vacaciones con amigos 4

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Pov: Jungkook

-. Jimin, no te sobrepases conmigo. Dijimos que nada de relaciones en estas vacaciones.

-. Lo siento, papi, pero es inevitable cuando estás tan cerca de mí...-puchereó el menor con aire inocente.

Jungkook suspiró, incapaz de resistirse del todo.

-. Está bien, veni conmigo igual- Jimin no dudó ni un segundo en acurrucarse a su lado.

Estaba agotado después de los últimos días; pelear con su papi lo cansaba y lo ponía triste. Se acomodó en el pecho de Jungkook, y mientras este le acariciaba el cabello con suavidad, sus ojos comenzaron a cerrarse poco a poco. Quería protestar porque no había conseguido lo que deseaba, pero el sueño lo venció antes de poder hacerlo. Ya mañana hablaría seriamente con él.

Jungkook observó su rostro relajado y sonrió para sí. Ante una escena tan pacífica, decidió cerrar los ojos también, dejándose llevar por el sueño.

Pov: Jungkook

Desperté bastante temprano, aunque al girar la cabeza hacia el reloj en la mesita de noche, vi que ya eran las 10 de la mañana. Me estiré con pereza y miré a Jimin, que aún dormía tranquilamente, con su cabeza apoyada en mi pecho.

Sonreí y pasé mis dedos por su cabello antes de depositar un beso en su frente y, por último, uno en sus labios. Al instante, sus ojos se abrieron, mirándome con ese brillo especial que siempre tenían.

-. Buenos días, papi- murmuró con voz adormilada, dejando un pequeño beso en mi pecho.

-. Buenos días rubio- le respondí antes de besarlo otra vez.

Para convencerlo de pasar el día en la piscina, le ofrecí un trato: un mes entero con helado cuando quisiera. Funcionó al instante.

Después de darme una ducha rápida y vestirme, bajé a despertar a los chicos. Al llegar a la cocina, me encontré con mi bebé preparando el desayuno para los siete. Me detuve a observarlo por un momento antes de seguir con mi tarea. Cinco minutos después, todos estaban sentados en la mesa.

Miré a Jimin con complicidad y supe que era el momento de compartir nuestro plan. Me subí al sillón y llamé la atención de todos.

-. ¡Hey!- esperé a que se giraran a verme-. Con Jimin tuvimos una idea esta mañana.

-. ¿De qué trata?- preguntaron curiosos, dejando sus tazas de café.

-. ¡Un día en la piscina!- grité emocionado, saltando sobre el sillón. Podía parecer un niño cuando se trataba de estas actividades.

Las reacciones no tardaron en llegar.

-. ¡Me encanta la idea!- exclamó Jin con entusiasmo, antes de que Namjoon lo callara con un beso.

Sonreí satisfecho.

-. Bien, luego del almuerzo estén todos listos afuera, debajo del árbol, con todo lo que quieran llevar.

Ya tenía todo planeado. Hacía tiempo que no veía a Jin con un short de baño, y si era el verde agua que resaltaba su trasero, mejor aún.

Después de desayunar y lavar nuestros platos, fui a buscar a Jimin. Hace unos minutos había subido y, mientras tanto, yo contaba el dinero para pagarle el kilo de helado que ya había exigido. Toqué su puerta.

-. Si Kook, pasa. Si son los demás, espérenme un segundo- se escuchó desde adentro.

Entré y lo encontré con su short de baño, pero llevaba encima una remera blanca, dos tallas más grande.

-. Estás hermoso- le dije, dejando un beso en su cuello-. Señorito Jeon Jimin, ¿me haría el favor de ponerme bloqueador en mi bien trabajado cuerpo?- pregunté con una sonrisa.

-. Por supuesto, señor Kukencio- rió antes de comenzar a aplicarlo en mi espalda.

Cuando terminó, bajamos juntos. Yo moría por verlo sin el suéter. Digan lo que quieran, pero era mi novio, y no tenía nada de malo.

Pov: Jimin

Bajé las escaleras junto a mi papi, tomados de la mano. Al llegar, los chicos ya estaban listos y, por sus expresiones, parecía que nos estaban esperando.

-. ¡POR FIN!- gritó Tae de repente.

El susto casi me hace caer al suelo, pero por suerte, daddy me sostuvo a tiempo.

Salimos al patio y Tae, junto a Hobi, se lanzaron desesperados a la piscina. Tae tropezó y cayó de forma ridícula, mientras que Hobi aterrizó bien y lo ayudó a subirse a su unicornio inflable. Sí, Tae había comprado el tan vendido unicornio inflable.

La escena me hizo reír a carcajadas. Daddy me ofreció una reposera y, sin pensarlo mucho, me quité el suéter blanco para tomar sol. Mi piel era bastante pálida, así que me vendría bien un poco de color.

Fue entonces cuando sentí que todos me miraban fijamente.

-. ¿Qué tanto miran?- pregunté algo nervioso.

-. Jimin estás muy trabajo, más fuerte, me alegro por vos.- soltó Jin.

-. Gracias- sonreí, un poco avergonzado.

Pero cuando miré a Jungkook , supe que Jin acababa de firmar su sentencia. Me cubrió con una toalla de inmediato y me hizo sentarme en la reposera, asegurándose de que nadie más me viera.

Luego de un rato, me quedé dormido bajo el sol, pero desperté de golpe cuando sentí que daddy me cargaba estilo princesa. Antes de que pudiera reaccionar, ya estaba en el aire.

-. ¡JEON JUNGKOOK!- grité antes de caer al agua.

Sin embargo, había un problema.

Mi short se había roto en el medio.

Cualquier movimiento en falso y se me saldría por completo. Nadie parecía haberse dado cuenta, pero tenía que actuar rápido.

-.Me podrías ayudar no? Me voy a quedar en culo- exigí desesperado.

Los chicos obedecieron sin preguntar, mientras Jeon me miraba con confusión. Se acercó a la orilla y cuando vio mi short, se largó a reír.

Se cayó al suelo de la risa. No podía parar.

-. ¡NO ES GRACIOSO, IDIOTA!- gruñí, indignado.

Como Jeon seguía riéndose, busqué ayuda en Tae, quien apenas me vio, también soltó una carcajada.

-. Tae, ayudame con esto. Ya que cuando le pedí ayuda a alguien, solo se limitó a reír.

Jungkook dejó de reír de golpe y me fulminó con la mirada. Tae me ayudó como pudo y, una vez listo, volví a la piscina.

Pero cuando vi que Jeon se quedaba en la reposera, ignorándome, supe que algo andaba mal. Salí y me acerqué a él. Se había quedado dormido bajo el sol.

Era mi oportunidad.

Me subí a sus muslos, con una pierna a cada lado, y me incliné sobre su pecho. Le besé el cuello cuando sentí sus grandes manos apretando mi trasero con posesividad.

-. ¿Seguís enojado?- pregunté con un puchero.

Daddy sonrió burlón.

-. Tal vez... pero hay una forma de que me convenzas.

-. ¿Cuál?

-. Serás mi sirviente por un día.

Acepté sin dudar. Mañana sería un día muy largo.

PAPI- Kookmin Donde viven las historias. Descúbrelo ahora