Susurros Acosadores

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Capítulo 26 >

Narra Victoria

Seguía acostada. Eran las 10:03 de la mañana exactamente, pero yo seguía acostada. No quería levantarme para tener que enfrentar al mundo un día más. Decidí ponerme a pensar. Me coloqué de una forma más cómoda y me quedé mirando mi mesita de luz. De pronto un shock de recuerdos me invadieron. No veía nada más que imágenes que pasaban por mi cabeza. Me veía a mi. Estaba triste. Muy deprimida. Ella sentía un vacío. Lágrimas corrían de sus ojos. Mi yo fantasma mira el pequeño mueble. Algo le llama la atención y va a verlo. Es mi teléfono. Lo mira y llego a escuchar algo partirse. Era su corazón. Los recuerdos se mueven rápidamente y muestran una chica en el piso de mi cuarto. Sigo siendo yo. En un último intento de vivir, de su boca sale una palabra. Casi como un suspiro. Imperceptible. El susurro decía "Ross".

Me moví rápidamente sobre mi cama, como si me hubieran electrocutado. Mi respiración estaba agitada y mi corazón latía rápido. Mire la hora. Eran las 10:04. Todo esto en 1 minuto ? No puedo creer que mi cerebro también está en mi contra. Por qué me hace recordar este sueño tan extraño ? No sabe ya que esto me ha hecho soltar lágrimas reales ? Preocupada, me levanté de mi cama y me coloqué en mi escritorio. No iba a dejar que esto de atropelle tan fácil. Lo que más me preocupa es que sea una especie de advertencia. Algo que va a suceder. Seguía allí sentada. Si Dios está conmigo, esto no ocurrirá. Además, Ross en 3 meses ni siquiera estará aquí. Estará en Estados Unidos. Ya me habrá olvidado para ese entonces.... Una insignificante lágrima brotó de mi ojo y rodó por toda mi mejilla. La limpie rápidamente. Me prometí no volver a llorar por algo inexistente. También se lo prometí a Camile.

Me levanté de la silla y me dirigí al espejo. Por haberme levantado rápido, me bajó la presión. Me tomé de la cama y me quedé quieta. Esto siempre me pasa. No me preocupo en absoluto. Cuando todas las chispas negras que estaban delante de mis ojos se fueron, volví a pararme bien. Me miré al espejo. El mismo que ayer mostraba a una Victoria muy producida y feliz, ahora mostraba a la misma Victoria, pero muy distinta. La Victoria del espejo estaba desarreglada, despeinada y sólo tenía una remera holgada y larga que utilizaba como pijama. Sus labios mostraban seriedad, aburrimiento. La miré a los ojos. En el fondo, muy en el fondo, pude ver alegría. Alegría ? Si, alegría. Mi reflejo me devolvió una sonrisa. Ahora todo era distinto. La pequeña pizca de alegría recorría mi cara y mi cuerpo. Por que ? Porque una persona en este mundo me ama. Y no solo mi familia, sino un chico. Que se puso en mi camino solo por casualidad. Recuerdo que lo conocí como a cualquiera, sin buscar nada, pero ahora lo amo como a ninguno, encontrándolo todo. Mi tímida sonrisa desprendía felicidad.

Me decidí a cambiarme, no sin antes ver por mi pequeña ventana el cielo. Era un día perfecto para salir "desabrigada", como dice mi mamá. Me puse una remera gris que decía 'LOVE', un short de jean claro, una chaqueta de jean con tachas y mis Converse blancas. Bajé las escaleras, pero algo me detuvo. Era un susurro. "Ross", "Ross". Eso era lo único que decía. Sólo dentro de mi cabeza permanecía. Pero no era mi conciencia la que lo decía. Era la voz del sueño. Era "mi" voz. La misma que antes de caer al suelo en desesperación, de su boca salió este susurro. Me tomé firmemente de la baranda. Estaba asustada. Los susurros cada vez eran más. Los escuchaba claramente. Podría jurar que hasta se encimaban. También escuché algunos sollozos. Por qué no paraban ?! Me tomé con ambas manos de la baranda. Cerré los ojos.

Yo: - ¡ Basta ! - Grité. En mi cabeza se generó un silencio sepulcral.

Walter: - Estás bien ? - Dijo apareciendo de golpe, haciendo que me suelte de la baranda.

Yo: - Emm, si, no hay problemas. -

Walter: - Por qué gritaste ? -

Yo: - Porque pensé que Pelos (mi perro) estaba ladrando, pero sólo era el perro del vecino. - Dije haciendo una falsa sonrisa.

Walter: - Ah, me asusté. -

Yo: - Lo siento. -

Mi padre se alejó caminando y suspire ya mas tranquila. Moví mi cabello inquieta, como lo había hecho tantas veces con Ross. El último susurro se escuchó cuando pensé en el. Gracias a Dios fue simplemente una imaginación, parte de mi cerebro, no ?

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Hola mis lectores/as !

Lamento si fue muy corto, es que estaba inspirada, pero tampoco demasiado. Quién me entiende....

El próximo capítulo será una continuación de este.

Espero que les haya gustado.

Voten y comenten plis.

Los adoro. Ro.

My Dear LoveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora