-Hola, Bulsara. ¿Qué quieres ahora?-preguntó John con una amplia sonrisa burlona no pareciéndose en lo más mínimo al John qué había sido su amigo.
-Deaky, escúchame-
-Te dijé que me dejarás de llamar así-gruñó acercándose al cantante con una mirada...
Te haré tostadas con queso-ofrecí depositando todas mis esperanzas en que el menor por fin aceptará al oír eso.
Deaky pareció planteárselo por un momento pero acabo negando.
-Yo juego si hacemos una apuesta, rubia-comentó Freddie . -Acepto.-conteste inmediatamente-¡pero para de llamarme así! -Si hay alguna intervención mágica , o sea, un tipo de magia, te pago diez libras . Sino, que es lo que pasará, tú me los pagas a mi.-Explicó el vocalista.
Yo no creía en fantasmas por lo que mi primer impulso fue rechazar la apuesta, pero decidí hacer lo contrario. Podría pasar un buen rato jugando a este juego nuevo, hacer algo diferente con mis mejores amigos y divertirme. Hacer algo de trampas, que el puntero se moviera "solo". Cómo para jugar , estaríamos a la luz de las velas, si lo nuevo muy disimuladamente seguramente ni lo notarían. Y sus caras serías geniales.
Freddie me miró desafiante y se me escapó una pequeña sonrisa traviesa. -Perfecto.
-Yo juego, si hacemos el mismo trato que tú y Freddie-comentó Brian.
Estaba algo sorprendido por estas palabras viniendo del guitarrista pero acepté encantado. Ahora sólo quedaba convencer al bajista.
-Deaky, ¿No quieres jugar?-le preguntó Brian a John.
El castaño pareció dudar por un instante pero acabo negando. Estabamos cerca de convencerlo.
-Deaks, si quieres también puedo hacer la apuesta contigo-John levantoó su mirada hacia mí aún algo dudoso.
Sus ojos verdes-grisáceos me miraban preocupado. Mi corazón se hundió un poco, pero tenía muchas ganas de hacer algo nuevo, y al final lo acabaríamos pasándolo todos bien. No existían los fantasmas, no iba a pasar nada. Solo unos cuantos sustos de broma.
-Vamos, Deaky. No pasará nada. Los fantasmas no existen-dijó Freddie sonriéndole - vamos a sacarle dinero gratis a esa rubia oxigenada.-rodé los ojos por la última frase y reí.
El que les sacaré dinero seré yo al final jajajj-pensé.
-Solo es probar algo nuevo, Deaks. No te preocupes, será divertido.-le animé- Al final nos lo pasaremos genial. Y Freddie tiene razón los fantasmas no existen-Brian y Freddie asintieron dándome la razón y continúe-Pero igualmente ganaré la apuesta -reí y finalmente John asintió.
-Pero solo una partida-avisó el guitarrista y me encogí de hombros.
Con una ya tenía más que de sobra para pasármelo bien.
-Enciende velas, Freddie. Brian cierra las persianas. Deaky, ayúdame a acabar de montar esto. -ordené.
Los tres asintieron y se alejaron excepto el de ojos grisáceos.
Ordené un par de pequeñas cosas al menor y acabamos de prepararlo justo cuando la última persiana de cerraba. El más alto se sentó al lado libre de Deaky mientras que al fondo de la habitación empezaba a divisarse las llamas ardientes de las velas.
-Buuuuu-gritó el cantante al lado de Brian acercando las llamas al cabello del rizado.
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh-chilló el menor de los dos y se alejó a la velocidad de flash. Intentó ponerse de pie, pero tropezó con algo y acabo cayéndose con toda su alzada.
John fue el primero en dejar escapar una risa contagiandonos a Freddie y a mi al momento. El largo cabello del bajista se movía para delante y para atrás envolviendo a los lados la linda cara de su propietario. Mientras se reía, veía su hermosa sonrisa con un pequeño hueco.
-Bri, empiezo a pensar que tú tendrías que hacer los agudos y no Roger-bromeo Freddie mientras el guitarrista comenzaba a acercarse de vuelta a la mesa aún algo asustado.
-Muy gracioso, Fred.
-¿Comenzamos?-preguntó John con una amplia sonrisa. -Quiero ya mis tostadas.
Reí y asentí cogiendo una de las velas de Freddie y colocándola en la otra punta de la mesa para iluminar más.
-Recordad que tampoco soy ningún experto en esto. Sinceramente es la primera vez que juego.
-Lo sabemos-contestaron los tres a la vez como si acabara de afirmar la cosa más obvia del mundo.
-Como iba diciendo...-gruñí.
Brian susurró algo a los otros volviéndome a interrumpir. Ni intenté oír lo que estaba diciendo, solo quería acabar.
-¡Por esto prefiero a mi coche antes que a vosotros!-grité malhumorado.
Los autos no replican, ellos sólo son amigos de cuatro ruedas ahora. Cuando estoy yendo a toda marcha No tengo que escuchar ninguna de las mediocres habladurías
-Oye-me llamó uno intentando hacerme volver a la realidad pero apenas le escuché y le ignoré.
Se me acababa de ocurrir una canción perfecta para el nuevo álbum que estábamos haciendo , A Night at the Opera.
¿Como no se me ha ocurrido antes? Una canción sobre mi coche. Será genial, un gran éxito. Y ya tengo pensada gran parte de la letra-sonreí- Quieran o no esa canción irá en el álbum. La decisión ya está tomada, y no hay quien me pueda detener.
-Rog-gritó alguien sacándome totalmente de mis fantasias. Fijé toda mi atención en ellos enfadado.
-¿Cómo conseguiste el juego?
-Prenter-me encogí de hombros.
Las expresiones de todos cambiaron inmediatamente al escuchar ese nombre excepto la de Freddie que se mantuvo impasible. Igualmente, John aún no había conocido a Paul oficialmente, solo sabía de él, cosas que yo o Brian le habíamos explicado.
-Quería tirarlo o algo así, entonces me lo ofreció y decidí aceptarlo, antes que acabará en la basura. Y hacer algo nuevo-me apresuré a añadir.
-No me fío de ese tipo-declaró el castaño. -Ni yo, pero eso no importa a ahora. ¡VAMOS A JUGAR!
Todos aceptaron animadamente excepto el menor que aún parecía algo preocupado. Le dediqué una sonrisa reconfortante que me devolvió en seguida.
-Todo saldrá bien, Deaks. Será divertido-le animó Freddie. -Si...-respondió y me volvió a mirar- estoy deseando escuchar alguno de tus falsettos mientras juguemos cuando un espíritu cabreado se manifeste para hablar contigo-bromeó y reímos.
-Pues mejor ves practicando, Roggie -comentó el cantante-tengo esa nueva canción de la que os hablé una vez y-
-En realidad todo el tiempo, Fred. Pareces enamorado de tu canción-le interrumpió Brian y el mayor le hizo callar.
-Como iba diciendo antes de que me interrumpieran cruelmente-lanzó una gélida mirada al guitarrista mientras se acomodaba su cabello-en mi nueva canción tengo planeados algunos agudos en la sección operistica. Ves practicando, rubia.
-Bueno, ¡VAMOS A JUGAR!-exclamé emocionado recibiendo sonrisas por parte de todos.
Ya acabé hoy mi trabajo de plástica :)
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