Capítulo 22

2.3K 163 49
                                        

Hola, holasa buenas tardes, noches y días. :'D
Acá otro capítulo después de Años...

Atención: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Isayama Hajime, ese que nos pone en depresión a todos.

-
-
-
El tiempo había pasado y Eren aún no despertaba "¿Cuánto tiempo más estarás así?" Preguntaba internamente un azabache que se encontraba sentado aún costado de la camilla, su vientre había crecido bastante ni siquiera llevaba la cuenta de cuánto tiempo había estado así, pero todos los días sentía una presión en el pecho que no lo dejaba tranquilo.
La habitación era tétrica, había decidido comprar unas flores ( No eran de su preferencia pero es mejor para decorar la habitación), las cortinas eran de un color simple que hacían que el azabache se sintiera nervioso, si era sincero en verdad no le gustaba estar ahí, pero no quería estar lejos de Eren.
Desde hace varios meses estuvo yendo al hospital después del trabajo y aún así no se acostumbraba, es como si algo malo le fuera a pasar estando ahí... O algo le fuera a pasar a Eren  "Ay Eren, mi querido Eren...", Pensaba mientras acariciaba su cabello castaño, su hermoso cabello castaño.

- Eren...- Se aproximó hacia el contrario dejándole un beso sobre su frente, deseando que con eso hubiese reaccionado. Su mano luego bajo hacia su rostro acariciando su piel morena, sintió como comenzaba a aparecer las lágrimas en sus ojos, antes de que cayeran paso su mano por sus ojos corriendo aquellas lágrimas. Se recostó está vez al lado del cuerpo frío del castaño, es como si esa calidez que siempre sentía su hubiera ido.- Despierta Eren, quiero que me abraces...- Por un momento se imaginó que el castaño despertaba y acariciaba su vientre, juraba que se sentía tan real que me hizo abrir sus ojos, los cuales había cerrado al recostarse al lado de Eren, pero no, no había despertado seguía relajado como si estando así estuviera tranquilo.

" Señor Ackerman, si el señor Jaeger no despierta tendremos que desconectarlo"

Esas palabras estuvieron rondando por su cabeza, más bien sentía que era un taladro que hacía que no pudiera concentrarse en lo que solía hacer diariamente ( en el trabajo más que nada).- ¿Que debía elegir? - Se cuestionó en voz baja mientras acariciaba el cabello castaño nuevamente. Aquel contacto se sentía tan lejano, como si Eren se estuviera apartado de el. Se aproximó para dejarle un breve beso sobre sus labios, se levantó y se retiró de aquella habitación.

-•-

Pasaron unas horas, Levi se encontraba en el supermercado decidiendo que iba a cenar, tenía en mente comida instantánea o preparar el algo para comer, su tentación por la comida instantánea volvió a ganar, ya que desde hace varios días solo comía eso no sabía si era por depresión o solo eran antojos. Tomo un paquete de comida para perros, recordó que ya no quedaba más y enseguida reconoció a una voz amiga, era bastante escandalosa y enérgica.- Hanji...- Susurró para si mismo, tomo el carrito de compras y continuó caminando, tratando de ir lo más rápido posible.

- ¡Levi! - "Muy tarde" pensó el azabache dándose la vuelta para encarar a su amiga, la cual venía a gran velocidad para abrazarlo, sus brazos rodearon su pequeño y gordito cuerpo. Por un momento Levi no pudo respirar, había olvidado lo cálido que era abrazar a alguien. Cuando pudo reaccionar se apartó de la castaña y dirigió su mirada hacia ella.

- Cuatro ojos...- Saludo, hace tiempo que no la veía, ya que cada quien se ocupaba en lo suyo olvidándose del resto, especialmente Levi. - Es raro verte por aquí...

- Es que ya tenía que salir de esa cueva y comprar algunos víveres para sobrevivir unos días más ¿Como haz estado? ¿Ya sabes algo de Eren?- Al escuchar el nombre del castaño tragó en seco, desviando la mirada tratando de aguantar las ganas de llorar, soltó un suspiro y volvió a ver a Hanji, la cual observaba con fijeza cada acción de su amigo.

- Deberías salir un poco más. El trabajo se está haciendo muy agotador últimamente, estaba pensando en tomarme unos días.- hizo una pausa apoyando su brazo sobre el carrito mientras observaba su contenido.- Eren... Todavía no despierta, espero que pronto lo haga, no quiero pensar en lo peor.- Hanji que en todo momento estuvo observando al azabache sintió una punzada en el pecho, realmente Levi estaba sufriendo. Con Eren en el hospital y el cargando una cría, no tenía el apoyo de nadie, le tomo la mano en un gesto cariñoso apoyando la otra sobre la barriga del más bajito.

- Tratá de no estar pensando todo el tiempo en eso.- Levi soltó un bufido "¿Como quiere que haga eso?"- ¿Por qué no pruebas esas clases de yoga para embarazadas? Seguramente te vendría muy bien, sería muy bueno para el bebé que cargas ahí.- Se apartó está vez y lo observó con expresión materna, Levi había olvidado que era tener una madre, sacudió la cabeza un poco y apoyo su mano esta vez donde anteriormente estaba la de su amiga.

- Si, sería una buena opción. Pero debería pensarlo bien antes.- Tomo el carrito de compras y comenzó a caminar, ya se estaba haciendo tarde quería llegar pronto a casa. Hanji camino a su lado mientras que hablaba de cosas sin sentido, que él no entendía para nada.

Cuando por fin se fue del supermercado sintió un alivio porque pronto iría a su "cueva" donde descansaría tranquilamente mientras comía su "Maruchan" y miraba películas Románticas y lloraba, con esto del embarazo estaba más sensible. Había quedado con Hanji que tal vez se verían está semana, pero como había dicho tal vez, Levi no se sentía tan seguro de salir e ir por ahí como si nada estuviera pasando.
Cuando por fin llegó a su pequeño departamento notó como su mascota venía contento a saludarlo, no saltaba porque este de alguna forma sabía del embarazo de Levi, algo que el agradeció. Le sirvió un poco de comida mientras se dedicaba a preparar su comida.

Como lo supuso después de unas dos horas terminó llorando, algo que esperaba que nadie viera viniendo del hombre más serio. Fue en busca de una bolsa para tirar todos los pañuelos de papel que había usado, no sabía cuánto tiempo más iba a durar acumulando pañuelos de papel. Mientras los juntaba sintió como su móvil vibro desde su bolsillo algo que lo extraño mucho, a esta hora no solía recibir mensajes, soltó un suspiro y con algo de pesadez miró de que se trataba, al leer el mensaje su cara se desfiguró a una de odio completo, apretó aquel aparato entre sus manos y lo lanzó hacia el sofá, dejándose caer (con cuidado) luego sobre el mismo.

Hola Levi, Soy Farlan y me gustaría saber si podríamos vernos, tú avísame.

Levi cubrió su rostro con ambas manos comenzando a sentir que nuevamente iba a llorar, a la vez que sentía náuseas.

-
-
-
Holasa de nuevo, no es mucho pero bueno.
Espero que le guste este mini capítulo, no actualizaba desde hace tiempo y pensé que lo justo sería esto, también espero que no se hayan olvidado de mí y esta historia que pronto llegará a su final.

Bueno, nos vemos la próxima. Yo soy Ereri-Sama y me despido... Adiós.

Mi Director  (Ereri)  [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora