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Era un día cualquiera en la vida acomodada de las personas de ciudad, otra vez se les había informado el corte de agua por reparaciones, el vendedor ambulante había pasado de vender sus chocolates de 3x10 a 2x10, de nuevo no había cupo en las universidades para personas con un respetable puntaje de 100 sobre 700, el camión ahora costaba 50 centavos más y la construcción de una mega estructura amenazaba el ecosistema que por años habíamos ignorado, nos ofendimos mientras buscábamos en google maps datos específicos de la.zona para poder defenderlo y ese mismo día ya se estaban estampando playeras para una marcha para las 12 de la tarde.
Sabíamos del despegue de un muchacho rural, todos pensamos que se trataba de un vago más hasta que una semana después de la noticia se viralizó el vídeo de un señor en rodillas rogando a Dios por cosas imposibles, la trasmisión se cortó en cuanto supimos que posiblemente no se trataba de ningún vago, sino de una persona que había realizado su acto de valentía por necesidad, además de esto en redes sociales habíamos dado con uno de 10 perfiles falsos que habían creado jóvenes mientras decidían si dejar la carrera o no, eran muchos, tantos Eugenios Santiagos publicando día a día su recorrido, todos en diferente forma, unos perfiles más creibles que otros, quisimos creerle al que había publicado toda una carta en la que explicaba sus razones para salir del planeta en busca de nuevos recursos, nos dolió tanto, unos más que a otros, otros más subiendo al tren del desmadre por simple convivencia, adaptando el mensaje a sus necesidades, cuando me di cuenta el nombre de la marcha había cambiado, la mega construcción que dañaría al ecosistema se recorrió y empezó una lucha por los derechos de las personas de las comudades rurales, sin conocerlos empatizamos con ellos en lo que creíamos les era necesario, necesidades básicas cómo: internet, oxxos, centros comerciales y zonas industrializadas dedicadas a la explotación de minas, todo comenzó con un: "Le exigimos al gobierno que aumente las plazas de trabajo en el municipio de Xochiapa, Eugenio no habría escapado si estuviera contratado en una tienda Oxxo".
La información se viralizó, días después el perfil más popular de Eugenio Santiago informó a sus 30,000 amigos que no se sabía nada al respecto, bastó un video de la mamá mirando a la cámara confundida mientras pedía que le ayudaran a encontrar a su hijo, con acta de nacimiento en mano levantó a las masas, la multitud de 30,000 compartió el vídeo y en menos de un día la masa abarcaba un pequeño porcentaje de las ciudades, principalmente de jóvenes que aprovecharon la tendencia para difundir sus ideas, la masa no tardó más de 3 días en desintegrarse para formar nuevas causas del mismo molde, de pronto Eugenio era vegano, homosexual, pro-vida, era un molde de gelatina en el que los grupos decidían si sería de vainilla, limón o tamarindo. 

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