Llegaste a una parte bastante plana del bosque junto con la niña, la cual te dijo que se llama Sally. Miraste a tu alrededor y viste muchas caras nuevas, cada uno era más extraño que el anterior.
Giraste un poco la cabeza, y viste a los proxies analizando la multitud. Toby tomó la iniciativa, y llamó la atención de los demás a base de gritos.
- Bien, bien. Silencio, caballeros y señoritas. - Sentiste una mano en tu hombro, y viste a Clockwork. Le dedicaste una sonrisa, pero ella no te la devolvió. - Se preguntarán por qué los convocamos aquí.
- Ni siquiera fuiste tú. Fue Slenderman. - Respondió una chica de cabello blanco, su piel del mismo color, y el rededor de los ojos negros. Se desbordaba la arrogancia en su comentario.
- Si, lo sé. -Respondió irritado. Parecía que aquella extravagante chica no le agradaba mucho.- Pero no pudo presentarse. Bien, quiero hablar acerca de la batalla contra Zalgo. - La mayoría comenzó a prestar atención tras esa frase. Aunque la minoría ya estaba atenta. - Como sabrán, cada vez nos queda menos para poder lograr esto. Y descubrimos que Zalgo tiene lacayos. - Todos abrieron los ojos como platos.
- ¿Y quienes son? - Preguntó una chica con el cabello rubio corto, y los ojos negros. Toby la observó y se aclaró la garganta.
- Son: Homicidal Liu, B.O.B, The rake, entre otros. Tendremos que cuidarnos más, estén alerta día y noche, y sé que esto no les va a gustar, pero es necesario que sigan la siguiente orden: cuídense entre ustedes. No sean egoístas y protéjanse.- Todos hicieron una mueca de asco.
- No entiendo por qué tanto desagrado a proteger a los suyos. - Susurraste, a lo que Clockwork te miró de reojo.
- No son "de los suyos". Cada uno trabaja solo, excepto los proxies. Solo estamos reunidos por Zalgo. Incluso, yo solo te entreno por ese mismo tema, no por Toby. - Sonaba irritada, imaginaste que fue por ese "ignorante" comentario.
- Hemos finalizado la reunión, pueden irse. - Dicho esto, todos se fueron en distintas direcciones. Toby se giró y se acercó a ustedes, a paso rápido. - Hey (Nombre), necesito hablar contigo sobre algo importante. - Te giraste a Clockwork, dudosa. Ella ni siquiera te miró y se fue en dirección a su cabaña.
- Mh... Adelante. Dime.
- Escuché que conociste a Slenderman.
- Si. Lo conocí.
- Mira, niña. Cuídate de él. Por más amable que se muestre. ¿Ok? - Sonaba preocupado. Así que, intentaste sonar divertida para calmar el ambiente.
- Que yo sepa, el solo secuestra a niños ¿no? - Escuchaste una pequeña risa a través de su bosal.
- Oh, si. ¿Y cuántos años tienes?
- (Edad).
- Tienes más edad de lo que pensé. - Se notaba por su tono que te estaba vacilando. - Juraba que tenías doce.
- No jodas, Toby. - Le diste un leve puñetazo en el hombro, sonriendo. Viste a Masky y a Hoodie acercarse a tu acompañante, los cuales le dijeron que tenían que irse. Ambos se despidieron, exceptuando Masky; quien hizo como si no existieras. Varias veces pensaste en arreglar las cosas con él, pero, ambos se odiaban. Así que no era algo que te preocupara al 100%.
*
Llegaste a tu casa, y viste a Clockwork en la puerta, la cual te recibió con una bofetada. La miraste con desprecio y confusión. Ella estaba claramente enojada.
- ¿¡Qué mierda te pasa?! - Estabas apunto de golpearla de vuelta. Ya había ido demasiado lejos con su prepotencia. - ¿¡De verdad te pones imbécil solo porque Toby habló conmigo?! ¿¡Eh?! ¿¡Tanta puta inseguridad tienes que te da miedo que una mocosa te quite a tu novio?! - Estabas hirviendo de rabia, ya no soportarías más de sus estupideces de niña pequeña. Ella te seguía mirando con su mirada neutral, pero... ¿Estaba llorando? Tu ira disminuía poco a poco.
- Lo siento... - Se intentó ir a su habitación, pero tú la agarraste de la muñeca. Se giró, con las mejillas llenas de lágrimas. Sentiste como tu corazón se rompía en pequeños pedacitos. - No mereces la forma en la que te estoy tratando. Lo siento.
- ¿Qué pasa? - Preguntaste, realmente preocupada.
- No es primera vez que me dejan por mi personalidad... Y, la última vez... Me dolió tanto... - Veías su rostro deformarse, debido a la tristeza. - Amo a Toby. No quiero que me deje. Y, el ver que se lleva tan bien contigo... Me hace sentir insegura... Pero, no es tu culpa. De verdad, perdóname (Nombre). - Sentías que era un comportamiento tóxico por su parte, pero, de verdad se veía arrepentida contigo. Así que, decidiste abrazarla, pero ella se alejó y evitó tu intento de afecto. - Quiero estar sola. - Te rodeó y salió de casa. La observaste irse, con un sentimiento de empatía carcomiéndote.
Comenzaste a pensar acerca de todo lo que estaba pasando: en especial sobre el comportamiento de Clockwork hacia ti.
Un día era optimista y amable y al día siguiente todo lo contrario; eso te ponía más que enferma, pero comenzaste a tomarle cierto cariño a aquella maltratadora.
Sí, maltratadora.
Te carcomía el deseo de golpearla, de despotricarla, de dejarle tus uñas clavadas en su brazo debido a su desesperante personalidad. Pero no lo harías; porque no eras igual que ella.
Pero a su vez, sentías un cariño hacia ella. Quizás era empatía por todo lo que le ocurría o simplemente lástima. Dudabas que esos sentimientos fueran genuinos.
Sentiste rechinar una puerta y saliste de tus pensamientos. Te levantaste y abriste la puerta de par en par para encontrarte a un hombre de cabello castaño, una bufanda a rayas y varias cicatrices en la cara.
Te espantaste, así que rápidamente cerraste la puerta. Moviste muebles hacia ella con la esperanza de que esta no se abriera. Veías como la puerta se movía con los muebles por los golpes del otro lado.
Tu pulso era rápido y fuerte, no tenías mucha cabeza para pensar en ese momento y necesitabas ayuda.
Giraste la cabeza y viste a un ser sin brazos en la ventana, observándote. A lo que seguido de esto comenzó a golpear la ventana. Gritaste con todas tus fuerzas y te alejaste lo más que pudiste de la ventana. Envolviste una botella de vidrio con tus manos y la rompiste contra la pared, viendo como los vidrios saltaban a todas partes. Tomaste uno y cerraste tu mano en un puño bastante débil y apuntaste a la ventana con la botella. Veías de reojo la puerta que aún se movía, pero estabas especialmente preocupada de esa criatura, que finalmente destruyó la ventana y entró.
Se acercaba muy lento, analizando cada centímetro de tu cuerpo. Tragaste saliva y comenzaste a llorar del terror; sabías que no te ibas a salvar.
Te diste cuenta de que la puerta se había roto, y viste entrar al hombre, el que te sonrió de manera deforme.
Sollozaste, viendo que no tenías escapatoria. Hubiera sido más sencillo si solo hubiera sido el hombre, pero no sabías como funcionaba la criatura sin brazos.
Retrocediste hasta que tu cuerpo chocó contra la pared fría. Sentiste que el alma se te saldría del cuerpo, sabías que si no hacías algo en ese momento, morirías se una forma horrible y posiblemente jamás encontrarían tu cadáver.
Así que aún con la botella en la mano, apuñalaste al hombre con esta en la cara y al monstruo le clavaste el vidrio de tu mano en el ojo. El hombre estaba recuperándose del dolor y el monstruo sacudía la cabeza mientras salía del aturdimiento, en eso corriste tanto como tus piernas te lo permitieron y te escondiste en el sótano sin hacer ningún tipo de ruido. Escuchaste los pasos en la hierva húmeda, y te estremeciste, escuchaste como se alejaban y te sentaste en la escalera mientras llorabas desconsolada preguntándote "¿Por qué a mí?".
Te quedaste hasta la tarde del día siguiente, y saliste porque Clockwork te vio llorando cuando entró al sótano. Ella te llevó a un río y te tiró toallas un poco rotas pero limpias.
-Báñate. Debes oler a mierda. - Sin mucho vacile seguiste su orden y te metiste al agua totalmente desnuda, hundida en tus pensamientos ignorando por completo a tu maestra.
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Como digas, Maestra -Clockwork x Female Reader (CANCELADA)
FanfictionHe aquí, mi aporte a las chicas creepypasteras que quieren yuri con Clockwork. No soy muy buena escribiendo, es mi primer fanfic. Pero lo hago con mucho esfuerzo. Ale, adioh.
