A María de Los Ángeles
La rosa de tu jardín
quiere volar sin alas,
pero permanece atrapada
entre moradas espinas.
Sus pétalos de luz
iluminan la noche,
noche tranquila del alma,
y los alza...
intentando salir, serenamente,
sin perturbar su calma.
Y sueña que vuela
durante la primavera,
hacia un prado infinito
de lluvia intensa.
LLuvia que apaga sus ansias
y llena de melodías su cara
de un canto dulce, de agua,
de sonrisas esmeraldas.
