«Te echo de menos»...
«Yo a ti más».
Y me sonríes...
serenamente,
sabiendo lo que pienso.
¡Mis palabras
son ya tan cercanas
para ti!
Y me haces cosquillas
con tus mejillas,
y mi rosa estrellada
se resiste a olvidarte...
¡Ella no quiere olvidar!
Está feliz así,
corriendo libre
en tu alegre jardín
de encantadores abrazos.
Rosas amarillas y rojas
adornan también mi vestido,
que gira y gira
al compás de tu sonrisa.
«Te echo de menos»...
Y sé que estás ahí
hoy y mañana,
alentando mi alma
a continuar mi camino.
Y yo estoy aquí...
esperándote feliz...
cada día,
cada instante de mi vida.
Y me sonríes
me sonríes...
