18 de Noviembre del 2017
-¿Me dejarías conducir?
Él volteó por unos segundo a ver los ojos de su chica los cuales tenían un gran brillo, ella lo miraba atenta viendo como dudaba en tal vez decirle que sí o no pero se trata de Jacob, aquel hermoso chico que no tiene el corazón como para negarle algo a su princesa.
-¿Te acuerdas siquiera de cómo se hace?
-Creo que sí-titubeó-Por favor, si nunca lo intento, no empezaré a recobrar la vida que tenía
Sabía que ella le decía la verdad y por un momento intento averiguar el motivo por el cual nunca le podía negar nada a _____, ella lo veía atenta hasta que el auto se freno de golpe y vio como él se bajaba del mismo, su corazón comenzó a latir fuertemente y más cuando Jacob abrió su puerta; no pensaba que él fuera aceptar porque tendría tal vez miedo de que ella no supiera qué hacer.
-Toma-le extendió las llaves de su auto-Te toca conducir, sólo cuidalo es el otro amor de mi vida
-Yo...-empezaba a acobardarse
-Nada de yo, querías conducir ¿No? Pues eso es lo que harás-le dedico una cálida sonrisa-Confió ciegamente en ti y se que lo harás bien
Ella con el corazón en un puño literalmente, tomó las llaves y fue hasta el lado del piloto, Jacob veía como sus manos temblaban ligeramente ya que tenía miedo pero si algo empezaba a salir mal, inmediatamente haría una de dos cosas, la primera él mismo tomar el control del automóvil, cambiando a ella en un ágil movimiento al lugar del copiloto, en ese momento soltó una risa interna al saber que eso sólo sucedía en las películas; la segunda opción era la mejor y consistía en utilizar el freno de mano aunque eso pudiera dañar al auto pero sin duda ayudaría a salvar sus vidas.
-¿Estás lista?
-Supongo ¿Listo?
-Ya comencé a rezar desde el momento en que te di las llaves-ellos rieron ligeramente
Sus manos parecía que tenían memoria al igual que su pie dercho ya que comenzó a hacer movimientos que su cerebro no recordaba al cien por ciento, gracias a eso el carro comenzó a moverse ligeramente, por lo que Jacob veía orgullosamente a su pequeña niña porque él mismo le había enseñado a conducir y que recordará vagamente como se hacía, le demostraba que es un buen maestro y ella una perfecta alumna; en ese momento una pregunta se hizo presente en la mente de los dos.
-¿Te Preguntas lo mismo que yo Jay?
-Que si te acuerdas de esto, ¿Es posible que recuerdes lo que hacías en tu trabajo?
-Exacto-lo intento mirar pero Jacob inmediatamente recorrió su rostro-Oye dejame mirarte
-No pequeña, nos puedes matar y quiero que lleguemos bien a nuestra cita
-¿Y tú por qué si me miras? También nos podrías matar
-Yo te miró cariño porque resulta que soy un tipo de Iron Man o Capitán América, entonces tengo todo bajo control
-Creído
-Pero amas y adoras este creído, ¿Sabes con exactitud hacia donde vamos?
-Tengo una corazonada y la seguiré
-Esa es mi chica-depositó un tierno beso en su mejilla
Él no comentó nada, sobre el rumbo que ella debía tomar, ya que tenía la esperanza de que algún recuerdo llegará a su mente, la parte del día que se habían encontrado ya en Valle de Bravo, había consistido en hacer una reconciliación amorosa, de demostrarse cuanto se habían extrañado porque a pesar que vivían bajo el mismo techo, no habían tenido el tiempo para hacerlo y mucho menos la privacidad. Jacob contemplaba como el rostro de su pequeña se tensaba un poco al estar concentrada en el camino.
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Por favor, olvídame (Jacob Elordi y _____)
Hayran KurguEran la pareja perfecta. Ella sufre un accidente automovilístico. Él llora en silencio. Ella cae en coma. Él siente que su vida al igual que la de ella se extingue. Ella despierta. Él está muy feliz por ello. Ella tiene amnesia y no lo recuer...