Salgo del baño después de haberme lavado la cara como 5 veces, las lagrimas salían y salían, pequeñas rebeldes, solo digo a Monse que me acompañe a mi casa, ella no dice nada y prefiero tampoco decir nada, sé que volvere a llorar, odio ser tan débil, jamas habia llorado por un chico. En el colegio anterior donde tenía amigas "populares", se acercaban a mí los chicos, me gustaba uno, pero solo fue eso, un gusto, luego Azael, me gustaba demasiado, pero luego Alexis me lo quitó, pero tampoco me dolio tanto (aunque debería haberme dolido muchísimo) pero llega éste tipo y me hace pedazos en segundos, ¿por qué? Yo sigo sin entenderlo.
- Ya llegamos - anuncia cuidadosamente Monse, yo la miro, me pongo la capucha al salir del auto, me despido con la mano y entro a casa, Dylan bajaba las gradas me mira, parecia tranquilo pero luego veo la preocupación por sus ojos.
- Dile a los demás que ya llegué y no necesitan preocuparse por mi, ire a mi habitación y preferiría que no me molesten... Gracias - digo antes que me empiece a decir algo, empiezo a subir las gradas, las lágrimas empiezan a recorrer mis mejillas y eso me enoja aún más, que me afecte más de lo que debería, Dylan solo se queda parado ahí, no me sigue y eso me tranquiliza.
Agarro mi telefono, lo bloqueo sin pensarlo dos veces de WhatsApp, abro Instagram, procedo a hacer lo mismo y luego Facebook, siento como me quema por dentro éste dolor, sigo llorando, no sé de donde salen tantas lagrimas, me fijo y no se conectó en todo el día "bloquealo" Dice mi cabeza y el enojo, pero mi corazón dice no, así que opto solo por eliminarlo.
Aparece el mensaje al medio de mi pantalla
"¿Seguro que quieres eliminar a Darvel de tu lista de amigos?"
¡No!, no estoy segura, pero tengo que hacerlo, yo no tengo ya nada que ver con el.
Apreto "Si" Y ya no hay marcha atrás, lo dejo ahí, pongo música fuerte y me pongo a llorar más fuerte al echarme en mi cama, ésta noche me desahogare, lloraré todo lo que tenga que llorar, pero mañana será diferente, haré las cosas diferentes y lo olvidaré aunque me cueste todo pero lo olvidaré.
Me taparon y apagaron la música. Cuando me despierto miro a todos lados, veo la hora y son las 10 de la mañana, ¿cuándo dormi tanto?, el dolor sigue ahí, no cambió, la diferencia es que ya no tengo lagrimas, mi cabeza duele más que anoche, sé que nadie muere de amor, pero me siento tan mal, como si fueran mis ultimos días de vida, voy a ducharme para por lo menos despertarme, quisiera seguir durmiendo, pero puede que me regañen, de hecho me sorprende que no hayan venido a regañarme.
Me veo la cara en el espejo y Dios, estoy terrible, parezco una zombie, palida, con ojeras y sin color en mis mejillas. Bajo a la cocina y mamá no está.
- Mamá fue a comprar cosas - dice Dylan entrando a la cocina - toma - me ofrece un plato de avena, el apetito no regresó, desde ayer en la tarde que no comi nada, veo el plato de avena con asco, a pesar de que me gusta la avena, no tengo ganas de comer nada, pero empiezo a comer, porque sé que no me dejaran en paz si no como nada, me empiezan a dar nauseas mientras termino de comer, Dylan solo me observa, trato de pensar en otra cosa, para distraerme y no vomitar de verdad.
- ¿Qué? - digo ya molesta, el se sobresalta
- Nada, solo que me preocupa verte así - dice tranquilamente.
- Lo dudo - digo riendo sin ganas, termino apenas el plato, lo lavo y agarro un libro que deje en el buró de la sala y me pongo a leer, necesito distraer mi mente, el me deja sola más bien, cuando llega mamá, le aviso que almorzare más tarde y ella no pone objeción, paso todo el dia leyendo, no reviso para nada el celular, porque no tengo ganas de hablar con nadie, mañana será sabado, será complicado, puede que papá y mamá viajen todo el fin de semana y sera una tortura para mi quedarme acá encerrada, pero tampoco tengo animos de salir, el libro se pone tan entretenido que ni siquiera me levanto para comer algo, no comi nada a excepción de la avena de la mañana, me quedo dormida en la sala, porque mis hermanos hacian mucho ruido arriba y preferí quedarme abajo.
Cuando despierto en la mañana temprano del sábado, me doy cuenta que estoy en mi habitación y no entiendo como apareci en mi cama, entran papá y mamá, se despiden de mi, no me dicen que tengo que cuidar a mis hermanos, solo que coma.
- Alan se hará cargo de Nicolas - me dice papá dandome un beso en la frente, mamá se acerca, me acaricia la mejilla y me deja una taza de chocolate caliente en la mesita de noche y se van, volveran el domingo en la noche. Así que será un largo fin de semana.
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El Chico De Internet
Fiksi RemajaÉl, es algo que nunca tendré, algo ficticio, algo imposible. Él, es la prueba de algo inalcanzable que una chica como yo jamás conseguirá, su nombre... Es como una droga. Es obvio que una relación con un chico de Facebook jamás funcionaria. Cualquie...
