Capítulo 102

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03 de Abril del 2018

¿En qué momento uno olvida las razones para quedarse en este mundo? ¿Cuándo es que perdemos la ilusión de despertar y comenzar una nueva aventura? Para esta familia, llegaba a ser constante, como una clase de maldición, Jacob no solo había perdido a Luke, ahora era inminente la posibilidad de perder a su hermana, está era la última carta que tiene para jugar y temía no ganar, puesto que la apuesta, era más grande que cualquier otra cosa, era perder a la que siempre había sido su compañera, cómplice y confidente.

-Me adelantaré al hospital, ayudaré a a preparar todo

-¿Estarás en el quirofano con ella?

-Quisiera mi amor-______ acarició su mejilla-Pero no puedo, que más daría por ser yo quién estuviera ahí, pero así son las reglas 

-Dime que mi hermana volverá a caminar-le tomó sus manos mientras sus ojos se cristalizaban-Sabes que esto es lo último que haremos, con la que podemos dejarla en este mundo 

-Jay, no te mentiré-se sentó ene sus piernas-La posibilidad de que ella vuelva a caminar, es casi nada-suspiró

-No me digas eso-la abrazó con fuerzas

-Te juro que Castañenada, Stanley y Chris, harán todo lo posible-le acarició su cabello-Tengamos la esperanza...

-Creo que no iré al hospital 

-Jacob debes de ir, estar para tu hermana-le levantó su rostro-Ahora tú y Jaly, son lo único que tiene en este mundo 

-¿Y nuestros hijos? Ahora yo también tengo por quién ver 

-Pero primero en este momento, esta tu hermana

Jacob volvió a aferrarse a la cintura de la chica, tal y como si fuera un niño pequeño que no quiere afrontar el futuro, porque eso es lo que sentía, tal vez ya era un hombre y era el unico hermano de sus hermanas, aquel que adquirió toda la responsabilidad de cuidarlas, desde que Isabella salió embarazada y Jaly reconoció el daño que sus padres les causaban, que ironía, todos te dicen que los padres son las personas que mejor velaran y cuidaran de ti, pero ¿Y si eso no es así? Debes de aprender a navegar por ti solo.

Isabella se encontraba en la cama del hospital, mientras contemplaba el amanecer, su nostalgia estaba a flor de piel pues en su habitación, se encontraba sola; imagínate que alguien te dé tanta paz que el solo recostarse en sus brazos te comienza a dar sueño y todos tus fantasmas, dejarán de atormentarte, una lágrima rodó por su mejilla al recordar a Luke, con él, su ansiedad se volvía diminuta, sus miedos le abandonaban, porque sabía que él estaba su lado, para hacerle fuerte e inclusive sanarle las heridas, que cada experiencia de la vida te deja.

Eso es amor, un amor tan puro que se transforma en eso que más necesitas: tranquilidad, una lágrimas cayó por su mejilla, al saber que ya había perdido para siempre a Luke, el que realmente fue, es y siempre será el amor de su vida, ella lo amará por siempre, era su ladrón, porque siempre lograba meterse en sus sueños, para robarle cada beso que ya nunca más se volvieron a dar.

-Buenos días-abrió la puerta-Al parecer alguien despertó antes

-Oh Chris, adelante

-Esas lágrimas son por Luke-le limpió sus lágrimas-¿Verdad?

-¿Tan obvia soy?-respondió sarcástica

-Un poco-le sonrió-No entiendo el motivo por el que lo hayas dejado ir, si tú lo amas, debías de detenerlo, luchar por su amor y...

-No Chris, lo amo y por eso mismo le dejé ir, yo no pienso dejarlo atado a alguien discapacitada-se señaló-Mírame no me puedo mover, ¿Qué vida llevará?

Por favor, olvídame   (Jacob Elordi y _____)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora