamente hasta la puerta principal.

- Nii-san. - la miro desafiante. - El maestro dice que le esperes en el cañón de entrenamiento número tres.

- Maldito viejo... Estoy harto de esperar. - salgo de la torre y empiezo a caminar.

- Oye, y... - me detengo. - No seas temerario. - dice Kurotsuchi.

- Idiota. - esbozo una leve sonrisa. - Sabes qué la temeridad forma parte de mi naturaleza.

- Ni tampoco causes muchos problemas, estoy harta de escuchar al abuelo quejarse de ti. - se hacen unos segundos de silencio en los que simplemente nos miramos.

- Sí, ya... entiendo, déjame en paz. - me doy media vuelta y empiezo a caminar.

- Ese idiota... - murmura ella.


Después de varios minutos, llego a la zona de entrenamiento:

- Estoy hecho polvo... - me apoyo en mis rodillas. - Ya estoy viejo para estas cosas... maldita sea... No existe ninguna técnica para volar? Porque nada me gustaría más en estos momentos.

- Deidara bastardo! - el maestro Onoki aparece delante mío. - Porque has tardado tanto inútil? - dice furioso.

- Pero bueno viejo! - me sorprendo. - Cómo has llegado aquí tan rápido?

- Eso no importa. Dime, qué has estado haciendo? - pregunta Onoki.

- La estúpida de su nieta me ha estado entreteniendo. - me enderezo.

- Ay señor... - resopla. - Definitivamente sois los alumnos más irresponsables que he tenido nunca.

- Sí ya, lo que usted diga. - doy unos pasos al frente. - Podemos empezar ya con el entrenamiento?

- Espera. - dice el maestro. - Antes tengo que explicarte algo.

- Una clase de historia ahora? - me quejo. - No fastidies maldito viejo!

- Cállate zopenco! - grita Onoki. - Siéntate allí y escúchame. - el maestro señala a unas gradas.

- Qué remedio... - Me acerco a ellas y me siento. - Venga va, empieza. - resoplo.

- Seré breve. - el silencio que se cierne sobre la zona de entrenamiento es sepulcral. Nuestras voces son lo único posible de percibir, así como el silbido del viento a través de los montes y el canto tenue de los pájaros. Onoki prosigue sin más dilación. - Has oído hablar del Sharingan? - el Sol de la mañana golpea radiante en mi rostro.

- Sí... - sonrío sarcásticamente. - Algún día me gustaría enfrentarme contra alguien que...

- Atiende. - Onoki me golpea la cabeza con su bastón.

- Ay... - me la froto dolorido.

- Cómo bien sabrás, el Sharingan es una técnica de Línea Sucesoria.

- Cierto, que solo le pertenece al clan Uchiha. - le estoy prestando atención. Que inusual...

- Bien... pues...  - frunce el ceño. - Nuestro clan también posee una técnica de ese tipo.

- Imposible. - me pongo en pie. - Y cómo es? Cómo es esa técnica?

- Ese es el motivo por el cual te he traído aquí. - Onoki eleva el brazo.

- No ha sido por el castigo? - esto se pone interesante...

- Deidara. - observo con expectación. - Te presento la técnica de Línea Sucesoria de los Kamiruzu, nuestro Kekkei Genkai. - una luz empieza a surgir de la mano alzada del maestro. - El Elemento Explosión!


¿Elemento Explosión?

- No... - de nuevo esa sensación. - No puede ser...

- Sí... - Onoki sonríe arrogante. - Y ahora... déjame mostrarte su grandeza.


La adrenalina corre por mis venas. Está armonía. Este equilibrio. Está volviendo a ocurrir... es hermoso:

-Hazlo! - grito. - Hazlo maestro, hazlo de una vez!

- Bien... - Onoki hace una serie de sellos con la otra mano.


La luz que desprende la mano elevada es cada vez mayor:

- Bakuton! Bakuhatsu-sei Yashi no Jutsu!

Deidara KamiruzuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora