Insoportable Capítulo 3
Le hicimos caso a la señora que se encontraba a nuestras espaldas. Aquella señora tenía unos lentes demasiados grandes, era un poco rellena, tenia unos pecho operados, que se notaba (que no eran de ella) a simple vista.
-¿Tienes con quien sentarte?- pregunto aquel chico rubio, James.
Levante la vista buscando a Frank o a Emily pero ninguno se encontraba en la clase de literatura, así que la respuesta era, no.
-No- conteste seca.
Moví mis piernas hasta un banco que se encontraba vacío y me sente en el.
-¿Puedo sentarme aquí?- pregunto James.
-Sí, no hay problema, no espero a nadie- conteste y corrie la mochila que se encontraba a mi lado.
James se sentó a mi lado y sacó los libros necesarios para la clase de literatura.
Ahora estaba pensando en cómo nunca vi tremenda hermosura de chico.
Hace unas semanas término Julio, verano y vacaciones, antes de julio habíamos tenido quince días de clase solamente pero nunca vi a este hermoso chico.
Capaz es nuevo, y la duda no me iba a invadir por mucho tiempo...
-¿Eres nuevo, cierto?- pregunté, llamando la atención de James.
-Sí, cuando empezaron las clases yo llegue diez días después, al principio no sabia donde iba a terminar el secundario pero mi amigo, con el que vivo, me dijo que el venía a este colegio y bueno, a qui estoy- sonrió, ya me había enamorado de aquella sonrisa.
Aunque, no de el, nunca iba a volver a enamorarme de alguien, mi padre nunca me tuvo amor. Con el único chico que salí, me engaño, el no me amaba, es una larga historia, en realidad, pero en fin...
El amor no existe, esa es la realidad.
-¿Y preferíste faltar cinco días y empezar después de vacaciones?- pregunté.
-En realidad no, pero la mamá de Frank me dijo que..- lo interrumpi.
¿Frank? ¿Mi amigo Frank? ¿Cómo no me dijo que...?
Cierto, me dijo que un amigo de Canadá iba a venir... Pero nunca me imagine que el guapísimo de James sea su amigo.
Tenia que hablar con Frank.
-¿Frank? Frank es mi mejor amigo.- sonreí.
-Qué concidencia, el mundo es tan pequeño.- dijo el y sonrió, imite su acción, aquella sonrisa me producía sonreír.
-Señorita Jones y el señor...- miro la libreta.- Johnson, ¿podrían dejar de hablar?- A sentimos con la cabeza.- Johnson, ¿usted es el nuevo, cierto?-
-Sí.- contestó seco.
-Ya empezó mal, habland, y encima hablando con Jones.- contestó la vieja.
Aparentaba unos cincuenta y pico de años.
James no contesto, me miró con una media sonrisa.
-Lean desde la página veinte hasta la pagina veinticinco y hagan un informe para mañana, empiezan ahora.- hablo la profesora parada y se volvió a su silla.
-Es insoportable, no le hagas caso.- le dije a James, con respecto a lo de hace unos segundos.
-Se ganó mi odio, vieja insoportable.- dijo y logró hacerme sacar una carcajada.
-Lo se, la odian todos.- río al igual que yo.
-Jones y Johnson, no quieren que los mande a la oficina del director, callen se de una vez.- siguió leyendo el libro que tenia en manos.
Si que era insoportable.
La clase concurrió aburrida y sin nada que hacer, de vez en cuando nos reíamos con James pero en un tono bajo.
El timbre sonó, indicaba que la clase al fin terminaba.
Me quedé en lo ultimo guardando y al final salí.
Al salir me encontré con James esperando en la puerta.
-¿Comemos juntos en la cafetería?- me pregunto.
-Claro.- sonreí.
Pero... había una duda que me invadía... ¿Porque este chico guapísimo quería estar conmigo?
